26 noviembre 2009

El corrillo digital de Twitter

En el vasto mundo de los ecosistemas, la sala de profesores constituye uno de los hábitats más diversos y pintorescos. Allí, sus habitantes conversan, discuten, se odian, se enamoran, etc. Hay todo tipo de fauna (tierna o peligrosa) y de flora (bacteriana, sobre todo). Pero, la sala de profesores es, ante todo, la prolongación de nuestro oficio y nuestra vida fuera de las aulas. En ella se trabaja y se habla de trabajo, pero también es lugar de convivencia. En charlas apresuradas se intenta arreglar el instituto, la educación, el país, el mundo... En los corrillos, uno se ríe o se indigna; alguien pasa y comenta una noticia; otro revela altos secretos de aula, de despacho o de alcoba; un padre manifiesta sus preocupaciones por las clases de ballet y una madre aclara cuestiones sobre el tubo de escape del coche; el de educación física cuenta al de religión las actividades TIC que ha preparado para el trimestre, etc.
La sala de profesores es un hervidero de voces sobre lo divino y lo humano (al menos en centros -como el mío- en los que no hay departamentos). Sólo una pega: Tienes que conformarte con la compañía que te ha tocado.
Pero, al margen de los ecosistemas reales (analógicos), tenemos los ecosistemas digitales. El descubrimiento de Twitter hace aproximadamente seis meses me proporcionó una sala de profesores virtual. Todo lo descrito arriba se puede vivir en Twitter, que viene a ser, más que una sala, un ágora en la que pululan cientos de personas y personajes cada uno con su nombre de guerra. Me muevo por allí bajo el alias @tonisolano y escribo mensajes (de menos de 140 caracteres) a través de un complemento de Firefox. En esas microcharlas he experimentado algo parecido a lo que ocurriría en una sala de profesores en la que los contertulios son colegas a los que escoges de manera voluntaria. En Twitter converso con personas a las que conocía del mundo de los blogs; comentamos noticias, compartimos recursos, contamos chistes, pinchamos música, decimos tonterías, nos indignamos con los políticos, etc. Y, del mismo modo que hay días en los que no hablas con nadie en una sala de profesores, hay periodos en los que permanezco escuchando sin hablar, o ni tan siquiera me asomo a la puerta de Twitter para no enredarme en conversaciones más o menos banales.
Seguramente, Twitter ofrece posibilidades didácticas que saldrán a la luz cuando las aulas tengan acceso normalizado a las redes. Mientras tanto, Twitter es mi sala de profesores a medida. Y para quienes no se han decidido aún, deben saber que empezar es muy fácil, incluso para una abuelita:



Crédito de la imagen: Wikimedia: Japanese-Teacher's-Room

24 comentarios:

lindacq dijo...

Y tanto!!
Para los que no tenemos sala de profesores presencial, sino despacho (muestra evidente de lo que es la docencia en la universidad), es la vida :-) porque además es plurinivel, multilingüe, caótica, abierta...
En fin:: adictiva!

Antonio dijo...

¡Qué rapidez! Cosas del Twitter, ¿no?
Acuérdate que te dije una vez que twitter era como comer pipas, que lo mismo te pasas un mes sin comerlas que te arreas dos paquetes en una sentada ;-)
Saludos.

Joselu dijo...

Yo tengo cuenta en twitter pero la verdad es que todavía no le he encontrado la gracia. A veces escribo, pero me paso largas temporadas sin aparecer. No le veo el qué. No entiendo mucho su sentido. Saludos.

Eduardo Larequi García dijo...

Yo ampliaría la estupenda metáfora que has propuesto, Antonio.

Twitter es, a nivel telemático, el equivalente del patio de vecindad de toda la vida. Si en la realidad "real" la charleta, la trivialidad y el cotilleo ocupan una parte fundamental (hay sociolingüístas que afirman que el cotilleo, en un sentido amplio, es la actividad lingüística primordial del ser humano), ¿por qué habría de ser distinto en Twitter?

