03 mayo 2007

Canónicos


Empezó José Mª González-Serna en el Cuaderno de clase una reflexión que viene de largo acerca del canon de lecturas juveniles. Ahora el Tigre la ha convertido en meme y me siento obligado a dar la cara en estas afanosas lides.
Confesaré primero -pues por tratarse de asuntos canónicos, no vaya a dar en el infierno (que parece ser se trata de un topos virtual, o sea literario también) por mendaz impenitente- que mis clásicos juveniles fueron los de Bruguera, como el que aparece en la imagen, aunque con preferencia por los tomos de gran formato que recogían veinte clásicos en forma de cómic rupestre.
Así que muy pronto me supe casi toda la bibliografía de Verne, Karl May, Charles Dickens, Stevenson, Mark Twain, etc. Autores que tuve que revisitar ya de mayor porque me remordía la conciencia.
No es extraño, pues, que hoy defienda para mis alumnos el derecho de leer adaptaciones, si les apetece. Ya tendrán tiempo y ganas de saborear los originales.
De modo que, en este canon particular, señalaré los libros que me marcaron literariamente hasta los veinte años aproximadamente y que, sin duda, abrieron tanto mi apetito que me convirtieron en el lector compulsivo que soy hoy. Aunque van ordenados alfabéticamente por autor, lamento el desorden a la hora de citarlos, pero los problemas con el editor de texto han acabado por cansarme:

Cuentos: Aldecoa, Ignacio

La busca: Baroja, Pío *

El árbol de la ciencia: Baroja, Pío

Fahrenheit 451: Bradbury, Ray *

Rimas y leyendas: Bécquer, Gustavo Adolfo *

La araña negra: Blasco Ibáñez, Vicente

Opiniones de un payaso: Böll, Heinrich

El Aleph: Borges, Jorge Luis *

Narraciones: Borges, Jorge Luis

La vida es sueño: Calderón de la Barca, Pedro *

Las ciudades invisibles: Calvino, Italo

Nuestros antepasados: Calvino, Italo *

El extranjero: Camus, Albert

La colmena: Cela, Camilo José

Las nubes. Desolación de la Quimera: Cernuda, Luis *

Novelas ejemplares: Cervantes, Miguel de *

La Regenta: Clarín, Leopoldo Alas *

El perro de los Baskerville: Conan Doyle, Arthur *

Cinco horas con Mario: Delibes, Miguel *

El camino: Delibes, Miguel *

Las ratas: Delibes, Miguel

Canción de Navidad: Dickens, Charles *

Tormenta de verano: García Hortelano, Juan

Bodas de sangre: García Lorca, Federico *

El señor de las moscas: Golding, William *

El incongruente: Gómez de la Serna, Ramón

El factor humano: Greene, Graham

Don Camilo: Guareschi, Giovanni

El viejo y el mar: Hemingway, Ernest *

Fiesta: Hemingway, Ernest

Siddharta: Hesse, Hermann

La Odisea: Homero *

La Ilíada: Homero

Un mundo feliz: Huxley, Aldous *

Cuentos de la Alhambra: Irving, Washington

Eloísa está debajo de un almendro: Jardiel Poncela, Enrique

Tres hombres en una barca: Jerome K. Jerome

Platero y yo: Jiménez, Juan Ramón

Dublineses: Joyce, James

La metamorfosis: Kafka, Franz *

Nada: Laforet, Carmen *

Juegos de la edad tardía: Landero, Luis

Artículos: Larra, Mariano José de *

La lluvia amarilla: Llamazares, Julio *

El río del olvido: Llamazares, Julio

Los mitos de Cthulhu: Lovecraft, H. P. y otros *

En las montañas de la locura: Lovecraft, H. P.

Soledades. Galerías. Otros poemas: Machado, Antonio *

Corazón tan blanco: Marías, Javier *

Relatos: Maupassant, Guy de

La verdad sobre el caso Savolta: Mendoza, Eduardo

El laberinto de las aceitunas: Mendoza, Eduardo

Sin noticias de Gurb: Mendoza, Eduardo *

El misterio de la cripta embrujada: Mendoza, Eduardo

Carmen: Merimée, Prosper

El desorden de tu nombre: Millás, Juan José

Beatus ille: Muñoz Molina, Antonio

Veinte poemas de amor y una canción desesperada: Neruda, Pablo *

Rebelión en la granja: Orwell, George *

Ancia: Otero, Blas de

El diablo en las colinas: Pavese, Cesare

El gato negro y otros cuentos: Poe, Edgar Allan *

La narración de Arthur Gordon Pym: Poe, Edgar Allan

La plaça del Diamant: Rodoreda, Mercè

Pedro Páramo: Rulfo, Juan

El túnel: Sábato, Ernesto

El guardián entre el centeno: Salinger, J.D. *

Hamlet: Shakespeare , William

Wilt: Sharpe, Tom *

Frankenstein: Shelley, Mary W.

