23 julio 2012

Sesquidécada: julio 1997


La sesquidécada de julio tiene como protagonistas a una mujer en un mundo de hombres, a un hombre en busca de identidad y a una mujer que tuvo que esperar a la muerte para que el amor le otorgase una corona: de todo un poco para amenizar este verano calentito.
Nuestra primera invitada es María Teresa León, autora del siglo XX tan prolífica como desconocida. Su limitada fama, injustamente, la alcanza por haber sido esposa de Alberti, un auténtico agravio cuando sabemos que coétaneos suyos con inferiores méritos son bastante más conocidos que ella. Me limitaré a citar una novela suya ambientada en la guerra civil, Juego limpio, que bien podrían haber firmado Max Aub o Arturo Barea, por ejemplo. Merece la pena acercarse a la visión de la guerra civil desde el punto de vista de una escritora que la vivió de primera mano. En el aspecto más material del libro, recuerdo que fue una recomendación de un librero de los de toda la vida y no se equivocó. Supongo que esos consejos de librero también son bienes en vías de extinción.

El segundo invitado es Juan Goytisolo y su novela Señas de identidad. Reconozco que no es un autor que me guste especialmente y, de hecho, he dejado aparcado más de un libro suyo. Sin embargo, Señas de identidad me atrapó de principio a final, no sé si por la carga de compromiso social o por la complejidad de su estructura narrativa, que me recordó en ciertos momentos a La verdad sobre el caso Savolta, de Eduardo Mendoza. En cualquier caso, no es una novela para lectores ocasionales, pues exige paciencia y cierta pericia con los rasgos de estilo narrativos de la novela de los años sesenta y setenta.

Y para cerrar, nada mejor que un clásico, la 'comedia' Reinar después de morir, de Luis Vélez de Guevara. Se trata de la recreación de la leyenda forjada alrededor del personaje histórico de Inés de Castro, una dama en la corte portuguesa a la que las envidias cortesanas llevaron a la muerte y de la que se dice que su enamorado rey Pedro I de Portugal sentó cadáver en el trono para que sus súbditos rindiesen los respetos que no le tuvieron cuando vivía. La comedia de Vélez de Guevara no es la única que recoge esta leyenda; si os atrevéis con el portugués, recomiendo Castro, de Antonio Ferreira, una tragedia renacentista con todos los requerimientos aristotélicos al respecto. 
Espero que tengáis un verano sosegado y, si no hay novedades, quizá no nos veamos hasta la próxima sesquidécada. Felices lecturas.

17 julio 2012

Cerrando el curso


Estas semanas de julio son, como decía hace poco, periodo de formación, autoformación y organización para el curso que se avecina -una frase que suena estos días más a amenaza que a ilusión-. También son tiempo para hacer balance de proyectos y actividades de última hora que no han tenido eco en el blog.
Uno de esos proyectos ha sido la coordinación del Prácticum del Máster de Secundaria, ese periodo de dos meses en el que los futuros docentes de secundaria se sumergen en las aulas reales de un instituto. Mi centro ha acogido a siete estudiantes de diversas especialidades y he sido yo quien ha coordinado las tareas junto a los tutores del instituto y la supervisora de la Universitat Jaume I. Aunque tenía bastantes miedos y recelos respecto a lo que supondría tener 'encima' a estos alumnos a tiempo completo -pues han de cumplir 200 horas de formación en el centro-, finalmente el resultado creo que ha sido muy positivo. En nuestro caso, puedo asegurar que han vivido de cerca y sin paños calientes la realidad educativa. También puedo certificar que lo han hecho, en general, con ilusión y profesionalidad, lo que alivia en parte la incertidumbre ante el futuro educativo; eso sí, ya veremos cuándo tienen oportunidad de ejercer como docentes. Para la coordinación con la universidad hemos empleado Google docs/Drive, y en el instituto hemos empleado el aula virtual -podéis entrar como visitantes- y Dropbox. Para los tutores y para quienes los han aceptado como observadores de sus aulas ha sido también una gran oportunidad de objetivar su metodología docente. En resumen, una experiencia agradable a pesar de la faena que supone y del escaso reconocimiento que tiene a todos los efectos.
También hemos completado el callejero literario de Castellón y Borriol dentro del proyecto Callejeros Literarios. En esta ocasión ha habido más vídeos y de mayor calidad, lo que constata que el alumnado pone más empeño cuando ve que puede superar un modelo de años anteriores. En la mayoría de los vídeos, los alumnos se han lanzado a preguntar a la gente de la calle -y a los telefonillos- con gran desparpajo en muchos casos. Los referentes televisivos de Callejeros -e incluso de Frank de la jungla- son evidentes en varios vídeos. Esos mismos grupos fueron los artífices del Quijote sincopado, otro buen puñado de trabajos audiovisuales de los que ya hemos hablado aquí y del que contaremos todos los detalles el próximo jueves a las 17,00 en una webinar de Internet en el aula.
Un año más, y van seis, hemos realizado el concurso 'Lectura del año' en el que los alumnos votan sus libros preferidos. Entre los participantes, cada año más numerosos, se sortean libros que envía gratuitamente nuestra editorial de referencia. Los más votados del año han sido Donde esté mi corazón, de Jordi Sierra i Fabra, Los juegos del hambre,de Suzanne Collins, Donde surgen las sombras, de David Lozano y Mala luna, de Rosa Huertas. Podéis ver el resto de seleccionados en Scribd y también podéis ver los resultados de años anteriores en mi wiki de recursos.
No quisiera acabar sin mencionar un proyecto del que me siento algo así como 'padrino'. Se trata del blog de la Biblioteca Bovalar que ha promovido mi compañera Elena Cervero con sus alumnos de 1º de Bachillerato dentro del Plan Lector. Os aconsejo que no os perdáis los vídeos que han realizado sus alumnos de manera autónoma para contar el proceso de expurgo y organización de nuestra biblioteca. El curso que viene compartimos grupos de nuevo, así que quizá sigamos con ese blog y con nuevos proyectos. Si nos dejan.

