18 junio 2018

Felipe Zayas, maestro y amigo…


Hace dos años, tal día como hoy, en muchos blogs educativos se publicaba una entrada como homenaje a Felipe Zayas con ocasión de su 70 cumpleaños. Estos son algunos de los enlaces en los que podéis encontrar nuestra particular felicitación:

Hoy es la misma fecha, pero ya no es posible celebrarlo ya que -como sabéis- nos dejó el pasado 15 de abril. Por ello, en esta ocasión y con esta entrada común queremos recordar momentos compartidos con él, traer otra vez a nuestra memoria tantos aprendizajes, tantas charlas, tantos brindis, tantas vivencias…  Es imposible olvidar tantos Encuentros educativos compartidos…
Por ejemplo, las jornadas de aulaBLOG, desde la primera y fundacional en Roa de Duero en la que compartimos taller con Felipe para aprender a crear un “podcast” e insertarlo en un blog… (aprendimos poco, pero nos reímos muchísimo)

Las distintas ediciones de Getxolinguae en las que participó. En especial, la de 2009 centrada en el tema Competencia en comunicación lingüística, metodologías y TIC, en las que nos reunimos con él muchos de nosotros.


Los eventos relacionados con Leer.es, fundamentalmente, el encuentro que tuvo como título “Maneras de Leer” en Madrid, en el año 2011.

-¿Te acuerdas en Maneras de leer? Estuvo genial.
-Sí, pudimos charlar bastante en aquella terraza… tantos amigos.
-El club de la lengua…
-Exacto.
-Y la discusión sobre la muerte de la gramática.
-Felipe decía: “la gramática ha muerto”, con ese tono entre Ramón Gómez de la Serna y Salvador Dalí.
-Alguno de los más jovencitos le puso una nota en el bolsillo de la chaqueta: “la gramática hiede”. Fue casi un homenaje a las vanguardias.
-¡Cómo nos reímos!
-Felipe siempre avivaba el sentido del humor en sus charlas.
-Sí.

En I Encuentro de profesores de Lengua, en Sevilla, en el 2014 en el que Felipe colaboró con un entusiasmo de principiante, a pesar de estar ya jubilado, y en el que se convirtió en el referente de una generación de profesorado de Lengua con la charla inaugural del encuentro titulada: Enseñar lengua y literatura. De insatisfacciones, búsquedas, certezas y extravíos.


Este recuerdo y homenaje es un canto a la risa, al humor, a la sutil ironía que siempre compartió Felipe con nosotros y a todo lo que aprendimos con él y de él.


¡¡¡HASTA SIEMPRE, MAESTRO!!!

26 mayo 2018

Sesquidécada: mayo 2003

Hablar de literatura es hablar del transcurrir del tiempo, de lo real y de lo imaginado, hablar del valor de las palabras y de los silencios, de lo nuevo y de lo caduco. Por tanto, hacer coincidir esta sesquidécada con el duodécimo aniversario de este blog tiene algo de literario también, por lo cíclico y recurrente, por la magia del número 12, porque el tiempo acaba por hacernos reflexivos, no necesariamente para bien. Doce años dan para muchas palabras y para muchos recuerdos. Cuando nació este blog no había muchas voces en las redes (ni siquiera existían los gigantes de Facebook o Twitter), así que hablar en abierto de lengua, literatura y educación era cosa de cuatro locos. Lamentablemente, apenas hace un mes nos dejó uno de ellos, quizá el más grande, Felipe Zayas, así que para él va destinada este sesquidécada y este aniversario de un blog que creció bajo su mirada siempre amable y maestra.

Hace quince años leía una de las mejores novelas de Luis Mateo Díez: La fuente de la edad. Ya había leído otras de sus obras, admirables todas ellas, pero creo que es en esta en la que mejor se concentra su maestría literaria. La fuente de la edad tiene todos los ingredientes que he mencionado arriba: nos hace pensar sobre el valor de la literatura, sobre los sueños y sobre lo que somos. La grandeza de Mateo Díez es llegar a esa literatura con mayúsculas desde unas tramas centradas en gentes pequeñas, desde lugares despojados de grandeza, desde minúsculas ambiciones. Para mayor satisfacción del lector, esas insignificantes epopeyas provincianas se construyen con una prosa exquisita, digna de los mejores paladares. La fuente de la edad recuerda a las utopías renacentistas y a las disputas cervantinas. En ella se mueven personajes que se parecen a veces a don Quijote y otras a Sancho, pero que hablan también con el ingenio de Quevedo. Si tanto aprecio le tengo a esta novela quizá sea porque la búsqueda de la fuente de la edad es paralela a este viaje en el tiempo que me lleva a lecturas añejas, un viaje en el tiempo que también me hace revivir buenos momentos con mi amigo y maestro Felipe, que siempre tendrá un lugar para el recuerdo en este humilde blog.

