09 mayo 2012

El contrato Heliogábalo


LA LEY:
El emperador Heliogábalo había diseñado una manera eficaz de deshacerse de sus oponentes más molestos. Había promulgado un decreto con los siguientes puntos:
I) Todo ciudadano romano está obligado a acudir a presencia del César y en su defensa a su llamada (debidamente armado, se entiende).
II) Quien entrare en la residencia imperial con armas será reo de traición.
III) Será considerado reo de deslealtad quien ocultare malos pensamientos para su César o quien atribuyese al mismo innobles intenciones.
Como pueden adivinar, bastaba una llamada del emperador pidiendo auxilio para que uno se considerase ejecutado con independencia de su decisión.

LA CIENCIA:
Un científico anota las reacciones de una araña ante la mutilación de sus patas. Desde el extremo de la mesa, el científico llama a la araña amaestrada para que acuda junto a él. Cada vez que la araña responde a la llamada, el científico anota: "Araña con 7 patas anda", "araña con 6 patas anda"... Y así hasta que le arranca la última pata. "¡Araña ven!, !araña, ven!" Cuando ve que la araña no se mueve ante su llamada, anota: "Araña sin patas, sorda".

LA FILOSOFÍA:
Principio de Hanlon: No le atribuyas a la mala intención lo que puede ser explicado por la estupidez

LA ESCUELA:
Tras años de programas de refuerzo y de lucha contra el fracaso escolar que nunca obedecieron a un plan global, que dependían de designios arbitrarios y cambiantes de un año a otro, y que se asignaron a personas con escasa o nula formación, los responsables educativos de aquel lugar pensaron que valía la pena dejar la solución en manos de sus oponentes -pues siempre habían considerado a los docentes más una molestia que un alivio-. Pergeñaron lo que llamaremos el "Contrato Heliogábalo", que consiste en lo siguiente: 
I) "Diseñen en su centro educativo un proyecto para combatir el fracaso escolar. Tienen quince días para hacerlo.  Nosotros lo evaluaremos y les concederemos para ello los recursos que necesiten -perdón, los que podamos darles-. Si cumplen su parte, seguiremos dándole esos recursos durante unos años -si nos dejan-. Pero cuidado con no cumplir objetivos, pues se quedan sin recursos."
II) "Si ustedes no aceptan participar en nuestro contrato, probablemente los dejaremos directamente sin recursos -por poco colaboradores-".
III) "No pueden decir a nadie que nosotros llevamos tiempo quitándoles recursos para luchar contra el fracaso -o negándoles los que demandan- y que ni siquiera concediendo todas las ayudas posibles llegaríamos a los niveles recomendados por los expertos. Tampoco digan a nadie que una clave del contrato es su vinculación con la concesión de comisiones de servicio al personal docente, algo que ya empieza a fomentar la puñalada por la espalda en los claustros. Este tipo de declaraciones son desagradables para nosotros y son producto de la mala fe."
Los responsables educativos de aquel lugar fueron quitando patas a la comunidad educativa y, pasado un tiempo, la llamaron para que viniese y no vino. Determinaron que la causa del fracaso escolar es que los docentes son sordos y por ello privatizaron las escuelas y los contrataron a través de una ETT que recibía subvenciones por contratar a personas con discapacidad auditiva.
Muchos de aquellos docentes pensaron que los responsables educativos de aquel lugar eran unos seres perversos y miserables, pero el sabio Hanlon les recordó que no había que atribuir a la maldad lo que podía ser explicado por simple estupidez.

EPÍLOGO:
Dicen que hubo un ciudadano llamado Dicémbalo que pudo sortear airoso la tramposa ley de Heliogábalo.  A la llamada del César, se presentó a las puertas de palacio armado y gritando: "voy a matarte". La guardia lo desarmó y lo llevó ante el emperador. Dicémbalo le explicó que había venido dispuesto a ayudarlo e incluso había amenazado a quien lo ponía en peligro, pero había sido desarmado por la guardia. Heliogábalo tuvo que creerlo por no desmerecer su propia ley. Si nuestros docentes tuvieran la astucia y valentía de Dicémbalo tal vez pudieran salir del bucle en el que están atrapados. 

Para saber más del "Contrato Heliogábalo":
Crédito de la imagen:  'Tiger and Turtle - Magic Mountain'

14 comentarios:

ro dijo...

Me temo que muchos, y de otras comunidades, ya hemos sido engañados con el contrato programa, que en mi centro tuvimos que poner en marcha sí o sí. Además, tal como están las cosas, aparece como la salida a las reducciones de plazas que se preven para el próximo curso.

Ufffff.

Anónimo dijo...

PRINCIPIO DE WERT
Jamás menosprecies la capacidad de destrucción de un tonto mal intencionado

Antonio dijo...