El perfume: Süskind, Patrick *

El Señor de los Anillos: Tolkien, J.R.R.

El hobbit: Tolkien, J.R.R.

La conjura de los necios: Toole, John Kennedy *

Niebla: Unamuno, Miguel de

San Manuel Bueno, mártir: Unamuno, Miguel de

Sonata de primavera: Valle-Inclán, Ramón del

Luces de bohemia: Valle-Inclán, Ramón del *

La máquina del tiempo: Wells, Herbert George

La guerra de los mundos: Wells, Herbert George *

El fantasma de Canterville: Wilde, Oscar *

Como digo, son lecturas de mi adolescencia y que estimo especialmente. He marcado con un asterisco aquellas que sigo recomendando a mis alumnos, sobre todo a partir de 4º de ESO o Bachiller, y sólo de manera selectiva, es decir, cuando creo que el alumno las disfrutará (algo verdaderamente difícil de acertar, claro). A los alumnos de cursos inferiores, suelo recomendarles lecturas juveniles de los catálogos recientes, como ya sabéis quienes seguís el blog y como podéis ampliar leyendo mis notas sobre lecturas.
Con el tiempo he ido sumando algunas obras más que he incorporado a mi bagaje más tarde. En aquellas en que aparece "etc." quiero decir que me vale cualquier obra de ese autor:

Crímenes ejemplares, etc: Max Aub

13,99 euros: Frédéric Beigbeder

Tened miedo.. mucho miedo: Brunvand, Jan H.

La concesión del teléfono, etc: Andrea Camilleri

Soldados de Salamina : Javier Cercas

La dama de blanco: Wilkie Collins

Cuentos: Julio Cortázar

El nombre de la rosa: Umberto Eco

Como agua para chocolate: Laura Esquivel

Tomates verdes fritos: Fannie Flagg

Cien años de soledad, etc: Gabriel García Márquez

El guitarrista, etc: Luis Landero

El embrujo de Shangai, etc: Juan Marsé

Caperucita en Manhattan, etc: Carmen Martín Gaite

Carreteras secundarias: Ignacio Martínez de Pisón

La fuente de la edad, etc: Luis Mateo Díez

La aventura del tocador de señoras, etc: Eduardo Mendoza

Cuentos del reino secreto: José Mª Merino

Tres sombreros de copa: Miguel Mihura

No mires debajo de la cama, etc: Juan José Millás

La loca de la casa: Rosa Montero

1984, etc: George Orwell

China para hipocondriacos: José Ovejero

La visita del inspector: J.B. Priestley

Zazie en el metro: Raymond Queneau

Últimas noticias del paraíso: Clara Sánchez

Réquiem por un campesino español: Ramón J. Sender

El lápiz del carpintero, etc: Manuel Rivas

La sombra del viento: Carlos Ruiz-Zafón

La sonrisa etrusca, etc: José Luis Sampedro

Ensayo sobre la ceguera, etc: José Saramago

Un viejo que leía novelas de amor: Luis Sepúlveda

Amor América: Maruja Torres

Los amigos del crimen perfecto: Andrés Trapiello

Lo mejor que le puede pasar a un cruasán: Pablo Tusset

Son de mar, etc: Manuel Vicent

Ya veis que el caos reina en mis meninges. En mi descargo sólo me queda declarar que uno de los elementos que más valoro en mi estilo docente es la insistencia en formar lectores, para lo que empleo quizá más tiempo y esfuerzo del recomendado, pero que constituye también una labor que me produce las mayores satisfacciones.

11 comentarios:

Elisa dijo...

Antonio, tu lista es para leerla detenidamente. Me ha encantado encontrar aquí un autor que a mí me apasionó a mis quince años, Heinrich Boll, de quien citas Opiniones de un payaso, yo devoré toda su obra: Casa sin amo, El pan de los años mozos, La aventura y otros relatos... A esa misma edad también tuve la fiebre Delibes del que citas varias novelas.
Me gusta el eclecticismo y la sinceridad de tu listado. Lo que más me separa de ti es... que citas como lecturas de juventud algunas obras que yo he leído ya madurita... porque en mi juventud no se habían publicado... En aquella época la más joven de las hermanas de mi madre era la encargada de controlar mis lecturas. A mis manos no llegaba nada que no tuviese su "nihil obstat". ¡Tiempos!