Fuente de la imagen: Blog de Felipe Zayas

29 abril 2018

Sesquidécada: abril 2003

La primavera es tiempo de poesía. Llevo años dedicando el tercer trimestre a trabajar la poesía en el aula, especialmente en 2º de ESO, con la lectura de poemas de amor, que vamos recopilando poco a poco en nuestro canal. Tal vez por el efecto primavera o porque estaba preparando oposiciones, en el lejano abril de 2003 acometí la lectura del breve manual de Rosa Navarro Durán: Cómo leer un poema, la obra que protagoniza esta sesquidécada.
En la carrera había leído numerosos monográficos sobre el comentario de textos y muchos más artículos analizando con detalle toda la poesía a lo largo de la historia. Esta visión de la poesía como disección me había dejado un tanto insensible a su grandeza, como imagino que le ocurre al forense con el cuerpo humano: los árboles del análisis retórico no me dejaban respirar el oxígeno del poema. Quizá lo mejor del libro de Rosa Navarro es que respeta los límites entre el análisis y la disección, es decir, que ofrece claves para acercarse con rigor a la poesía pero sin llenar la cabeza del lector de tecnicismos. No sé si fue gracias a su lectura o a que me iba haciendo cada vez más escéptico con la jerga del comentario de texto retórico, pero el resultado fue que a partir de aquellos años comencé a leer poesía sin los apriorismos de la visión filológica, entregado al disfrute del verso por el placer de degustar y paladear las palabras. Me tocó muchas veces volver al rigor técnico y a la filigrana retórica (también los comentarios de texto pueden ser poéticos, os lo aseguro) para aprobar oposiciones o para ayudar a otros a aprobarlas, pero nunca olvidé ya la estrategia de abandonar la erudición para gozar de la palabra fluida.

09 abril 2018

Día del Pueblo Gitano: la inclusión educativa, una tarea pendiente


Hablar de los gitanos en la Escuela es un tema tabú. Podéis hacer la prueba y buscar blogs o artículos de profesores que hablen de ello: no encontraréis muchos. Aplicamos la estrategia del silencio: no hablar del asunto nos hace creer que no existe un problema, y sí, existe, y lo vemos. Otra cosa es que solucionarlo sea sencillo. Esta semana se celebran numerosos actos relacionados con el Pueblo Gitano, cuyo día mundial fue ayer 8 de abril. En mi centro, el año pasado participamos en los actos que celebró el ayuntamiento, y este año también acudiremos el viernes. Mi centro tiene censados alrededor de 40 alumnos gitanos, de un total de 700. Solo uno de ellos está en 3º de ESO, el resto hacen 1º y 2º, cumplen la escolarización obligatoria y se marchan. En los años que llevo en el centro, solo tres o cuatro han pasado de 4º de ESO. Para los que nos tomamos la educación en serio, esto es un auténtico drama. Pero, como decía al empezar, nos cuesta hablar de ello y nos cuesta mucho más dar con soluciones, porque lo primero que uno piensa es que hay un único culpable y, como todo en la vida, los factores que intervienen son muy diversos. Ahí van algunos, siempre desgranados a partir de mi experiencia, personal y muy discutible:

1.- Los guetos educativos responden a guetos sociales. Hay coles que acumulan anormalmente una proporción exagerada de alumnado gitano. La propia fundación Secretariado Gitano publicaba ayer un artículo en ese sentido: Segregación escolar en escuelas españolas: 173 centros registran alta concentración de alumnos gitanos. La escuela no puede ser inclusiva cuando se diseña con esos perfiles. Está claro que hay barrios diversos, pero los ayuntamientos deberían luchar para que no se produzcan esos focos de marginación que todos conocemos. Una planificación urbanística adecuada puede ser un primer paso para acabar con ello.
2.- Los guetos educativos se sostienen por una deficiente planificación escolar. ¿Es normal que un colegio de barrio heterogéneo albergue mayoría de alumnado gitano y que el colegio concertado del mismo barrio no tenga ninguno? Hablo de un caso extremo, pero real. La distribución de zonas y de matrícula dentro de un distrito es en ocasiones surrealista. Todos hemos oído la frase: "me lo llevo a tal colegio porque allí no hay gitanos (ni moros, ni rumanos...)". Que la administración educativa lo permita sin establecer mecanismos de control y sin favorecer una distribución adecuada de los recursos, la convierte en cómplice de esa segregación. Y la frasecita nos lleva al siguiente culpable:
3.- El racismo de las familias payas. Muchas familias no quieren que sus hijos convivan con la diferencia. No solo con gitanos, como es el caso del que hablamos, sino tampoco con otras razas o religiones (o diversidad sexual). Es más, tampoco con personas de una clase social inferior, la célebre aporofobia. Todos han oído hablar de las maldades de fulanito, que es gitano, o de lo difícil que es integrar (fíjense, "integrar", no "aceptar la diferencia") a tal colectivo, y por eso, si pueden, se llevan al niño o a la niña a otro cole. Para luchar contra esto hay pocas soluciones, más allá de evitar esas alternativas "libres de gitanos" pagadas con dinero público, o jornadas de puertas abiertas para que conozcan la riqueza de la diversidad.
4.- El racismo de los profesores. Como cualquier otro ser humano, el colectivo docente tampoco se libra de esa lacra y existen profes que son racistas, con unos colectivos más que con otros tal vez, pero racistas. Las soluciones para ello exigen formación y sensibilización, además de recursos humanos suficientes para atender a la diversidad, ya que tras ese racismo se encuentra a veces la frustración de no poder o saber educar en la diferencia.
5.- El racismo de las familias gitanas. Mientras los niños van al cole, como el entorno es cercano y se mantiene cierta identidad de grupo, las familias gitanas aceptan de buen grado la escolarización, pero al llegar al instituto, donde esa identidad se diluye y las normas son más rígidas, comienza una percepción del centro educativo como centro carcelario. Cualquier falta cometida se percibe también como un ataque racista. Si se notifica una incidencia o se abre un expediente, se ha hecho "por ser gitano", cuando en realidad se abren expedientes y notifican incidencias a cualquier alumno, sea de la raza o color que sea. Ante esa percepción de las "normas payas" como una imposición arbitraria, la salida de algunas familias es tolerar o fomentar el absentismo a partir de la ESO. 
5.- El racismo de los propios alumnos gitanos. Cuando vienen al instituto alumnos gitanos de un cole en el que solo se han relacionado con gitanos, detectamos el mismo racismo que he mencionado arriba. No quieren que se les ponga en grupos de payos, no quieren participar en actividades conjuntas, etc. Entiendo que buscan el apoyo de su colectivo, que es su manera de mantener la identidad dentro del grupo, pero debemos admitir que es también una actitud que aumenta la segregación. Esta configuración como subgrupo aislado provoca que haya una figura de referencia para ellos, generalmente el alumno líder del colectivo, que marca sus propias normas: "no vale la pena estudiar, no pasa nada si faltas un día, a ese no le hagas caso..." En ese contexto, la inclusión educativa resulta muy compleja, porque los modelos positivos que puedan ofrecer los docentes o sus otros compañeros quedan diluidos en un mensaje negativo de mucha mayor autoridad para ellos.
6.- El absentismo. Para mí, es el factor más determinante de todos. Los alumnos gitanos son en su gran mayoría absentistas en el instituto. Quizá en los coles de Primaria no tanto, pero, al llegar a Secundaria, podría asegurar que alrededor del 70% de ellos son absentistas parciales o totales. Faltar uno o dos días a la semana no se percibe como algo grave dentro del colectivo, pero para los docentes supone la pérdida del hilo formativo. En un trimestre, el descuelgue del currículo es casi insalvable y por eso, en la mayoría de casos, los alumnos gitanos repiten 1º, repiten 2º y cumplen los 16 años y se van. Incluso los más aplicados acaban cayendo en esa trampa del absentismo, para sorpresa de sus maestros de Primaria. Las soluciones aquí son complejas: ya he comentado que los protocolos de absentismo sirven de poco; la responsabilidad es en este caso de las familias, que deberían asumir la asistencia regular a clase como una garantía de educación de calidad.
7.- Las organizaciones y asociaciones gitanas. Sabiendo como sabemos la dificultad de solucionar este problema, Secretariado Gitano o Fundación Punjab (por mencionar dos de las entidades que tengo más cerca) deberían movilizar todos sus recursos para que cada uno de los factores que he señalado tuviese la menor incidencia posible. No vale echar la culpa únicamente a los profesores o a los políticos. Los centros educativos necesitamos su ayuda y colaboración, pero una ayuda activa. Si el discurso inclusivo no es un discurso compartido, nada podremos hacer. Si los comentarios despectivos que algunos payos lanzan sobre los gitanos resultan ser una réplica exacta de los que lanzan algunos gitanos sobre los payos, mal vamos. 
8.- Los políticos. Así, en general, si hubiese una decidida voluntad política de acabar con la segregación del pueblo gitano, las diferentes administraciones públicas habrían desarrollado estrategias para hacerlo. ¿Conviene? Viendo cómo está la situación política, creo que no. Las ayudas sociales acaban siendo un caramelo envenenado para un colectivo que tampoco tiene representación en los órganos de gobierno. Cuando tengamos un ministro gitano quizá comiencen a cambiar las cosas.

