11 mayo 2008

Après la pluie

A buenas horas aparece el sol detrás de las nubes. Todo un fin de semana de lluvia me ha tenido aquí enganchado a las tareas mundanas del hogar. Y entre ellas, las del hogar 2.0, que se va convirtiendo en un concurrido cortijo en el que te encuentras a todo el mundo.
Pues ya digo que la lluvia ha obnubilado mi entendimiento hasta el punto de enredarme en otra de esas movidas reivindicativas de la red. Para los que ya leyeron la nota anterior, o quienes siguen a Lu, Eduardo, Eduideas, La Clase Abierta y tantos otros, lo del reconocimiento oficial de los trabajos con las TIC les resultará un tema conocido. En resumen, se trata de que las administraciones educativas acepten como méritos para cátedras, traslados, oposiciones, etc. los materiales y experiencias en formato digital o asistidos por las TIC.
Algunos compañeros se muestran reticentes en cuanto a esta reivindicación. Sin embargo, no se trata de obligar a nadie a hacer las cosas como diga el ministerio, sino de tener la posibilidad de que su trabajo sea valorado. He ido dispersando por ahí esta idea: La libertad de participar o no en ese tipo de baremaciones sólo será efectiva cuando exista tal posibilidad; mientras tanto, sólo nos queda el pataleo. Por eso, creo que vale la pena probar nuestras fuerzas y ver si alguien nos hace caso.
Los pasos que hemos dado hasta ahora son:
También se ha apuntado la posibilidad de ir mandando cartas a los diarios para ver si escriben algo sobre este asunto. Si se os ocurre algo más, ya sabéis dónde encontrar un montón de gente escribiendo sobre ello.

Ya se ha ido definitivamente la lluvia y dan unas ganas enormes de salir a pasear. Ahora entiendo por qué en los países nórdicos son tan productivos.
Crédito de la imagen: Foto desde mi escritorio (acompáñese la lectura de esta nota con la música de Satie)

8 comentarios:

Jesús dijo...

"Après la pluie", también aquí en tierras del Ebro. Tras días desconectado, más perdido que otra cosa, acéptame benevolente un "comentario escoba".

Creo que las pautas que viene proponiendo Larequi, con su sensato posibilismo, contribuyen a centrar el debate más allá de la comprensible indignación de la tropa. El meollo del asunto está en cómo conseguir que el trabajo TIC alcance el bautismo de "mérito baremable", recogido en el articulado correspondiente.
Y aquí es donde yo me pierdo. Los foros de opinión se requieren para afinar estrategias, pero me da el barrunto de que al final habrá que pasar por vicaría, quiero decir por abogacía. Los pasos que se van dando, no obstante, parecen impecables.
Los comentarios echan humo, lo cual demuestra la salud de la parroquia bloguera... Sin embargo, con la administración es más cuestión de paciencia. Aquello de Cela, "salud para rebelarse y paciencia para mantener la rebelión".

He leído con interés las entradas sobre El quijote en Teherán. ¡Ánimo con el trasvase del blog al libro! Yo también sueño con la enseñanza ELE (aunque no estará exenta de dificultades...)
Tomo nota de la lectura, "Juego de tronos". No sabes lo que me cuesta ponerme con la lectura adolescente.
La enhorabuena por tu selección como finalista va de suyo.

Lu dijo...

La resaca de este fin de semana me ha bloqueado hasta el punto de no poder ni publicar en mi blog.

En mi nueva vida, de la que hablaba no había previsto hacerme ciberactivista. Tendré que replantearme muchas cosas más de las que tenía en mente.

Llueve en mi interior, también.

Eduardo dijo...

Vosotros los mediterráneos no sabéis lo que es Pamplona, ciudad húmeda y de tiempo variable por excelencia, hasta el punto de que parece ser que fuimos nosotros quienes inventamos aquello de "en esta ciudad sólo hay dos estaciones, el invierno y la de la Renfe".