Crédito de la imagen: 'Passt 2

11 julio 2012

La didáctica de la lengua y la escobilla de Matas

Algunos de mis amigos tuiteros han sufrido a lo largo del curso numerosos tuits con la etiqueta #MP1011. Se trataba de la referencia de la asignatura 'Didáctica de la lengua y literatura española' que he impartido durante este año a los alumnos del Grado de Magisterio de la Universitat Jaume I. Era una plaza de asociado en la que tenía dedicación de seis horas semanales, centradas sobre todo en una hora de teoría y dos de prácticas, más las tutorias. Era una experiencia muy distinta a todo lo que conocía hasta el momento, centrado sobre todo en la Secundaria, aunque el contacto virtual con numerosos docentes de Primaria me permitía conocer de primera mano propuestas didácticas interesantes.
Además del enfoque teórico de la asignatura (básicamente guiado por textos de Cassany), he podido experimentar con total libertad en el ámbito de las TIC gracias a los recursos de la Universitat Jaume I: pizarra digital y conectividad en todas las aulas, aula virtual, etc. Los trabajos que tenían que hacer los alumnos fueron los siguientes:
1.- Crear un blog para la asignatura en el que colgarían reflexiones y actividades. Con mayor o menor éxito, por ahí andan más de 50 blogs que puede que tengan continuidad en algún caso.
2.- Publicar una reflexión sobre la relación entre libros de texto y currículo, a partir de dos entradas de Felipe Zayas y Jordi Adell.
3.- Analizar una actividad TIC en el ámbito de lengua que esté difundida o desarrollada en la red. La reflexión incluía diversos aspectos para trabajar en grupo (Ver actividad)
4.- Confeccionar una secuencia didáctica para el área de lengua en la que se integren las TIC (ver actividad y pautas secuencia didáctica). 
En resumidas cuentas, a pesar del trabajo propio de la docencia y de tutelar todos esos blogs y tareas, me siento muy satisfecho con la experiencia, sobre todo por el interés de bastantes de los 70 alumnos del grupo y su implicación tanto en actitud como en esfuerzo. Muchos de ellos, además, han podido ampliar currículum en Twitter y ya se han convertido en compañeros en red. También estoy contento porque todo el trabajo se ha realizado en la nube, sin generar más papel que el del examen final.
Algunos os preguntaréis qué tiene que ver todo lo anterior con la escobilla de Matas. Probablemente, el curso que viene no exista ese grupo de Didáctica en el grado de Magisterio. Son muchos los asociados que no renovarán contrato por los famosos recortes. Mi plaza era extraordinaria, de modo que no tengo ni idea si volverá a salir a concurso o no. En todo caso, mi sueldo mensual era inferior a lo que costaba ese escobillero que encabeza esta nota. Ese escobillero y unos cuantos felpudos de Jaume Matas -y  las veleidades de otros muchos como él, o que lo tenían como modelo- nos van a costar caros, muy caros. A nosotros que los pagamos con dinero público en su día; otra vez a nosotros cuando el Banco de Valencia pagó su fianza con un dinero que ahora debemos volver a pagar en forma de rescate; pero sobre todo les saldrá caro a los futuros maestros de esta y otras universidades que pagarán más caras las matrículas y tendrán que estudiar en grupos masificados. Miradla bien y pensad en ella cuando no cobréis la paga extra de Navidad, o cuando no os llamen de la bolsa, o cuando vuestros hijos no puedan ser atendidos en clase, pensad en ella porque para la conciencia de muchos políticos un poquito de nosotros está pegado en esa escobilla.