Lo cual no quita para que se le puedan encontrar usos menos triviales: compartir y difundir experiencias, proponer recursos, trabajar colaborativamente, comunicarse en tiempo (casi) real, o hacer "debugging" cooperativo de aplicaciones, como hace poco pudimos comprobar entre Víctor Cuevas, Néstor Alonso y un servidor.

A mí me gusta Twitter; eso sí, con reservas. Entiendo que la limitación de los 140 caracteres es terrible cuando es necesario expresarse con cierta amplitud. Hay quien recurre para superarla a ciertos trucos (dividir o encadenar las intervenciones, utilizar muchas abreviaturas y acrónimos), pero al final estos procedimientos acaban convirtiendo los tuiteos en un lenguaje muy difícilmente comprensible y sólo apto para iniciados.

Montse dijo...

Yo tampoco le encuentro el gustillo a twitter, me negaba a darme de alta pero tras la insistencia de Juanjo Muñoz me di de alta en julio. Y la verdad no me ha enganchado. En mi modesta opinión, en twitter muchas personas hablan, hablan y hablan y pocas escuchan y reflexionan. No sé, quizá es una percepción errónea, pero es lo que he percibido.

Por otra parte, en su transfondo hay una especie de exhibicionismo permanente, ¿de verdad es necesario decir constantemente todo lo que se están haciendo? Tanto que criticamos a Gran Hermano en el fondo ¿no es lo mismo?

En fin, seguro que mi análisis no es acertado, pero por el momento twitter no me convence. Prefiero la blogosfera que permite expresarte sin cortapisas, la reflexión y el silencio a veces necesario.

Un saludo, Montse

Un saludo, Montse

lindacq dijo...

je!... lo siento pero no puedo dejar de comentar de nuevo :-)

Toni: no, esta mañana el chivato ha sido el friendfeed ;-)

Yo discrepo un poco de lo de ampliar la metáfora, aunque en el fondo estoy de acuerdo con Eduardo. Creo que la amplitud de la metáfora de Toni es perfecta, especialmente porque la sala de profesores es el espacio de educación informal y no formal por excelencia de los docentes en los centros educativos y twitter es exactamente eso, pero en la red y escogido.

En cuanto a lo de no encontrarle el "quid" a esto de twitear: Yo me suscribí en el twitter casi 1 año antes de empezar a disfrutarlo y encontrarle "la gracia", por si os vale mi experiencia, encontré la gracia de twitter en el momento en que encontré una lista de personas (o mejor decir construí/tomé prestada de otros) a la que seguir que fuese suficientemente interesante para estar segura de que todo (o al menos gran parte) aquello que ellos comentan me resultaría interesante personal/profesional/emocionalmente y ahora mira donde hemos llegado :-).

En cuanto a lo del exhibicionismo... es una perspectiva. Desde otra perspectiva podrías preguntarte cómo gente interesante que hace cosas tremendamente interesantes es tan amable de compartirla con todo el mundo, y lo que es mejor, lo hace sean o no sus amigos (diferencia con el facebook). Probablemente desde esa perspectiva lo que hay en el fondo es un sentido enorme de lo que es compartir y aprender con otros sobre lo que te entusiasma... y ese aprender con otros es la base de la Web 2.0 y de el aprendizaje hoy en día.

:-) lo dicho: Adicta :-)

Carlos Nicomedes Díez dijo...

He REleído “Enseñando con Twitter” y siguen sin convencerme sus propuestas, nada –creo- que no se pueda hacer mejor con otros medios. En la ESO le veo poco recorrido didáctico... o yo carezco de imaginación; tal vez en enseñanza a distancia, en niveles superiores, en formación de profesores... O he tenido buena suerte con los compañeros que me han tocado en los diferentes institutos y no he tenido necesidad de tuitear... o he intentado buscar y establecer con los profes de las salas reales relaciones que me satisficieran y lo he conseguido.
Y ¿para cuando unas clases tuiter virtuales con alumnos que uno elige y “sigue” y no persigue?

