09 noviembre 2009

Pulgartuito

En una casa en medio del bosque 2.0 vivía una familia de blogueros. Los padres escribían largas notas en sus blogs, sin apenas imágenes, tochos en los que hablaban de lo divino y lo humano. Con una mayor profusión de widgets, los hijos siguieron la tradición y mantuvieron blogs temáticos: Garrapunto.com, Microciervos, Mantasverdes, Motosierrapasion, etc. Sin embargo, el más pequeño de todos ellos, tras un curso de escritura zen por correspondencia, decidió que sus escritos nunca superarían los 140 caracteres, unas frases que se pueden tapar apenas con un pulgar; por eso, lo llamaron Pulgartuito.

Los padres blogueros advertían siempre a sus hijos de los peligros que acechaban en el bosque 2.0.
-Tened cuidado, que hay mucho troyano tras los arbustos -decía papá Blogger.
-A ver si un psicopedagogo desalmado os hace una adaptación curricular on-line -apuntaba mamá Wordpress.

Y los niños, alocados como corresponde a su edad y condición, nunca hacían caso de sus padres y paseaban por el bosque de feed en feed sin la mayor preocupación. Pulgartuito era sin duda el más avispado de todos ellos. La filosofía zen había impregnado su espíritu, y sus notas rebosaban sabiduría e ingenio. Por eso, cuando sus padres les avisaron de que los ingresos publicitarios eran cada vez más bajos y que quizá tendrían que cerrar los blogs, Pulgartuito convenció a sus hermanos para ir, cruzando el bosque, en busca de patrocinadores.
Aquella misma tarde, salieron con sus netbooks, sembrando el camino de tags, hashtags, pingbacks y trackbacks, una idea que se le había ocurrido a Pulgartuito para no perderse. Sin embargo, al caer la noche, descubrieron que tanto Twitter como Blogger se habían colgado por un ataque masivo de monjas-bulo antigripales.
-¿Qué vamos a hacer ahora :-((((?- lloraba desconsolado uno de los hermanos que sólo posteaba vídeos de niños riéndose o llorando.
-¡Nunca volveremos a casa! -sollozaba otro, conocido en toda la blogosfera por sus powerspoint de frases sobre la amistad con fondo de paisajes y música new age.
-Llorad como cobardes. Pensaré como un valiente -lanzó Pulgartuito en un arrebato tuitero de primer orden.

Y, sin miedo alguno, Pulgartuito, alzado por la ballena de Twitter, descubrió en un claro del bosque una casa de colorines. Hacia allí se dirigieron, con tan mala fortuna que se trataba de una sede de Microsoft Corporation.
-Pasad, pasad, chicos. Soy el Hada Messenger y también escribo y me comunico en la red, como vosotros. Os podéis quedar a dormir, pero debo esconderos. Mi padre Windows vendrá pronto y a él siempre le apetece comerse todo lo que se mueve por el bosque 2.0.

De este modo, los chicos se escondieron en un repositorio de archivos ocultos, intentando no hacer ruido al teclear sus notas. Pero, cuando llegó Windows, la tragedia se mascaba en el ambiente.
-¡Cuidadito conmigo, que vengo caliente! Otra vez se me han adelantado los niñatos de Google con su computación en la nube... En la nube, en la nube... ¿quién demonios va a pagar por algo que no se puede vender en una cajita de colores?... Estoy que me comería tres wikis y dos redes sociales. Pero..., ¿a qué huele aquí?

Abriendo carpetas y subcarpetas, ignorando sus propias advertencias de que el ecosistema podría dejar de funcionar si se removían los archivos, Windows encontró a los niños escondidos entre una pila de librerías dll.
-¡Vaya, vaya! Unos sabrosos niños blogueros. Y, este pequeñajo, ¿quién es?
-Soy Pulgartuito y, aunque pequeño, tengo ya más de tres mil followers.
-Eso, a mí, me la trae al pairo. Acabo de firmar planes exclusivos con algunas comunidades autónomas para instalar mi sistema operativo de Siete leguas.
Y, diciendo esto, Windows cerró todas las carpetas de golpe y los dejó allí encerrados.
-Mañana daré buena cuenta de vosotros.

Pulgartuito y sus hermanos se quedaron allí, rodeados de archivos temp, de registros de configuraciones polvorientos... Pero, Pulgartuito, tras hacerles un retuit de urgencia a varios followers desesperados que pedían su ayuda, se puso a hurgar en un ejecutable malicioso que un antivirus gratuito había guardado en un baúl y consiguió resetear la habitación. Mientras sonaba la sintonía de Windows, Pulgartuito y sus hermanos se calzaron unas botas ADSL de 20 megas reales y huyeron de aquella casa maldita.
-¡Qué flipe! -decía uno de los chicos, que siempre llenaba su blog de gifs animados.
-¡Quién iba a pensar que existían de verdad los 20 megas reales...! -gritaba lleno de alborozo otro que llevaba tres meses sin meterse con la SGAE.