Sé que con este artículo me van a llover críticas de todos los lados: por poner en entredicho la honestidad de los profes y familias payas y por cuestionar el papel de víctimas de algunos gitanos. Ya lo he dicho al comenzar, es un tema tabú sobre el cual pocos quieren hablar, pero desde el silencio jamás se solucionará.

05 abril 2018

Lecturas diversas #LGTB

Es muy difícil afirmar que un centro educativo está completamente libre del acoso escolar o de actitudes xenófobas, homófobas o cualquier otro tipo de exclusión familiar, sexual, étnica o religiosa. Somos muchas personas las que convivimos en un centro como el nuestro, con 700 alumnos (y sus respectivas familias) y más de 80 docentes y PAS. Formar parte de esa heterogeneidad de la Escuela Pública es para muchos un orgullo, aunque no sea fácil lidiar a veces con los posibles conflictos y prejuicios. Sin embargo, hemos intentado hacer de esa pluralidad un signo de identidad del centro y procuramos que esa diversidad sea también una verdadera inclusión educativa y no una mera amalgama.
A finales del año 2016, nuestra Conselleria d'Educació aprobó una instrucción por la que se establece el protocolo de acompañamiento para garantizar el derecho a la identidad de género, la expresión de género y la intersexualidad. Algunas de las indicaciones que allí se señalaban ya las habíamos ido poniendo en práctica por nuestra cuenta para dar respuesta a casos concretos. A partir de ahí, estamos intentando normalizar la situación en lo que se refiere a la diversidad de género, sexual, familiar y afectiva, participando en cursos y jornadas, primero para sensibilizar al profesorado y posteriormente para intervenir con el alumnado. A principios de curso, la asociación Lambda València impartió un curso dentro del plan de formación del centro, de donde surgió un seminario de trabajo que está preparando la jornada del 17 de mayo, Día Internacional contra la LGTBfobia, dentro de la campaña piloto #DretsAmbOrgull. Es curioso comprobar que se ha avanzado bastante en la integración e inclusión de colectivos tradicionalmente marginados, pero pocos centros visibilizan esta otra diversidad, sujeta aún a los tabúes del sexo y las relaciones afectivas, en una edades donde este es precisamente uno de los ejes en la forja de la identidad personal.


Estamos todavía preparando esa jornada, pero, de momento, queremos enriquecer la biblioteca del centro con lecturas también diversas, ya que es difícil encontrar en la literatura canónica (adulta y juvenil) modelos de relaciones distintas de lo que falsamente se llama "normal". Esa biblioteca diversa no ha de ser una biblioteca para unos pocos, sino una biblioteca para todos, con lecturas que ayuden a entender que todos somos diferentes, diversos, "raritos" en nuestra singularidad, porque lo normal no existe, porque llamar normal a un modo de sentir implica que otros sentimientos no lo son.

Con esa voluntad de buscar lecturas diversas, lancé una petición de ayuda en twitter y enseguida me echaron una mano mis buenos amigos y amigas. Agradezco la colaboración de Nando López, referente clave de la normalización LGTB en la literatura actual y cuya novela La edad de la ira ha sido lectura de referencia en 4º de ESO, de Jorge Gómez Soto, que me mandó un enlace a una estupenda recopilación propia, y de Araceli Pérez, que me descubrió la sección específica de la librería Berkana, y también la de otros muchos colegas que aportaron ideas y títulos. Con todo ello, he preparado esta lista provisional para ir completándola en el futuro. Espero que nos ayudéis en esta labor.