Eloi BLQ dijo...

yo prefiero decirle al cabrero que su queso es bueno en persona antes que enviarle un mensaje

saludos

Marcos Cadenato dijo...

Ya lo hemos hablado en alguna otra ocasión, pero desde esta perspectiva que señalas ahora, Twitter puede resultar hasta interesante. Personalmente no le saco mayor jugo, pero creo que lo he exprimido muy poco... Lo que siempre me ha sorprendido es oíros decir que engancha muchísimo. Aún no me ha pasado... no le cojo el truco... no sé...

Antonio dijo...

Joselu: Como dice Linda, hay que andar un tanto al acecho. Yo empecé a cogerle el truquillo cuando ya había localizado a 20 o 30 conocidos; el paso fundamental fue manejar el twitterfox, pues aparece en la esquinita del navegador y es muy cómodo seguir twitter mientras navegas por otros sitios; además, es fácil enlazar la página que estás viendo, con lo que compartes fácilmente tus intereses y descubres los de los demás.
Eduardo: Asistí como testigo a tu caída en los abismos de twitter ;-) Aquel muchacho de los adverbios en "-mente" es hoy un tuitero de pro que maneja unos términos supercool ;-) Tus apreciaciones son certeras, precisamente porque la búsqueda de recursos (y compartirlos) y la curiosidad deberían ser inherentes a nuestro oficio en lugar de ser considerados una pérdida de tiempo.
Montse: Es cuestión de gustos y de costumbres. A mí, por ejemplo, Facebook me parece aburridísimo y no sé qué hacer allí, más que añadir amigos cuando lo solicitan y hacer yo, de vez en cuando, lo mismo. No creo que todo en twitter sea exhibicionismo: en muchas ocasiones, el "qué estoy haciendo" tiene una función fática: avisar a quienes están en la "sala de profes" de que hemos llegado o de que nos vamos o de que estamos ocupados; recordemos que no es el messenger.
Linda: Gracias por las precisiones y por contar tu experiencia. Efectivamente, como dice el vídeo de la abuelita tuit, twitter no es facebook ni messenger. Tampoco Reader, por lo que hay que desautomatizar esa tendencia a leerlo todo, del mismo modo que uno nunca puede escuchar todas las conversaciones de una sala de profes a lo largo de TODOS los días y TODAS las horas.
Carlos: He introducido una variedad de twitter en Bachiller, pero no veo muchos resultados. Quizá si la disposición de ordenadores fuese más habitual, funcionarían estas experiencias. A día de hoy, en centros como el mío, twitter no tiene sentido ni siquiera para el profesorado.
En cuanto a poder "seguir" únicamente a los alumnos interesantes, no estaría mal, aunque eso ya está inventado y se llama escuela privada ;-)
Eloi: Lamentablemente, la sociedad es como es. Hoy mismo, una alumna no era capaz de describir un trigal en cinco palabras y horas más tarde tecleaba como loca en su tuenti; no quiero pensar qué le diría a un cabrero.

Antonio dijo...

Marcos: Como le pilles el tranquillo, de aquí no sales, y más conociéndote ;-)

Lu dijo...

Twitter es la inmediatez. He añadido a mis feeds algunos conocidos, pero asusta ver el número de twuits que algunos son capaces de escribir. He leído mensajes interesantes, pero cuesta separar el grano de la paja. Hay mucha conversación trivial y alguna perla, pero pocas.
Me parece más un canal de noticias, avisos y enlaces. Es como la nevera de mi casa. Y sí tiene un efecto imán.

Antonio dijo...

