22 junio 2006

Son ellos y están ahí


'Basta tenerlos, saberlos dóciles al recuerdo o al gesto de la mano detenida en el aire que escoge un volumen o simplemente comprueba que siguen en su lugar exacto, basta percibir el orden y el numeroso silencio y oler el aire que los libros habitan, que tiene la misma quietud que el de las salas de los museos cuando se cierran sus puertas y los personajes de los cuadros quedan mirándose entre sí desde los balcones del tiempo. Como las estatuas, como todas la cosas inmóviles que cotidianamente nos acompañan y nos miran, en la oscuridad y en la noche los libros suelen agrandar su presencia, y uno es entonces el guardián ciego que los toca y los adivina y no puede verlos, igual que Borges en su biblioteca de Buenos Aires'.
Antonio Muñoz Molina

2 comentarios:

Lu dijo...

El título del post, algo apocalíptico, me ha llevado a leer la cita. Excelente elección. Gracias. Es un regalo.

Antonio dijo...

Sí, al margen de las novedades de gran tirada, la pasión por los libros casi nos ha convertido en 'friquis', de modo que tendremos que usar el registro hermético de las sectas milenaristas (como en la Guerra de los Mundos, un ejército de libros ajados y polvorientos toma las ciudades y...)