El sábado me mojé a base de bien, por la mañana, por la tarde y por la noche. Si no me cogí una pulmonía fue porque ya tengo el cuerpo acostumbrado. La lluvia cayendo tras los cristales, a manta, y yo tecleando como un desesperado, escribiendo manifiestos, viva la productividad nórdica.

Coincido una y cien veces contigo, Antonio, sobre el hecho de que lo cortés no quita lo valiente: añadir a la normativa el reconocimiento del trabajo con las TIC y las publicaciones digitales probablemente no calme todas las inquietudes, pero algo es algo. Es verdad que no nos quitaremos de encima a los gorrones, los trepas, los aprovechateguis y otras especies depredadoras de la nuestra realidad educativa; tampoco conseguiremos el reconocimiento a trabajos interesantísimos (con y sin las TIC, porque hay que ver la cantidad de cosas buenas que se hacen en los centros sin ellas, a menudo con un reconocimiento tan escaso como del que ahora tratamos), pero tal vez logremos poner una pica en Flandes.

De todas formas, conviene que nos vayamos preparando para lo que va a llegar si tenemos algo de éxito: intervención de los abogados a los que se refiere Jesús (lo del "sensato posibilismo" me ha llegado al alma; lo voy a utilizar como lema de mi blog), los letrados de Estado, los gabinetes jurídicos, las secretarías técnicas, las juntas de personal, las mesas donde tienen presencia unos sindicatos a los que jamás se les ha oído opinar sobre este tema ni media línea... Para qué seguir.

Gabriela Zayas dijo...

Chicos, yo ya paso de reivindicar. Me quedé en casa después de haberme empapado el sábado, y me leí un Vila-Matas.

Saludos cordiales.

Joselu dijo...

Sin duda es posible esa doble posibilidad: la de reivindicar la baremación de los trabajos TIC en los concursos de traslados, cátedras, etc o no hacerlo. Impecable. Pero uno tendrá la impresión de quien escribe en la red está creándose su currículum oficial. Acudirán multitud de nuevos blogueros al calor de los méritos reconocidos, y esto perderá el sabor de lo indómito y lo rebelde. La mayoría estimáis que está bien, que lo que se hace en el terreno TIC ha de ser computado en el terreno burocrático, pero para mí es perder la esencia de la blogosfera que a mi juicio es el desinterés. Cuando esto sea un asunto "interesado" y uno esté haciendo también currículo oficial habremos perdido algo importante, impalpable. Será triste pensar que quien está escribiendo está consiguiendo puntos para sus propósitos académicos. Ahora bien, parece que la mayor parte de la blogosfera educativa respalda esta visión. Sé que soy periférico, pero disiento. Luego vendrá la necesidad de programaciones didácticas de blog, así como memorias para presentar en la delegación correspondiente. ¡Bah! Salud y anarquía.

Antonio dijo...

No sé cómo estamos de susceptibles con este tema. Y no eres tú solo, Joselu (o Gabriela, que está bajo el influjo de Bartleby). Entiendo que no queráis entrar en esta pelea, porque no tenéis intención de obtener provecho de ella. Ya he comentado que yo tampoco voy a presentar mi blog a baremaciones y dudo que mis blogs de aula encajen en esos méritos. Pero el mero hecho de que la administración "pase" de nosotros después de darnos la murga con que nos actualicemos, me subleva.
Por otro lado, ¿acaso los premios literarios o las subvenciones culturales han acabado con la literatura? ¿Podrán unos méritos educativos acabar con la espontaneidad y libertad de los blogs? Seguramente entre los mediocres y los trepas formarán una blogosfera institucional: que se lean entre ellos. Para entonces habremos empezado otra lucha.

eduideas dijo...

Bueno, ya he aportado cosas al espacio http://causatic.wikispaces.com/, el hecho de que sea abierto me parece un buen comienzo para sumar más. Adelante con la campaña, la pongo en la actualización de mi post

Montse dijo...

Antonio,
gracias. No lo sabia, acavbo de mirar el correo por si había algún comentario y...