Lu: Las primeras semanas en twitter son de espanto para quienes venimos de cosas parecidas al Reader; piensas que hay que seguir todo lo que se habla, y eso es imposible. Personalmente, asumo mis limitaciones y leo mientras puedo, quizá un poquito de lo anterior si no puedo seguir una conversación interesante, y a algunos/as amigos/as a los/as que tengo especial aprecio. El resto, simplemente no existe o volverá a manifestarse en otra ocasión. Quizá también es por eso por lo que no me acoplo a Seesmic o Tweetdeck, que me recuerdan demasiado a Reader y el difícil acto de "marcar como leídos" ;-)

Gemma dijo...

Je, je, por tu culpa me acabo de hacer de twitter.

marimar dijo...

He de decir que no me gusta Twitter. Cuando me he acercado a esta aplicación, he encontrado un coro de grillos que no me ha interesado nada; cuando se ha utilizado en jornadas o congresos a la par de las intervenciones de algún ponente, me ha parecido una falta de respeto; cuando he propuesto a mi hija adolescente (estupendo banco de pruebas, los hijos e hijas), algún posible uso didáctico de Twitter, lo ha tomado como una intromisión en un espacio suyo propio que funciona para lo que es: el cotilleo banal, sinmucho sentido la mayor parte de veces, banal e intrascendente.
No , no me interesa. Estoy a favor de compartir con profesionales en presencia y en la red y en esos contactos las relaciones se amplían, muchas veces, desde lo profesional a la amistad. Para eso ya tenemos otros canales más consistentes y, por ahora, no necesito ni puedo con más. Twitter no me cabe en mi vida.

Iñaki Murua dijo...

Meca, Toni. Hace un tiempo escribí algo así como que si con Internet el aula no podía ser igual, tampoco lo sería la sala de profesores. Y entonces no había twitter ;-)

Juliiiii dijo...

Yo tampoco he "twitteado", y a lo mejor es un buen momento ahora que empezamos un curso de nuevas tecnologías. Si es que nuestro tic y la Comunidad de Madrid no han considerado esta página como "No permitida" y no pasa el filtro que han puesto a los ordenadores...

Yolanda dijo...

No se me ha ocurrido meterme en Twitter, ni asomarme siquiera, pero quizá lo haga. Facebook no me parece gran cosa, la verdad. Me parece que estamos frivolizando las nuevas tecnologías, continuamente surgen novedades que no sé si tienen alguna utilidad real más allá de llenar el espacio con muñequitos y tontadas.
En mi colegio tenemos una sala de profesores real en la que tomamos café y muchas cosas ricas que nos sirve la cocina o lleva algún compañero para celebrar cumpleaños y cosas así. Sólo disfrutamos de media hora de recreo común y en ese rato es un hervidero de noticias, comunicados, intercambios... Enfrente está la sala de ordenadores, que también sirve de punto de encuentro. Apenas tenemos ratos libres, así que las conversaciones suelen ser rápidas y breves. Echamos en falta más tiempo para conversaciones reposadas y tranquilas, y no sé si un nuevo foro virtual puede solucionarlo. Puestos a elegir, todos preferimos el contacto directo, poder hablar mirando al otro a la cara, sentir su presencia. Además, ¿de dónde vamos a sacar más tiempo? No sé, tendré que investigar para poder opinar mejor.
Un abrazo, colega.

Eduardo Larequi García dijo...

Si se me permite intervenir de nuevo en esta larguísima conversación, quisiera añadir un uso en el que Twitter se demuestra muy eficaz, especialmente para blogueros, porque complementa las entradas que pudiéramos llamar "convencionales": la comunicación de hallazgos puntuales, el apunte de descubrimientos que por su menor relevancia no son aptos para un artículo de un blog.