Eduardo dijo...

Qué recuerdos me traen las adaptaciones ilustradas de Bruguera, una de cuyas portadas encabeza tu artículo... No sé las que llegamos a tener en casa de mis padres. Por culpa de una de ellas (que estaba leyendo en clase, bajo el pupitre), me gané una "coca" de un profesor.

Una selección interesantísima, Antonio, que voy a recoger y anotar cuidadosamente.

Fantine dijo...

Gracias a las adaptaciones de Bruguera de pequeñita me leí casi todo Julio Verne. Yo tenía varios tomos de esos qu e traían unas cuantas novelas todas juntas, y las demás las cogía en la biblioteca.

Y me alegra ver que prácticamente todos mis libros favoritos están en tu lista :)

Antonio dijo...

Elisa: Las pasiones febriles por autores no se curan con el tiempo, sino que van cambiando (aunque ahora tengamos menos horas para dedicarles). En cuanto a los autores recientes, es una pequeña trampa que se me ha colado: en realidad no son lecturas hasta los veinte años, sino hasta acabar el bachiller; pero yo lo acabé casi con 23 porque me dediqué a otros menesteres, así que alguna novela de la primera lista debería ir en la segunda.
Eduardo: Qué tiempos aquellos en que nos escondíamos para leer... Yo recuerdo pasar tardes enteras en la biblioteca de mi pueblo leyendo historietas de Bruguera (y Astérix y Tintín...).
Fantine: Escribiré algo a propósito de lecturas generacionales y lecturas personales, porque creo que somos hijos de una época y eso se nota en nuestros cánones. Sólo hay que leer a los compañeros que ya han elaborado listas y comprobar cómo coincidimos en buena medida.

Vicente dijo...

Para no alargar demasiado la lista y ya que has citado a Camus, recomiendo vivamente su "El primer hombre". Ése y "Sueños en el umbral", de Fatima Mernissi fueron los dos libros que más me gustaron de todos los que leí ese año.

Jonás dijo...

Algo que he observado (y que me deprime) es el cambio que produce el tiempo en la percepción de las obras literarias. No leo de la misma forma ahora que a mis veinte años. Obras clave que me marcaron entonces, ahora me producen aburrimiento. Sin embargo, retengo para mi gozo particular el efecto que causaron en mí en su momento inicial, que es el que vale. Recuerdo a mis veinte años el descubrimiento de Kafka y Samuel Beckett, autores que ahora ya no puedo leer. No estoy en el mismo proceso de búsqueda de una identidad. Es otra la fase. Entonces me fascinaba la arrogancia de la juventud. Ahora me atrae la experiencia y la conciencia del tiempo que pasa. Por eso El Quijote sigue gustándome. Entonces para mí era un libro de humor. Ahora es un libro de profundo desengaño y lleno de tristeza.

Lu dijo...

Es amplísima la lista de lecturas que nos brindas.
Yo recuerdo de mis años de pollita adolescente los libros de los cinco. Sí, yo me crié con esta saga de aventureros. A su lado, tuve a bien disfrutar de las lecturas que mi padre ponía a mi alcance, poemas en su mayoría. Leí a Lorca con 9 y 10 años. Entender entendía que en los versos había algo más que palabras. Esa fue mi fase inciática en la poesía.
¡Qué placer leer y compartir tertulias como las que están generando estos post!

Felipe Zayas dijo...

Uff... qué vértigo. Algún día tendré que hacer también mi lista de libros amados. Y también de situaciones de lectura... Aquél libro que leí aquél verano en la playa... El de aquellas vacaciones en mi pueblo castellano... El que, tras recomendármelo vivamente mi amigo tal o amiga cual, compré inmediatamente y lo leí compulsivamente a lo largo de una noche...
En mi canon de profesor he tenido durante años "Mi familia y otros animales", de Gerald Durrell. Creo que mis alumnos de hoy no lo soportarían.

Enrique Gallud Jardiel dijo...

Gracias por la inclusión de una obra de mi abuelo entre las favoritas. Un saludo.

Antonio dijo...

Gracias a todos por vuestros comentarios y, especialmente, a Enrique, vástago de saga literaria. Precisamente este trimestre en 4ºde ESO leeremos en clase 'Eloísa está debajo de un almendro', y el año que viene 'Cuatro corazones con freno y marcha atrás'.

YOFFY dijo...

!Te he encontrado! Aquí estoy, dispuesta a aprender...