Biblioteca Diversa

(12-18 años)

  • El tercer lobo, Francisco Javier Olivas (Ediciones cívicas)
  • El fuego en el que ardo, Mike Lightwood (Neo)
  • Yo, Simon, Homo Sapiens, Becky Albertally (Puck)
  • Recuerda aquella vez, Adam Silvera (Puck)
  • Dos chicos besándose, David Levithan (Nocturna)
  • George: Simplemente sé tú mismo, Alex Gino (Nube de tinta)
  • Fans de una vida imposible, de Kate Scelsa (Nube de tinta)
  • El increíble caso de Barnaby Brocket, John Boyne (Nube de tinta)
  • Jungla de saltamontes, Andrew Smith (Hidra)
  • Tengo un secreto: El diario de Meri, Blue Jeans (Booket)
  • El arte de ser normal, Lisa Williamson (Destino)
  • El Chico de las Estrellas, Chris Pueyo (Destino)
  • Solo tú me conoces, Nina Lacour y David Levithan (Destino)
  • Will Grayson, Will Grayson, John Green y David Levithan (Fanbooks)
  • La cometa rota, Paula Fox (Noguer Caralt)
  • Nunca soñé contigo, Carmen Gómez Ojea (Loguez ediciones)
  • Sandra ama a Meike, Marliese Arold (Loguez ediciones)
  • Al otro lado del espejo, Jordi Sierra i Fabra (Planeta)
  • Un pavo rosa, Diana Gutiérrez (Meracovia)
  • Jo sóc així i això no és un problema, Fani Grande (Vincle editorial)
  • La edad de la ira, Nando López (Espasa)
  • #Malditos16, Nando López
  • Cuando todo era fácil, Nando López (Tres hermanas)
  • Crónicas del mago negro (serie), Trudi Canavan (Debolsillo)
  • La espía traidora (serie), Trudi Canavan. (Plaza & Janés)
  • Desoriental, Negar Djavadi (MalPaso)
  • En familia, Alexandra Maxeiner y Anke Kuhl (Editorial Takatuka)
  • El corredor de fondo, La carrera de Harlan y El hijo de Billy, Patricia Nell Warren (Egales)
  • Dame un like, María Pareja (Sansy)
  • Res a amagar, Anna Boluda (Tabarca Llibres)
  • Abril no és un mes, Rosa Sanchis (Tàndem)
  • Primavera per a Palmer, Rosa Sanchis (Tàndem)
  • Cap de vena, de Miquel Salvo (Tabarca)
  • Fun home. Una familia tragicómica, Alison Bechdel (Reservoir books)
  • ¿Eres mi madre?, Alison Bechdel (Reservoir books)
  • Me llamo David, Miriam Belmonte (Primera)
Adenda:
  • Lo que no se dice. Antología de relatos (Dos Bigotes)
  • Ábreme con cuidado. Antología de relatos (Dos Bigotes)
  • Puedo oír el sol, Yuki Fumino (Milky Way ediciones)
  • Los nombres del fuego, Nando López (Santillana)
  • Saltar sin red, Nando López (Antígona)
  • Las ventajas de ser un marginado, Stephen Chbosky (Alfaguara)
  • Elisa frente al mar, Clara Asunción García (Amazon)
  • Duna, diari d'un estiu / Duna, diario de un verano, Muriel Villanueva (Babulinka Books)
  • El viaje de Marcos / El viatge de Marcos, Óscar Hernández Campano (Egales)
  • Jim en el espejo,  Inger Edelfeldt (Lóguez ediciones)
  • Blanco nuclear. antologia de la poesia gay y lésbica última (Sial ediciones)
  • Haikus fieramente gays, Kevin Artai (Editorial Manuscritos)
  • El azul es un color cálido, Julie Maroh (Dibbuks)
  • El beso de Aquiles; Homosexualidad, Alberto Conejero e Isabel García Santiago (SM)
  • Oculto sendero, Elena Fortún (Renacimiento)
Enlace de interés enviado por Gracia: Igualdade e Feminismo na Biblioteca do Laxeiro

Crédito de la imagen: 'Rainbow Stickies'

19 marzo 2018

Sesquidécada: marzo 2003

Volver la vista atrás y recuperar lecturas sirve para descubrir también lo errático que es el gusto lector. Hay meses plagados de monografías filológicas, otros de obras de divulgación diversas, otros de poesía, otros de folletines, y así ad infinitum. Aquel mes de marzo de 2003 seguramente buscaba lecturas ligeras e intrascendentes, porque me encuentro para esta sesquidécada con tres obras que no han dejado mucho recuerdo en mi biografía. 