Ro: Una de las perversidades del contrato es la ambigüedad manifiesta, tanto para definir claramente los ámbitos de aplicación, como para señalar a los responsables de su ejecución, por no hablar de los recursos que estarían dispuestos a conceder. En cualquier caso, es impresentable que mi centro tenga que solicitar un contrato-programa para alcanzar unos objetivos que ya estábamos intentando alcanzar en 2009 con medidas y recursos que la administración nos retiró. En esta instancia, enviada todos los años desde entonces, se ve claramente que ya teníamos ese proyecto y que la administración lo cercenó. Ahora volvemos a inventar la rueda, diseñamos otro proyecto para que se lo asignen a quien ellos decidan. Me parece alucinante, por no llamarlo de otro modo.
Anónimo: No sé si será tonto o no, desde luego ignorante de lo que ocurre en las aulas sí lo es.

mjchorda dijo...

Como ya apuntó otro compañero, estás creando un nuevo género literario al que no sabría dar nombre, pero que me parece genial. Al menos das un buen uso a todos estos despropósitos educativos y te sirven para crear y dar rienda suelta, muy suelta, a tu imaginación:) Ilusamente intenté ver algo de positivo en esta mentira del Programa Contrato, pero ya se me ha pasado.

Joselu dijo...

Todavía no ha llegado por aquí algo equivalente a lo que cuentas aunque por aquello de cuando las barbas de tu vecino veas rapar, pon las tuyas a remojar…

Nuestro referente es Finlandia ¿no? Veo que caminamos en esa senda. Desconozco mucho de cómo funciona la educación en ese país del frío pero tengo la impresión de que los docentes se sienten respetados y estimados. Nadie ha cuantificado el valor que tiene este hecho. Un equipo de fútbol se crece cuando tiene a una afición detrás que lo apoya y que se siente identificada con él. La impresión que tengo respecto a la administración educativa es fría. No siento ningún calor, a lo sumo cálculo interesado, no verdadero interés en la educación. No me siento respaldado en ningún caso por la inspección ni por los dirigentes educativos. Tengo la impresión de que soy una pieza totalmente accesoria y que mis alumnos también lo son. El énfasis educativo lo ponen otras líneas más en consonancia con el poder que son las que reciben a sus hijos. Esto no se puede decir y el contrato de Heliogábalo va en ese sentido. Los profesores no podemos denunciar la situación en que estamos bajo pena de desprestigiarnos más, no podemos luchar por nuestros derechos (que son los de unos vagos del pesebre con infinitas vacaciones), no podemos revelar la realidad bajo pena de perder todo lo que tienen a bien concedernos, que no lo hacen porque les interese un ardite sino por mero cálculo frío y distante. Los profesores les importamos bien poco y me temo que los chavales menos todavía. Los suyos están en otras líneas.

En cuanto a WERT, hay que reconocer que en poco tiempo se ha labrado una fama de tonto difícilmente recuperable. Habrá que enviarle a un grupo de adaptación curricular, a ver si puede progresar. Y lo siento por los muchachos que están en ellos que al menos luchan contra la adversidad. O al menos algunos lo intentan.

Saludos.

Carlos Nicomedes Díez dijo...

¡Qué interesante la alusión a Heliogábalo! No he tenido más remedio que investigar y, según la Wikipedia, el comportamiento del tal Heliogábalo provocó el rechazo de la Guardia Pretoriana, el Senado romano y el pueblo de Roma, hasta el punto de que “en medio de una creciente oposición, Heliogábalo, de sólo 18 años de edad, fue asesinado y reemplazado por su primo” (la pena es que, como siempre, todo quedó en la familia).

@antonivich dijo...

Excelente ejercicio de humor serio. Creo que retratas a la perfección la posición de la Conselleria de Educación (la "CEFERINA") ante la innovación educativa y el trabajo de los docentes.
¿Podría alguien darnos a conocer los "cerebros" de semejante desaguisado? ¿Es una persona de carne y hueso comprometida con la educación, un demente, un virus...?

Antonio dijo...

Mª José: El género es la docencia-ficción que, como la propia realidad educativa, tiene los tintes de los aguafuertes goyescos o del esperpento de Valle. Lástima que no sea literatura, sino vida y oficio.
Joselu: Hay muchísima gente trabajando bien en los institutos, gente que se toma en serio su oficio, que acepta los retos de sacar adelante a las generaciones del futuro. Como dices, podemos hacernos una idea del coste económico o laboral de estos recortes, pero nunca calibraremos el desgaste moral que va a suponer este retroceso para el conjunto de docentes y comunidad educativa que se toma en serio su trabajo; el resto, probablemente acabarán siendo malos políticos, valga la tautología.
Carlos: Mis fuentes son veraces (aunque me gustaría que lo confirmase algún profe de clásicas), pero no he encontrado referencias en la red a la ley de Heliogábalo. Resulta curioso comprobar que aún hay cosas que escapan al poder de Google ;)
@antonivich: Gracias por tu comentario y bienvenido al blog. Como diría Hanlon, la explicación más lógica es que varios seres humanos no saben por dónde tirar y van haciendo propuestas o dislates que otros han de enmendar o reconducir. Aunque tal vez tengas razón y sea producto de una máquina o de infinitos monos tecleando al azar :)

Alberto G. (@albertogp123) dijo...