08 julio 2012

Y sin embargo, nos movemos


La semana pasada fue una semana intensa. El claustro del lunes desveló que no sabíamos nada de nuestro futuro, que todo está en el aire, horas de refuerzo, número de profesores, programas de atención a la diversidad... una maravilla de organización para fomentar que el profesorado prepare sus materiales para el curso que viene. Y es que somos muchos los que de verdad aprovechamos el mes de julio para actualizarnos, que no todo es reivindicar con una mano y salir luego corriendo con los dos pies. Por ejemplo, esta semana pasada me he encontrado con casi trescientos docentes en Novadors12, en Alcoi, un encuentro de ensueño que ha sido posible básicamente al empeño de Juanfra Álvarez y otros pocos locos como él. En esas jornadas presenté la PechaKucha que abre esta nota, sobre el proyecto colaborativo El Quijote sincopado, del que ya hablé en este blog. Gracias a ello he podido conocer en persona a J.Daniel García, mi compañero de proyecto a quien 'solo' conocía de la red; esa es la grandeza de todo este tinglado de la red, que permite afinidades electivas más allá del espacio geográfico y el tiempo de dedicación en el aula. 
Clausuradas las jornadas Novadors12, viajé un poco más al sur, hasta Lorca, para participar en Ticemur-Expertic, un encuentro institucional dirigido sobre todo a docentes de la Región de Murcia, pero que acoge también a numerosos profesionales de otros ámbitos. Era la primera vez que participaba en este evento y me ha sorprendido encontrar a más de cuatrocientos profes de todos los niveles dispuestos a compartir experiencias educativas durante tres días. En esta ocasión, me tocaba intervenir como experto junto a Julio Cabero, catedrático de la Universidad de Sevilla, y junto a mi amigo Fernando García Páez, maestro y motor de los proyectos del cole San Walabonso de Niebla; nos tocaba explicar lo que suponía para cada uno de nosotros la Educación en la nube. Debo decir que la sesión estuvo orientada sobre todo a ofrecer un panorama teórico-práctico con el fin de que los asistentes -presenciales y online- pudiesen sugerir dudas y cuestiones al respecto. El desarrollo de estas jornadas fue intenso y muy positivo, pues nos permitió conocer numerosas experiencias prácticas en el aula. También quisiera destacar el magnífico trabajo de los organizadores del encuentro, a quienes siempre les toca lidiar con frentes muy diversos.
De todo lo anterior, para no extenderme demasiado, extraigo algunas conclusiones a vuelapluma:
  • La comunidad docente, a pesar de los palos que está recibiendo, no renuncia a formarse para poder dar a sus alumnos lo mejor de sí mismos. 
  • No debemos esperar a que las administraciones nos formen; somos capaces de autoformarnos y colaborar con otros para aprender.
  • Los encuentros educativos son un complemento necesario para quienes trabajamos en red, pues nos permiten poner cara y voz a muchos de nuestros colegas. 
  • Los eventos presenciales favorecen, además, que numerosos compañeros que no se han lanzado todavía a la difusión de sus tareas en la red conozcan de primera mano a quienes ya están trabajando en ello. 
  • La diversidad de ámbitos -educativos, organizativos y geográficos- de los asistentes ofrece un panorama mucho más rico que aquel en que acostumbramos a movernos a diario. 
  • En estos encuentros, generalmente se aprende más en pasillos, reuniones improvisadas a la hora del aperitivo o conversaciones de sobremesa, que en las propias ponencias y comunicaciones: nunca hay que subestimar el factor humano. 
  • Por último, resultaría imposible mencionar a todos los buenos colegas con los que he coincidido en estos encuentros, y a otros tantos a los que he tenido la suerte de conocer. Seguro que en el camino seguiremos encontrándonos. 
Y me queda una reflexión final sobre la que tengo que volver con tranquilidad más adelante. Una gran cantidad de docentes está haciendo auténticas maravillas en sus aulas, con las TIC o sin ellas. En muchas ocasiones, el miedo al error o la percepción equivocada de que las tareas son de escaso calado paraliza a los docentes en el desarrollo o difusión de interesantes proyectos de aula. Desaprovechar el poder de las redes para compartirlas es una lástima. No deberíamos permitirnos que se pierda esa riqueza colectiva y tendríamos que pensar de qué modo podemos hacerlos visibles para que esa labor llegue a todos. Lo dejo como deberes de verano.