Quizá la más válida de las tres sea El club Dumas, de Arturo Pérez-Reverte, una novela con mucho guiño literario y con bastante intriga, pero demasiado entregada al efectismo de los bestsellers. El enredo literario sobre Alejandro Dumas se mezcla aquí con otras aventuras ligadas a la nigromancia, una circunstancia que animó a Roman Polanski a dirigir La novena puerta, basada en esta obra. No sé si por aquella época había leído mucho o poco de nuestro académico más mediático, pero he de reconocer que me gustaba leer sus novelas de entretenimiento. Pienso que hacía falta ese tipo de novelas en una época en la que todo lo comercial parecía de baja calidad. No es que sean novelas para pasar a la historia de la literatura, pero sí consiguieron que muchos de los que se iniciaban en la lectura lo hiciesen con algo de rigor. Por suerte, tenemos a muchos autores de ese estilo hoy día, lo que contribuye a que haya una cantidad aceptable de personas leyendo en la playa o en el metro.

Otra de las novelas de aquel marzo de 2003 fue Lo mejor que le puede pasar a un cruasán, de Pablo Tusset. Si Pérez-Reverte representa al escritor de largo recorrido en el ámbito de la literatura comercial, Tusset hace lo propio con las novelas generacionales. Igual que hiciera José Ángel Mañas con Historias del Kronen, o tal como haría más tarde Agustín Fernández Mallo, con Nocilla Dream, la novela de Tusset busca la complicidad del público joven de su época, trazando una historia llena de situaciones y personajes absurdos, que recuerda a veces a las peripecias del detective loco de Eduardo Mendoza. No he vuelto a ella desde entonces, pero imagino que no habrá envejecido bien, salvo para los historiadores de la cultura de los años 90.

Finalmente, La caída del museo británico, de David Lodge, no dejó ni un mínimo recuerdo, a pesar de que considero a Lodge uno de los autores británicos más divertidos de los últimos tiempos. Imagino que el tema que aborda en ella, el conflicto de los católicos con los métodos anticonceptivos en un entorno protestante, debe constituir una parodia más divertida en su ámbito que en el nuestro. En todo caso, aunque no recomiende esta novela, animo a acercarse a El mundo es un pañuelo o Buen trabajo, de las que ya he hablado en alguna ocasión en el blog.

Como veis, hay meses de lecturas productivas y otros para echarse a reír... o a llorar.

10 marzo 2018

La evaluación: esa gran desconocida

Muchas veces he pedido que las leyes se adapten a la realidad de las aulas y, sin duda, queda mucho por adelantar en los aspectos formales de ordenación académica y organizativa de los centros. Sin embargo, no nos damos cuenta de que las leyes cambian y somos nosotros los que permanecemos quietos. Cuando digo en público que sobran contenidos en el currículo y que deberíamos guiarnos por el desarrollo de las competencias, me toca explicar que no lo digo yo, que lo dice la ley, que los contenidos siempre están subordinados a los criterios de evaluación y estos, a su vez, a las competencias. Como parece que hable de docencia-ficción en este ámbito, os dejo algunos extractos de la orden que regula la evaluación en Secundaria y Bachillerato en la Comunidad Valenciana. He marcado en negrita los puntos más destacados. Estoy convencido de que otra educación sería posible si todos nos la creyésemos.

ORDEN 38/2017, de 4 de octubre, de la Conselleria de Educación, Investigación, Cultura y Deporte, por la que se regula la evaluación en Educación Secundaria Obligatoria, en Bachillerato y en las enseñanzas de la Educación de las Personas Adultas en la Comunitat Valenciana (Se puede descargar el texto completo en este enlace)

Artículo 2. Aspectos generales de la evaluación 

1. La evaluación, tanto en Educación Secundaria Obligatoria como en Bachillerato, es continua y formativa. Dado el carácter continuo de la evaluación, esta tiene como finalidad detectar las dificultades en el momento en el que se produzcan, analizar las causas y, en consecuencia, reorientar la intervención educativa y adecuarla a la diversidad de capacidades, ritmos de aprendizaje, intereses y motivaciones del alumnado. Por su parte, el carácter formativo implica que la evaluación constituye una herramienta idónea para la mejora tanto de los procesos de enseñanza como de los procesos de aprendizaje. Asimismo, la evaluación es integradora, colaborativa y participativa, por lo que los centros y los equipos docentes evaluadores deben garantizar los medios y las estrategias convenientes para que el alumnado y las familias se integren, colaboren y participen activamente en los diferentes procesos ligados a la evaluación. 

(...)

Artículo 3. Referentes en la evaluación y promoción 

1. Tanto en la Educación Secundaria Obligatoria como en el Bachillerato, los referentes para la comprobación del grado de adquisición de las competencias clave y el logro de los objetivos de la etapa en las evaluaciones de las materias de los bloques de asignaturas troncales y específicas serán los criterios de evaluación y estándares de aprendizaje evaluables, establecidos en el currículum vigente y concretado en las programaciones didácticas.(...) 
2. Los referentes para la adopción de decisiones de promoción del alumnado de un curso de la etapa al siguiente serán los criterios de evaluación de la materia y del curso correspondiente (...)