De este modo, veloces como el viento, Pulgartuito y sus hermanos llegaron a su casa en un periquete.
-¡Por fin, hijos! ¡Pensábamos que habíais sido víctimas de las redes P2P!
-Padre, madre -dijo Pulgartuito-, no debéis preocuparos más por Google AdSense y sus anuncios inteligentes. Aquí os traigo lo que nos sacará de la ruina.
Y abriendo su netbook, descargó el código secreto de Windows: Una ristra de unos y ceros -más ceros que unos, en realidad- se derramó por el salón e inundó los verdes prados del bosque 2.0. convirtiendo toda la flora y la fauna en un ecosistema copyleft.
-Bien está lo que bien acaba -tuiteó Pulgartuito-. Y se puso en modo off.


Este cuento surge a iniciativa de Juanjo Muñoz y su Caperucita 2.0., en una serie que han seguido otros ilustres blogueros con más salero que yo:

25 comentarios:

wraitlito dijo...

Qué idea tan buena.
Insuperable el título del cuento 'Hacksel y geektel'
Saludos

Conchita dijo...

¡Qué imaginación tenéis todos! Me he reído mucho, gracias.

Marcos Cadenato dijo...

Felicidades a todos los cuentistas. Después de los Cuentos políticamente correctos de hace unos añitos, no me reía tanto con los cuentos infantiles como hoy... ¡Gracias a Pulgartuito y sus amigos! y ¡gracias a todos los que les habéis dado vida!

Lu dijo...

¿Cuento o parábola?
Si el señor Gates asoma por estos lares, quizá prepare su equipaje privativo y emprenda el viaje al país del "nunca jamás vuelvas a vender licencias".

Muy ocurrentes las historias. La prolongación de Twitter da frutos más extensos. ¿Será semilla o alimento de nuevos blogueros?

Montse dijo...

Grimm, Andersen, Antonio...

eraser dijo...

ja ja ja ...q me he reido .... so monstruo tuitin ;-)

Juanjo dijo...

Buenísimo, Toni, un gustazo leeerlo. Lo de "tres meses sin meterse con la SGAE" debe ser durísimo y muy cruel :)
Gracias por escribirlo.
Un abrazo.

Antonio González dijo...

Clap, clap, clap. Sencillamente genial. Mereció la pena lanzarte el anzuelo. Un abrazo y gracias por hacernos pasar tan buen rato.
;-)

speedy dijo...

En 2 palabras ex-celente. Genialmente versionados, sois unos estupendos cuentacuendos. Enhorabuena a todos. Saludos y gracias por hacernos pasar buenos ratos.

Carlota Bloom dijo...

:D :D :D

Leonor Quintana dijo...

Me ha encantado, pero no hubiera habido manera de tuitearlo, ¿no?

Lola C. dijo...

Felicidades,qué bueno. Me ha encantado la idea y los cuentos.

Martín Núñez dijo...

Yo quiero que cuando sea pequeño, en este mundo de los cuentos, desde mi móvil, conectado a cualquiera de esas "malignas" redes sociales, estos "cuentistas" me lean al oído cuentos 3.0 o 4.0.
Vaya lujo tener estos feeds...

JLG dijo...

Antonio, si los otros cuentos tienen más salero que el tuyo, deben ser de lectura obligatoria porque con éste me he partido de la risa.

Saludos.

Antonio dijo...

Gracias a todos por los comentarios. Os animo de verdad a que leáis los otros relatos, que son más divertidos que éste. Y os animo también a que ampliéis la lista de cuentos 2.0.

Mario Aller dijo...

Muy divertido, Antonio, me lo he pasado muy bien. El nivel ya estaba alto, pero cada vez se pone más difícil para los continuadores. Bien, que no desesperen, mejor dicho, no desesperemos y a resetear las mentes para escribir buenas historias...
Un saludo

Carlos Nicomedes Díez dijo...

Gracias, me has hecho pasar un buen rato.

Juliiiii dijo...

Qué bueno, tanto el cuento como la iniciativa (aunque he de reconocer que me he perdido un poco con tanto tecnicismo que no controlo...).

Al final me voy a decantar por tu propuesta. He leído el primer relato, "Sabana", y si los demás son la mitad de buenos (a partir de mañana lo seguiré leyendo), puede ser una lectura muy enriquecedora. Gracias por el consejo.

Elisa Armas dijo...

Buenísimo.

Joselu dijo...

Me recuerda los ejercicios de estilo de Raymond Queneau. Me ha gustado ver cómo has sabido introducir todo el mundo tecnológico en este cuento con sabrosa ironía. Plas, plas.

Miguel dijo...

Muy ingenioso. Muy acertado. Has demostrado que tienes una imaginación tremenda y un gran conocimiento de informáticas. Muy bueno.

Un abrazo.

blas dijo...

Muy ocurrentes estos "versio-blogs". La ironía, y su primo hermano el remedo, son síntomas -a veces- de preclara inteligencia.

Raúl dijo...

Está de lo más simpático, el relato.

Nuria dijo...

Conocer el mundo informático, vale; dominar el gran arte de la palabra, vale; tener sentido del humor y saber jugar con él, vale; ¡pero, todo a la vez! ¡Ya te vale!
¿sabes a qué altura nos dejas a los demás? Gracias, maestro. Para ti mi primera intrusión en este mundo bloger

Diego Sobrino dijo...

jaja, magistral Antonio, ¡eres un crack! he conocido tu trabajo por el artículo de Paco Muñoz en el blog del ITE. Todo un ejemplo!
Un saludo