28 junio 2012

Sesquidécada: junio 1997

En junio de 1997 descubrí al autor a quien dedico en exclusiva esta sesquidécada, una breve nota propia de estos días frenéticos de cierre de curso, que dejan poco espacio y tiempo para la literatura. El protagonista es Bohumil Hrabal, un autor checo al que llegué a través de la novela Una soledad demasiado ruidosa. Hrabal es un autor pesimista pero profundo, tanto para la reflexión como para la ironía. No conozco muy bien la literatura centroeuropea, pero creo detectar en muchos autores (Heinrich Böll, Jaroslav Hašek, Elias Canetti, etc.) una visión casi apocalíptica del mundo tamizada siempre por ese humor negro y amargo de unos personajes con los que el lector conecta enseguida. En Una soledad demasiado ruidosa, el protagonista se dedica a triturar libros (un oficio que desempeñó el autor); mientras ejerce unas veces como verdugo y otras como salvador de esos libros que tanto ama, sus pensamientos van configurando la propia novela de su vida y su mundo. La biografía de Hrabal hace honor a su literatura, también en dramatismo. Tal vez el verano no sea el mejor momento para leer esta novela -o su magnífica obra Trenes rigurosamente vigilados-, pero quizá alguno se atreva con el divertido periplo del protagonista de Yo que he servido al rey de Inglaterra. Aunque la situación actual invite a ello, no hay que ser apocalíptico ni pensar que acabaremos algún día compartiendo estas lecturas en samizdat como tuvo que hacerlo Hrabal.

Crédito de la imagen: Wikipedia: Bohumil Hrabal

21 junio 2012

Callejeros Literarios llega a buen puerto

Callejeros Literarios 2011 y 2012

Es posible que alguien llame al timbre de tu casa un día y te pregunte si conoces a Rubén Darío, que da nombre a tu calle. No sería extraño que al cruzarte por la calle con un grupo de adolescentes, te asaltasen cámara en mano para investigar lo que sabes sobre Pérez Galdós. Incluso podría darse el caso de que esos pequeñuelos que corren de repente hacia ti vengan a recitarte unos poemas de Machado porque acabas de sentarte a descansar en la plaza que lleva su nombre.
No te espantes ya de nada, porque los callejeros literarios han vuelto a tomar las calles con la misma ilusión y energía con que lo hicieron el curso pasado. Nuevos trabajos, nuevos mapas, nuevos vídeos, pero el mismo propósito: acercar la literatura a las aulas, mover las aulas a las calles. Hoy queremos agradecer el esfuerzo a todos los que habéis participado.
Cuando nació Callejeros Literarios a mediados del curso 2010-2011, salimos a navegar, como Ulises, en busca de Ítaca sin saber qué nos depararía el viaje y qué nos esperaría al final del camino. Después de dos años de navegación, hemos atracado en puerto seguro. A los 34 callejeros del año pasado, hemos de añadir los 15 elaborados este año. Y es que en este viaje, alumnos y profesores, navegantes infatigables, se han subido a la nave de Callejeros Literarios y han llenado sus bodegas de Literatura. En esta travesía no ha habido Cíclopes, ni cantos de sirena. Hemos navegado con las velas henchidas al viento y, como Ulises, hemos aprendido que lo más importante no es el destino sino recorrer el camino.