Artículo 4. Competencias clave 

1. En Educación Secundaria Obligatoria y Bachillerato, así como en la formación básica de las personas adultas, los contenidos curriculares y los criterios de evaluación deberán estar orientados a la consecución de las competencias clave

a) Comunicación lingüística. 
b) Competencia matemática y competencias básicas en ciencia y tecnología. 
c) Competencia digital. 
d) Aprender a aprender. 
e) Competencias sociales y cívicas.
f) Sentido de la iniciativa y espíritu emprendedor. 
g) Conciencia y expresiones culturales. 

2. Por consiguiente, tanto en la evaluación continua en los diferentes cursos como en las evaluaciones finales, ordinarias y extraordinarias, de las diferentes etapas educativas, deberá tenerse en cuenta el grado de dominio de las competencias clave correspondientes a la Educación Secundaria Obligatoria y al Bachillerato, a través de procedimientos de evaluación e instrumentos de obtención de datos que ofrezcan validez y fiabilidad en la identificación de los aprendizajes adquiridos. Por ello, para poder evaluar las competencias clave hay que elegir, siempre que sea posible, estrategias y herramientas para evaluar al alumnado de acuerdo con sus ejercicios en la resolución de problemas que simulen contextos reales en que se movilicen los conocimientos, las destrezas, los valores y las actitudes de cada alumno o alumna. 

3. Las relaciones de los contenidos y criterios de evaluación con las competencias clave a las que contribuyen para conseguir la evaluación de los niveles de ejercicio competenciales alcanzados por el alumnado están establecidos en el Decreto 87/2015. 

4. La evaluación del grado de adquisición de las competencias clave debe estar integrada con la evaluación de los contenidos, en la medida en que ser competente supone movilizar los conocimientos, las destrezas, las actitudes y los valores para dar respuesta a las situaciones planteadas, dotar de funcionalidad los aprendizajes y aplicar lo aprendido desde un planteamiento integrador

5. Los niveles de desempeño de las competencias clave se podrán medir a través de indicadores de logro, tales como rúbricas o escalas de evaluación, que deben incluir rangos dirigidos a la evaluación de desempeños, que tengan en cuenta el principio de atención a la diversidad

6. El profesorado establecerá las medidas que sean necesarias para garantizar que la evaluación del grado de dominio de las competencias clave del alumnado con necesidades específicas de apoyo educativo se realice de acuerdo con los principios de no discriminación, accesibilidad y diseño universal

7. El profesorado debe utilizar procedimientos de evaluación variados para facilitar la evaluación del alumnado como parte integral del proceso de enseñanza y aprendizaje y como una herramienta esencial para mejorar la calidad de la educación. Asimismo, es necesario incorporar estrategias que permitan la participación del alumnado en la evaluación de sus logros, como la autoevaluación, la evaluación entre iguales o la coevaluación. Estos modelos de evaluación favorecen el aprendizaje desde la reflexión y valoración del alumnado sobre sus propias dificultades y fortalezas, sobre la participación de los compañeros y compañeras en las actividades de tipo colaborativo y desde la colaboración con el profesorado en la regulación del proceso de enseñanza y aprendizaje.
En todo caso, los diferentes procedimientos de evaluación utilizables, como la observación sistemática del trabajo del alumnado, las pruebas orales y escritas, el portfolio, los protocolos de registro o los trabajos de clase, permitirán la integración de todas las competencias clave en un marco de evaluación coherente.
(...)

Artículo 7. Evaluación de los procesos de enseñanza y aprendizaje y evaluación interna del centro

1. Por lo que respecta a la evaluación de los procesos de enseñanza y aprendizaje, el profesorado evaluará al finalizar cada curso académico, además de los aprendizajes del alumnado, los procesos de enseñanza y su propia práctica docente, tomando como referencia la finalidad y los objetivos establecidos en los currículos de la Educación Secundaria Obligatoria, del Bachillerato y de la Formación de Personas Adultas sonas Adultas; el tratamiento transversal en las materias, ámbitos y módulos de la educación en valores; y la regularidad y adecuación en el intercambio de información con el alumnado y con sus familias en lo relativo a los procesos de enseñanza y aprendizaje, con especial referencia a la valoración que se realice. 