¿Estupidez? ¿Maldad? Yo cre que algo de ambas cosas hay y lo cierto es que lo están desmontando todo. La excusa de la crisis es sólo eso, una excusa que oculta la ideología que subyace en todas estas "reformas" y en todo este "plan de austeridad".
Un saludo, Antonio y todo un placer leer tus literarios artículos

Antonio dijo...

Alberto: La maldad de estas reformas, además de la merma en recursos de todo tipo, reside en el 'divide y vencerás'. Hoy se ha votado el contrato-programa en el claustro y prácticamente se han polarizado las posiciones al 50%. ¿Es lo que querían? ¿Puede desarrollarse en un centro un proyecto contra el fracaso escolar cuando la mitad de los docentes han votado en contra? En fin, que ya veremos cómo nos va. Por cierto, enhorabuena por el premio Espiral :)

Marcos Cadenato dijo...

La situación, amigo Toni, no está para demasiadas sonrisas, así que es de agradecer que, aunque amarga, nos saques una ligera sonrisa con tus relatos de docencia-ficción.
Ya hemos conocido a Heliogábalo, pero de Dicémbalo no sabemos ni pío, bueno, lo que tú nos explicas, porque...
En fin, ¡que seguimos con un panorama wert-gonzoso!

Lu dijo...

¿Ciencia-ficción? Ojalá, Toni. Lo que apuntas, está pasando. Nos están cortando las patitas, una a una y, mientras, nos contentamos con seguir caminando. Circula por Internet una presentación que lo resume con otro ejemplo. La rana que se acerca a una olla hirviendo. Poco a poco, se va acercando, sin temer que va a ser engullida y cocida. Si en lugar de acercarse paulatinamente, pasara de su lugar de origen al destino que le espera, el fuego, vería el peligro. Puesto que su carrera es lenta, se va adaptando a los cambios que van a acabar con su vida.
¿Te suena? ¿Os suena? ¿No es educación, la rana?

Silvia Gongo dijo...

¡Quiero la publicación de un libro con tus artículos de docencia-ficción!
En Navarra no tenemos un contrato similar y por eso no soy capaz de hacerme mucho a la idea. En cualquier caso, la estupidez sí es generalizada, y de eso tenemos también. ¿Seguiremos andando a la pata coja? ¿Acabaremos sin patas, arrastrándonos y suplicando por poder trabajar y que nuestros alumnos tengan una educación digna?

Antonio dijo...

Marcos: Hoy se ha aprobado en el congreso el recorte en Educación-y Sanidad-. Un país cuyos gobernantes premian a quien derrocha y perdonan a quien defrauda es un país enfermo de arriba a abajo, pues no hay que olvidar que los votamos nosotros. Estoy muy triste y mi único consuelo es trabajar; creo que acabaré encerrado en mi aula como Fray Luis en su retiro de lo mundano. Hay días que tengo miedo de leer el periódico o conectarme a la red, y eso no es bueno. Ya veremos cómo se resuelve todo.
Lu: No conocía la parábola de la rana, pero encaja a la perfección, aunque tendríamos que hablar de miles de ranas saltando cada una a su propio fuego, pues en el fondo todo se reduce al célebre 'divide y vencerás'. Mi claustro es solo un ejemplo de lo que ocurre en tantos otros: interinos que se van en junio a la calle y no saben cuándo volverán a trabajar; profes en comisión de servicios con plazas a 200 km y que necesitan a toda costa que renueven su solicitud; profes con definitiva que llevan años denunciando el deterioro de las condiciones y que sienten predicadores en el desierto; profes que han votado a quienes nos gobiernan... Cada uno tiene unos motivos, unos objetivos, y la administración negocia soluciones de favor que rompen el consenso. Las movilizaciones funcionan solo en aquellos centros en los que hay un núcleo activo con fines muy claros; el resto sentimos que aún falta una vuelta de tuerca para que todo estalle.
Silvia: Gracias. Esta comunidad siempre ha encabezado la sinrazón educativa. Ahora vamos directos al hoyo. La estrategia era clara: como dice Lu, vas deteriorando todo poco a poco; muchos asumen que la escuela pública debe renunciar a la calidad a costa de democratizar la educación -quien critique esto es un antipedagógico-; la escuela pública hincha sus cifras de fracaso -cómo no, si asumimos el 90% de casos perdidos- y la administración ya tiene la excusa para decir que los docentes son los culpables por no aprovechar los recursos. De modo que hay que certificar su muerte: la escuela pública ha de aspirar a ser la beneficencia, el último recurso de los últimos, el bastión de quienes no tienen medios para otra escuela de calidad que, eso sí, también pagaremos todos pero solo podrán disfrutar unos pocos (también la concertada es una trampa de Heliogábalo, no nos engañemos). Espero que en esta ocasión no tengas que recuperar aquello de 'cuando las barbas del vecino veas cortar...'. Un saludo.