10 febrero 2007

Libros detesto

Nueva ley, nuevos libros de texto. Horror de horrores: con lo que cuesta acostumbrarse a uno, para que anden cambiándolos a toda hora. Encima, con estas programaciones pensadas para una realidad de hace quince años, pretenden dar respuesta a los ciudadanos del futuro.
Odio la esclavitud del libro de texto, pero tal y como están los currículos oficiales, es la única manera de sobrevivir y no ser denunciado por padres o inspectores alevosos. En alguna ocasión, en centros privados, me forzaban a terminar los temas del libro, porque los padres se quejaban si alguna lección no se daba. Nada acerca de objetivos, nada de valorar los progresos educativos, nada de haber sobrevivido a la mala educación. Cantidad, no calidad.
Por suerte, ahora puedo seguir los libros de texto con mayor libertad, con cierta insumisión, a veces. Pero me gustaría que mis alumnos fuesen capaces de hacer frente a una educación desligada de tantos kilos de papel.
Sé que ahora comenzarán las visitas de los comerciales y el embeleso (y embeleco) editorial para fidelizar clientela.
Ante tal panorama se me ocurren algunas cuestiones a las que me gustaría que aportaseis vuestra opinión. Teniendo en cuenta que casi todos los libros de texto son igual de buenos / malos:
1.- ¿Existe alguna manera objetiva de comprobar la calidad de un libro de texto? ¿En qué parámetros habría que fijarse?
2.-¿Es lícito aceptar el 'soborno editorial' aunque sea en forma de beneficios materiales para el centro?
3.- ¿Debemos ceder a la progresiva dispersión de su formato en apartados, recuadros, anexos, ampliaciones, etc.?
4.- ¿Encontraremos alguna vez un libro de texto que explique bien la morfosintaxis?
Por último, me gustaría que anotaseis las dos o tres editoriales en las que confiáis para la asignatura de Lengua Castellana y Literatura (con los comentarios, quizá dé para una pequeña guía de orientación para quienes siempre estamos empezando en el oficio).
Crédito de la foto: Instalación de Alicia Martín, Madrid, octubre 2003.

9 comentarios:

Lu dijo...

Empecé mi carrera docente elaborando los libros junto a Ana Romeo, con quien sigo trabajando. Eran dossieres con materiales hechos a la medida de las necesidades de nuestros alumnos.
Posteriormente, hemos trabajado con distintos proyectos editoriales (Cruïlla, Teide y ahora Castellnou). Ninguno ha satisfecho mis (nuestras)expectativas, pero seguimos teniendo un manual porque somos cuatro personas en el departamento, dos de ellas de plantilla flotante. Cuando un profesor llega a un centro lo primero que reclama es el manual y el solucionario. Cuando le dices que no hay solucionario y que lo que hay es un material preparado "ex professo", empiezan los problemas.
Como tú, nos vemos en la tesitura de plantearnos cambiar el libro de texto actual (proyecto Castellnou para la ESO y Casals para bachillerato). De momento, esperaremos, pues la oferta de libros que presentan las editoriales está publicada a partir del borrador del decreto de enseñanzas mínimas. Nosotras preferimos ser pacientes y esperar.
También es verdad que con los libros de texto hacemos de nuestra capa un sayo. Trabajamos por secuencias didácticas, por lo que nunca seguimos los contenidos del libro de forma lineal. Elaboramos una programación de cada secuencia, en la que incluimos las páginas de consulta y los ejercicios del libro, estén en el tema que estén.
¿Criterios de elección?
El sentido común.

Mª José Reina dijo...

Hola Antonio. Yo también estoy cada vez más harta de los libros de texto. De la poca calidad que tienen y del precio abusivo. Yo tendría bastante con un cuadernillo de ejercicios (tipo los que tienen mis compañeros de mates) que abarcase la morfosintaxis. Los otros aspectos ya los trabajamos con otros materiales (lecturas, trabajos, redacciones, poemas, etc.).
Utilizamos también los libros de Castellnou. Los consideramos en su día los "menos malos", y, como dice Lu, una persona que llega de hoy para mañana a un centro necesita un libro de referencia.
¡Cuando pienso que tendré que pagar por los libros de primaria de mi hijo más de 200 € se me ponen los pelos de punta!

Joselu dijo...

