21 mayo 2012

Yo estudié en la Pública

'Los Estados sinceramente democráticos tienen que proveer a todos de la educación más elevada a cualquier precio'. 
Friedrich Nietzsche
Yo estudié en la Escuela Pública y trabajo en ella. Sin Escuela Pública pocos seríamos hoy lo que somos. ¿Vamos a permitir que nuestros hijos regresen al siglo XIX?

 

Más información: Campaña en Defensa de la Educación Pública

9 comentarios:

ro dijo...

Yo también estudié en la pública y trabajo en ella.

Marcos Cadenato dijo...

También yo estudié en la pública y trabajo en ella. Hoy 22M mi solidaridad con todos los profesores y, sobre todo, con los que apoyan #SOSedu22M. ¡Yo estoy de huelga!

Lu dijo...

Yo estudié el bachillerato en la pública y fui a la universidad pública. Mis hijos han ido a la pública y defiendo, ahora más que nunca, una enseñanza para todos. Espero que nuestra voz acalle los despropósitos del actual ministro de Educación. ¡Por Dios!

Antonio dijo...

Gracias Ro, Marcos y Lu. Os regalo una cita de Confucio: "Aprender sin pensar es inútil, pensar sin aprender es peligroso". Saludos.

mjchorda dijo...

Creo que la respuesta de ayer
por parte del profesorado fue contundente, pero desgraciadamente les tiene sin cuidado. Ayer mismo, día de huelga, llegaron a los ies las vacantes para bachiller y son capaces de permitir hasta 42 alumnos en 1º y 2º. Hoy creo que salen las de secundaria, ¿de qué serán capaces?. Por cierto, yo también estudié en la pública y con beca en la facultad, quizá de otro modo no hubiera podido hacer realidad mi sueño de ser profe. Después de tantos esfuerzos tal vez el curso siguiente ese sueño se vea truncado.

blogge@ndo dijo...

Yo estudié en la pública, trabajo en la pública y, por eso, mis hijas han ido a la pública. Creo en ella y lucho por ella, porque es un elemento de inclusión social, de equidad y de excelencia.

Joselu dijo...

Yo estudié en un colegio religioso oscurantista, lleno de hermanos frustrados que desahogaban su rabia contra nosotros. El ambiente era sádico, los castigos físicos habituales, el compañerismo inexistente. No puedo hablar de mi formación en la escuela pública, no tuve opción. Me llevaron allí durante nueve terribles años en los que no saqué, creo, nada que mereciera la pena. Probablemente hubiera sido más feliz si me hubieran llevado a la enseñanza pública.

Hoy hacíamos los grupos para el crédito de síntesis que se hace en Cataluña. En cada grupo se ponen mezclados alumnos que trabajan con otros que sabemos que no hacen nada siendo estos la mayoría. Los grupos no eran nada estimulantes y nos dábamos cuenta de la dificultad de hacer nada diferente en que uno se vaya a cargar todo el trabajo y los otros tres no harán nada bien porque son perezosos o bien porque tienen graves problemas de dominio de la lengua, o ambas cosas mezcladas. No había solución. Y aquello nos ha llevado a la constatación de que aquel precisamente es nuestro alumnado, no tenemos otro. Es a ellos a los que hemos de intentar sacar del pozo. Sabemos que a la administración le importan un higo, lo mismo que le importamos los profesores. Sus prioridades ideológicas y políticas no tienen como centro la enseñanza pública. Es algo que tiene para ellos un valor asistencial, que no se puede obviar pero que no tiene un valor esencial. Al fin y al cabo no son sus votantes, ni ellos ni sus padres.

Tenemos el privilegio de estar ahí, en el núcleo humano más necesitado de la sociedad. Hemos de luchar por su dignidad, aunque la que se avecina va a ser terrible. Hoy nos comentaba el director que los grupos de bachillerato serán de 44 o más, que sobrarán numerosos profesores.

En fin, no sigo. Me llaman a cenar.

amelche dijo...

Yo también estudié en la pública y trabajo en ella y colgué este vídeo en mi blog.

Antonio dijo...

Mª José, Blogge@ndo, Joselu y Amelche, gracias por vuestros comentarios. Quienes comparan a peor la Pública de hoy día con la de hace décadas deberían recordar que el esfuerzo por ampliar de 14 a 16 años la escolarización obligatoria no podía (ni debía) haber sido asumido únicamente por la Escuela. Si hubiésemos sido más conscientes de que lo Público es un derecho de todos (y no un regalo ni un privilegio), tal vez no habríamos permitido que desacreditaran el sistema educativo como lo han hecho. Y no olvidemos que los políticos con sueldo público que lo han deteriorado llevaban a sus hijos a colegios privados.