Un meme, para quienes no lo sepan, es un compromiso de continuidad neuronal de las redes sociales. Dicho de otro modo, un meme nos mantiene conectados y contribuye a que los blogs hagan explícitos los vínculos que los relacionan con otros. Es una especie de virus más o menos sano que se propaga con mayor o menor intensidad según sea la época del año y el biorritmo de quien lo recibe. No hay ninguna obligación de seguirlos, todo sea dicho, pero conviene ejercitarse alguna vez en este arte de seleccionar enlaces de entre las nutridas madejas de contactos.Me ha llegado esta semana un meme desde dos puntos distintos y distantes: por Martín Núñez y su extremeña Fragua del TIC, y por Eduardo Larequi y su navarra Bitácora del Tigre.
En este meme las condiciones son éstas: escribir seis cosas sin importancia que nos hagan felices, incluir el enlace de la persona que nos ha elegido, hacer constar las reglas en el blog, elegir seis personas para continuar el meme y avisarlas de ello.
Mis pequeños placeres sin importancia podrían ser éstos:- Pasear en invierno por las playas solitarias.
- El siempre cálido abrazo de mis hijas.
- Ir en verano en bicicleta a comprar el periódico y entretenerme a leerlo a la orilla del mar.
- Decir tonterías.
- Permanecer bajo las estrellas mientras se oyen los grillos.
- El olor del jazmín.
Y este meme se lo mando a Ana Ovando, Ana Pazos, Suni, Ramón Capilla, El color del cristal y Charo.
Crédito de la imagen: www.flickr.com/photos/51194339@N00/241620406