Digamos, por ejemplo, que estoy probando una plantilla para WordPress, o que descubro una aplicación, o que encuentro un sitio web digno de compartirse, pero que ninguna de esas actividades da para escribir una entrada. Pues nada, un rápido tuiteo, o un par de ellos, y ya está. Claro que hay algo de exhibicionismo en esta práctica (como lo hay en el blogueo convencional), pero el pecado de la vanidad queda compensado con la utilidad que puedan encontrar otros en lo que uno mismo hace, comenta, o propone.

Y no hay que olvidar que Twitter, en su curioso minimalismo, al mismo tiempo invasor y discreto (nada que ver con Facebook, que como muy bien dice Antonio es un pestiño), sirve para un propósito nada banal: la búsqueda, en la enormidad del espacio de la Red, de almas gemelas... Que no es poco.

Antonio dijo...

Gemma: Si te enganchas, yo no tengo nada que ver con ello ;-)
Marimar: Estás en tu derecho. Como siempre, todo esto no son más que herramientas que uno decide usar o no. Hablas de coro de grillos y es eso precisamente, igual que cuando entras en un salón donde hay cientos de personas hablando. En esos casos, no se puede seguir la información con criterio lineal; uno tiene que unirse a una conversación o tratar de empezar una nueva. Como dije antes, con twitter tenemos que olvidarnos del Reader, que se parece más al casillero donde nos dejan las notas. Y, por supuesto, esto nos sustituye las relaciones reales, sino que las complementa. Por último, la proyección de tuiteos en las ponencias es algo que debe regularse y consensuarse con los ponentes y con quienes están tuiteando, pues, si no, sería lo mismo que si en la sala de profesores hubiese un rincón en el que se alguien se escondiese para escuchar.
Iñaki: De esto último estuvimos hablando en tu blog. Cambian los tiempos y cambian las relaciones. Si en mi claustro puedo hablar de los problemas del centro, en Twitter puedo hablar de otros aspectos que allí no tienen sentido. Siempre ampliar, nunca restringir.
Juliiii: Todo es empezar. A ver si hay suerte y nos encontramos en la jaula de grillos.
Yolanda: También nuestro centro es bastante familiar; quizá por eso, no suelo tuitear mientras estoy allí. En el tiempo que llevo en el oficio, he detectado que los funcionamientos de los centros acaban siendo una especie de islas en las que las cosas se hacen así porque no cabe otro modo de hacerlas; con la irrupción de internet en mi vida (blogs, twitter, etc.) sé que hay múltiples formas de hacer las cosas, de solucionar problemas cotidianos... A fin de cuentas, todo se reduce a eliminar barreras (físicas y mentales).
Eduardo: Es interesante comprobar cómo ha descendido la publicación bloguera debido al uso de twitter con el uso que señalas. El blog exige procesar la información, mientras que twitter puede ser un mero engranaje comunicativo. De mis charlas en twitter, no creo que sea aprovechable más de 10%, pero me da la impresión que ese sería el porcentaje informativo aprovechable en cualquier conversación (o en cualquier ponencia, artículo, etc.)

Elisa Armas dijo...

Interesantísima conversación, a la que he llegado... a través de Twitter (había leído la entrada, pero no tenía idea de el eco que había encontrado en los comentarios). Pese a todo, yo tampoco le cojo el punto a Twitter.

Miguel dijo...

Pues la verdad es que aún (y digo aún porque no es definitivo) no me he animado a asomarme a ese mundo. De momento me llena esto de los blogs. No sé si algún día me haré una cuenta y entraré en este mundo.

Un abrazo.

Juliiiii dijo...

Hola de nuevo, Antonio.

¡Me has picado con lo de la versión digital! Como vamos a empezar un grupo de trabajo relacionado con las nuevas tecnologías, en cuanto aprenda cómo digitalizar la revista del instituto, te pediré que las enlacemos.

¡Un saludo!

Silvia González Goñi dijo...

¡Estupendo tu blog, Antonio! Estoy aprendiendo muchísimas cosas, gracias por compartir tus propuestas con nosotros.

Te enlazo en mi blog, un saludo y mil gracias.

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