Por eso queremos valorar el esfuerzo y la ilusión del alumnado y de todo el profesorado que ha estado a su lado animándolo y guiándolo en el proceso con un diploma que es un pequeño reconocimiento a un gran trabajo porque, gracias a todos vosotros, la literatura está hoy más presente en la calles.
A partir de ahora pasearemos por las ciudades y los pueblos conscientes de que la literatura está viva en esas placas que recuerdan obras, escritores, personajes… Gracias a todos y cada uno de vosotros por haber callejeado con nosotros.

¡Llenemos las calles de literatura! Enchamos as rùas de literatura! Literatura jalgi hadi kalera! Omplim els carrers de literatura!

13 junio 2012

Poemas diversos con voces diversas


Se acaba el curso y, por no hacer mudanza en nuestra costumbre, vamos cerrando los proyectos de aula que hemos realizado con tanta ilusión como paciencia. En 2º de ESO ya es un hábito la lectura y recreación plástica de los 111 poemas de amor de la antología De todo corazón, un clásico de la poesía en el aula. Siguiendo la estela del maravilloso proyecto "Poesía eres tú", hemos grabado los poemas en vídeo tal como hicimos el curso pasado (con los detalles técnicos que expliqué también en su día). Me complace ver que los alumnos, que en un principio se muestran reticentes a ser grabados, al final se entusiasman con los vídeos y acaban repitiendo la experiencia y compartiendo sus recitados en las redes sociales, principalmente en Tuenti. Si queréis verlos en acción, tenéis a vuestra disposición la lista de poemas en vídeo 2012. Este año han sido casi cincuenta vídeos y no hemos seguido porque no quedaba ya tiempo; os dejo unas pocas tomas falsas para que comprobéis cómo se han divertido. Aún nos queda exponer sus trabajos en la biblioteca y compartir con ellos el goce de escuchar esos poemas recitados por voces tan diversas como la propia escuela pública que los acoge.


  • Más información:
  • Podéis ver también los trabajos de todas las ediciones de la actividad y visitar el blog de aula de 2º de ESO.


    07 junio 2012

    Intermitencias de los blogs


    Anoche leía las reflexiones de mi amigo Antonio Omatos en las que sacaba a relucir la necesidad de desconectar, y apenas unas horas después me entero de que ha cerrado -espero que temporalmente- un blog de lengua que aprecio: "El reino de Trapisonda". Creo que todos los que hemos vivido el boom de los blogs y las posteriores mareas de las redes sociales nos hemos planteado en alguna ocasión esa necesidad de desconectar para tomar oxígeno. Otro buen amigo, Joselu, sabe bien de lo que hablo, pues en más de una ocasión ha practicado el silencio o se ha desdoblado en blogs de vidas más o menos efímeras. Otros colegas han ido espaciando sus escritos blogueros, casi hasta la desaparición, en la misma medida en que crecían sus presencias en Twitter -todos echamos de menos el blog del Prrrofesor Potachov, por poner solo un ejemplo-. Y también están quienes se resisten a desaparecer y publican esporádicamente alguna nota en sus blogs, una nota que parece una manita alzada entre las olas del tiempo.
    No pretendo con estas líneas hacer una apología de la resistencia 2.0, ni tampoco pretendo que sea un canto del cisne del mundo de los blogs educativos. Si sigo aquí es porque me apetece contar lo que cuento y porque todavía hay amigos que leen lo que escribo. Cuando falle uno de esos elementos me disolveré lo más discretamente posible. Pero, como esta nota menciona de soslayo la nostalgia de los blogs perdidos, no quisiera dejarme en el tintero el recuerdo de algunos compañeros blogueros que dejaron de escribir, pero que deberían formar parte de esta intrahistoria de la blogosfera educativa: Blogs como Tira de lengua, la Blogse, Maribelele y Makelele -ambos en activo en Twitter-, Como una reina, o Nos vemos en el blog, o cualquiera de los diversos espacios en la red de Angus Iglesias. Soy consciente de que me dejo a muchos buenos blogueros que, como Bartleby, han preferido dejar de serlo. Tener un blog es, como diría Cortázar, mantener "algo que es tuyo pero no es tu cuerpo", con "la necesidad de darle cuerda todos los días"... Tal vez no escribamos todos los días, pero el blog siempre está ahí, con su bracito desesperado colgando de nuestra conciencia.

    Crédito de la imagen: 'Lost keys'