2. Por su parte, los centros públicos realizarán una evaluación interna de su organización, gestión y funcionamiento, que incluirá por lo menos los siguientes elementos: 
a) Los planes que forman parte del proyecto educativo del centro. 
b) La organización y gestión de los espacios, tiempos y recursos del centro. 
c) La acción coherente, coordinada y progresiva del equipo docente, de acuerdo con la planificación correspondiente. 
d) El funcionamiento coordinado de los órganos y las personas responsables en el centro de la planificación y del desarrollo de la práctica docente: equipo directivo, claustro de profesorado, comisión de coordinación pedagógica, departamentos didácticos y tutorías.

05 marzo 2018

Memoria del trimestre

Pasan los meses y ya hemos acabado la 2ª evaluación. Aprovecho estos días de descanso de fiestas locales para hacer breve memoria de lo avanzado en clase y en el proyecto de dirección.

En el grupo de 2º de ESO hemos trabajado los textos instructivos y los textos periodísticos. De los primeros hicimos instrucciones en formato cartulina, siguiendo modelos como las instrucciones para subir una escalera, de Julio Cortázar. En cuanto al texto periodístico, hemos trabajado la noticia, a partir de una actividad que les suele gustar bastante: Al pie de la letra. A partir de frases hechas tienen que construir noticias, que luego publican en un tablero digital. Aquí tenéis algunas:


Ahora estamos preparando materiales para el plan lector de Mayo del 68, trabajando citas y acontecimientos relevantes. De todo ello espero poder contar más adelante algo interesante.
En 4º de ESO no hemos adelantado mucho. Vimos el novecentismo y las vanguardias y elaboraron sus propias greguerías. Continuamos avanzando en el proyecto "Románticos y rebeldes", con la finalización de los mapas conceptuales y la búsqueda de información para elaborar los textos argumentativos. Podéis ver algunos de esos mapas conceptuales en estos enlaces:
Los cambios de alumnado en el grupo nos han desorganizado las tareas en equipo y hemos decidido que la fase audiovisual sea voluntaria, con evaluación extra. También hemos visto la publicidad y la hemos relacionado con el papel de la mujer en la sociedad. Con motivo del homenaje a la Generación del 27 (#poema27) algunas alumnas presentaron videopoemas de las Sinsombrero, pero quedó un vídeo por publicar que me gustaría compartir. Se trata de un poema de Concha Méndez, Quisiera tener varias sonrisas de recambio, al que se le ha añadido un epílogo bastante interesante. Aunque el principio es desconcertante, merece la pena verlo entero.



Para la siguiente evaluación, he preparado una antología poética que espero nos dé juego en clase para trabajar la expresión oral y quizá algún trabajo audiovisual.

En el grupo Riu Sec, con alumnado en riesgo de exclusión, estamos intentando usar el cine como medio de integración y formación. Sin embargo, resulta extremadamente difícil llegar más allá de la convivencia pacífica (que ya es bastante), principalmente por dos motivos: el acusado absentismo, que provoca que no haya alumnos que vengan las dos o tres clases que requiere una película entera, y el interés en películas de acción por encima de cualquier otro género más "instructivo". A pesar de ello, el mantenimiento del grupo permite un clima de confianza que contribuye a que haya bajado el nivel de conflictividad con ciertos alumnos.

En el ámbito de la dirección, continuamos nuestras líneas estratégicas de actuación, que ya he contado en el blog en anteriores ocasiones. También de esta aventura en la dirección he construido un relato para mi amiga Carmen Iglesias que se ha publicado en la plataforma de IneveryCrea: En la Tierra Media: crónicas de la batalla en la función directiva. Desde enero mantenemos una reunión quincenal de la comisión mixta de convivencia, con presencia de familias del consejo escolar, para abordar los conflictos y expedientes más destacados. Hemos convocado también a alumnos de altas capacidades para que nos ayuden en las jornadas culturales del próximo 29 de marzo. Estamos formándonos en proyectos y en tutoría entre iguales, para avanzar en el cambio metodológico. El seminario permanente de directores y directoras, que se realiza desde el curso pasado en mi centro, aborda cuestiones de interés como la innovación pedagógica o la comunicación interna y externa de los centros. Aun así, los frentes abiertos siempre surgen donde menos lo esperas: por ejemplo, tenemos una baja sin cubrir desde enero, porque no hay profesores en la bolsa y nadie accede a ella por puestos de difícil cobertura. Lo nunca visto, años quejándonos de que la administración no cubre las bajas y ahora, que salen enseguida, no se cubren.
Como veis, aunque en los últimos tiempos este blog sufre cierto desamparo, recupero de tanto en tanto la costumbre de contar, para bien o para mal, lo que vivo a diario. Espero no haberme puesto pesado.