En mi centro trabajamos también como Lu y María José con la editorial Castellnou para la ESO y con La Galera para la Lengua del Bachillerato. Mi principal objeción a los libros de texto actuales es la enorme dispersión de los temas. Cada uno consta de cinco o seis secuencias (Literatura, Uso de la lengua, Léxico, Gramática, ortografía, Dudas y dificultades de la lengua). Cuando has logrado cubrir un tema ha pasado un mes largo. Es difícil hilvanar la historia de la literatura y la sintaxis con tanta distancia en cada secuencia. Puedes eso sí ir dando saltos en el libro, pero ello contribuye a la desorientación de los alumnos. Preferiría, como en los libros del antiguo Bup, una unidad central de lengua y unos ejercicios complementarios de léxico u ortografía. Algo más ágil y sistemático. Es casi imposible ver más allá de los siete temas de los doce que componen el libro. Si, como Lu, profundizas en el hecho literario como su trabajo de las greguerías (muy interesante)los ciclos son demasiado extensos.
En cuanto a la morfosintaxis, habría de decir que es tradicional en España darle mucha importancia a este apartado, pero sé que en países como Italia no se estudia apenas. He conocidos a doctores en filología hispánica y excelentes investigadores profesores de universidad que no sabían qué era un complemento directo y ni falta que les hacía, según ellos. Yo le restaría valor a este apartado tan estimado por mis colegas de profesión. No sé muy bien para qué sirve porque ni siquiera ayuda a escribir mejor. Es como si los conductores de automóvil hubieran de ser expertos en mecánica. ¿Aquello les enseñaría a conducir mejor? Sin duda es bueno saber cómo funciona un motor para saber de las prestaciones de un coche, pero afortunadamente su enseñanza ocupa un lugar secundario en las academias de conducir.
En cuanto a la enseñanza de la historia de la literatura veo que las editoriales utilizan criterios muy anticuados en su periodización literaria en aras de la simplificación. Me pasé la carrera estudiando que Modernismo y 98 eran las dos caras de un mismo fenómeno (el Modernismo) para que ahora los libros de texto me vuelvan a hablar de la división en dos vertientes una formalista y otra profunda y esencialista.
Temo, como Antonio, el nuevo cambio y trasiego de libros de texto cuando ya habíamos logrado amoldarnos a unos.

el color del cristal dijo...

Pues no recuerdo cuales eran mis libros de texto cuando estaba en el cole, y sí recuerdo a mis buenos profesores, aunque hayan pasado ya más de 20 años.

carlesrull dijo...

Llevo diez años en educación y nunca he encontrado un libro de texto que respondiera plenamente a mis expectativas. Desde luego, los más habituales en los institutos por donde he pasado son, simplemente, los de las editoriales más generosas con el departamento (Santillana, sobre todo, y sus libros son los peores). Por otro lado, y aunque nunca he tenido ocasión de usarlos, a mí me gustan los de Octaedro, creo que se les podría sacar mucho partido a cualquiera de las dos líneas que tienen publicadas.
La revista "Textos" de la editorial "Graó" dedicó su número 36 íntegramente al comentario, análisis y reflexión sobre los libros de texto, quizá te interese.
Un saludo, podéis visitarme en mi página (verba.es.kz) o en el blog de grupo Sietevoces (http://www.sietevoces.blogspot.com)

Antonio dijo...

Veo que andamos todos con las mismas cuitas. Como apuntan Lu, Mª José y Joselu, es difícil encontrar un libro de texto a medida de nuestras necesidades y peor aún resulta someterse a esas unidades tan deslavazadas. También, como dice Carles, por estos lares predomina Santillana porque suele ofrecer materiales complementarios de reclamo. Y también Paz apunta algo interesante: el recuerdo que queda a los alumnos no es del texto sino del profesor, así que trabajaremos ese aspecto.
Por cierto, Carles, ya conocía tu trabajo que me parece maravilloso y del que ya hablé aquí: http://repasodelengua.blogspot.com/2006/10/las-cosas-del-leer_28.html
Íbamos a coincidir en un curso del Cefire sobre relaciones en el aula, pero no podré asistir, así que ya nos conoceremos en otra ocasión.

carlesrull dijo...

Gracias, Antonio, siento que no puedas asistir al curso. Por cierto, en marzo la UJI planea un curso de E-Learning y plataformas de educación a distancia. Estoy pensando en hacerlo si el horario me cuadra.

paulaperisramon@hotmail.com dijo...

Hola a todos, yo también soy profesora de lengua castellana, y encuentro los mismos problemas en los libros de texto. Este curso utilizaremos los de Teide en la ESo, me gustaría que me comentarais vuestras opiniones sobre esta editorial. Gracias.

Antonio dijo...

Paula: Lamento no haber podido contestar antes. El debate sobre los libros de texto es inacabable y puedes encontrar referencias dispersas en casi todos los blogs de profesores. Parece ser que no hay unanimidad en cuanto a cuál es el mejor libro y ni siquiera estamos de acuerdo en si son realmente necesarios o no.
Respecto a tu pregunta sobre Teide, sólo he usado el de 1º de Bachillerato. Me pareció un poco extenso para abordarlo en clase, pero casi todos son igual de irreales en cuanto al tiempo. Ahora estoy con los de Santillana, aunque tal vez en 2º de Bachiller no lleven libro.
Un saludo.