07 marzo 2010

Siempre la mujer

Un día para la mujer parece poca cosa, pero así se vende todo en esta realidad llena de días con nombre propio. Después de tantos siglos de humillación y sometimiento, merecerían las mujeres algo más que veinticuatro horas de reparación que, en el mejor de los casos, se reducen a grandes palabras brindadas al sol. Que nadie se engañe: A las mujeres les queda todavía mucho espacio que conquistar. En las aulas veo que siguen siendo marginadas y ninguneadas, a veces por sus compañeros, otras por las propias familias. Cambiar los patrones sociales requiere mucho esfuerzo, no sólo en la educación de los jóvenes, sino en los modelos que viven en sus casas, en sus barrios o en sus culturas.
Para conmemorar este día, he rescatado un trabajo de mi etapa como doctorando en el que indagaba sobre la condición de las monjas escritoras en los Siglos de Oro. En aquella investigación 1.0, fue una sorpresa descubrir que, paradójicamente, muchas mujeres encontraban la libertad creativa precisamente en la reclusión conventual. Pero, a la vista de lo que ocurre hoy día, después de tantos siglos, no me siento muy optimista, pues me parece mentira que la mujer siga siendo vigilada por una asociación masculina de solteros que se empeña en controlar su 'imperfecta' condición, bajo todo tipo de excusas morales que no se aplican a sí mismos. En fin, que éste es un blog de literatura y, en el fondo, de literatura y otras hierbas se habla en este trabajo:

Literatura, mujeres y conventos

También os dejo un par de enlaces a recursos educativos relacionados con el Día de la Mujer y la Coeducación:
Crédito de la imagen: 'Embroidered Venus Symbol'

18 comentarios:

Montse dijo...

No es un día para celebrar sino para reinvidicar y luchar por la igualdad de derechos y oportunidades. Y eso lo tenemos que hacer hombres y mujeres porque el fruto de esa lucha será un mundo mejor para todos/as (personas). Gracias por unirte, un abrazo, Montse

odradek dijo...

Para conmemorar, algo de la primera poeta española conocida:

Poema Canción De Unas Perdices Que Le Enviaron Vivas...(cancionero De Hernando Del Castillo-1511) de Florencia Pinar

Destas aves su nación
Es cantar con alegría,
Y de vellas en prisión
Siento yo grave pasion,
Sin sentir nadie la mía.

Ellas lloran que se vieron
Sin temor de ser cativas,
Y a quien eran más esquivas
Esos mismos las prendieron:
Sus nombres mi vida son
Que va perdiendo alegría,
Y de vellas en prision
Siento yo grave pasion,
Sin sentir nadie la mía.

Joselu dijo...

He leído por encima tu trabajo y me ha resultado muy interesante. El ámbito conventual como un contexto que permitía una vida de alguna manera independiente y propicio a la creación y a la reflexión. Supongo que en aquel mundo hubo de todo. Mujeres que encontraron la libertad intelectual y mujeres que sufrieron indeciblemente por la terrible opresión que sufrían por causa de sádicas superioras o compañeras envidiosas y crueles. Hay leyendas de todo tipo. En El buscón don Pablos aparece una figura que me sorprendió. Era el galán de monjas, que iba a las ceremonias en que cantaban las novicias e intentaba cortejar a alguna. Es un mundo lleno de interrogantes y de silencios. Incluso actualmente ¿qué sabemos de las mujeres que se recluyen en un convento de clausura? Cuando era adolescente, era el responsable de una revista de la parroquia del Carmen en Zaragoza. La elaboración era a través de clichés (no sé si los habrás visto alguna vez). Una vez picados e ilustrados los llevaba a un convento de clausura. A través de la reja tenía ocasión gozosa de hablar con la hermana encargada de la impresión. Recuerdo tardes en que platicábamos durante más de una hora. Pocos encuentros recuerdo más estimulantes que los que tenía con aquella monjita. Era el diálogo entre un adolescente intrigado por la vida y el punto de vista de una mujer de unos cuarenta años que me hacía reflexionar. Nunca me habló de fe ni de religión. Conversábamos sobre la revista, que ella leía cuidadosamente antes de imprimirla. En ella plasmábamos nuestras inquietudes sociales, humanas y políticas de aquel periodo que precedió a la muerte de Franco y la posterior transición. Creo que tiene que haber buenas intelectuales escondidas tras esas rejas, pero viven en un mundo alejado del ruido y recluido en el silencio. En algún sentido resulta fascinante.

eduideas dijo...

Si aún tiene que haber un día de, es que vamos mal. En las aulas se puede hacer mucho, a ver si entre todos los profesores sacamos ideas y recursos jugosos

mjchorda dijo...

Creo que el hecho de celebrar este día es introducir ya una diferencia. Lo hemos estado comentando en el instituto y Paqui no estaba por la labor. Aunque pienso de igual modo, hay una pulsión que hace que finalmente haga algo con mis alumnnos todos los años.Este año también lo he celebrado explicando nuestra profesión en el cole de mi hija de 6 años ,junto a otras madres, fue una magnífica experiencia. Me alegra mucho saber que compañeros como tú están de nuestro lado, en estos tiempos, cuanto menos, me arranca una sonrisa.

speedy dijo...

No está de más recordar lo que significa este día, aunque sólo sea para concienciarnos de que todavía "no somos iguales" pero casi.
Como mujer que soy, se agradece este tipo de dedicatorias por parte de un hombre. Gracias Antonio.

Marcos Cadenato dijo...

En muchos blogs se hace hoy una referencia a la mujer y al trabajo. Gracias, Toni, por unirte a este día reivindicativo y por ofrecernos tu trabajo 1.0. Muchas gracias, amigo, siempre un gusto leerte.

BIBLOS dijo...

Interesante documento. Gracias, Toni, por compartirlo, y por unirte a las reivindicaciones de este día. Saludos.

Antonio dijo...

Montse: Tú eres la campeona de la reivindicación y casi pensaba en ti cuando escribía mi nota ;-)
Salud y lucha.
Odradek: Gracias por esos versos. Ya ves que la literatura no escapa a la discriminación: ¿Cuántas autoras hispánicas podría citar un alumno de bachiller?
Joselu: Supongo que muchas mujeres tuvieron que usar la astucia para mantener algo de dignidad. Un episodio similar aparece en la novela Extramuros. Respecto al pasaje de Quevedo que citas, recuerdo que me partía de risa al imaginar la situación de los cortejantes en la pared y las monjas tras las rejas:
En verano es de ver cómo no sólo se calientan al sol, sino se chamuscan, que es gran gusto verlas a ellas tan crudas y a ellos tan asados. En invierno acontece con la humedad nacerle a uno de nosotros berros y arboledas en el cuerpo. No hay nieve que se nos escape ni lluvia que se nos pase por alto, y todo esto, al cabo, es para ver a una mujer por red y vidrieras, como hueso de santo; es como enamorarse de un tordo en jaula, si habla, y si calla, de un retrato. (...) Si hablaba, solía, porque no me oyesen los demás que estaban en las rejas, juntar tanto con ellas la cabeza, que por dos días siguientes traía los hierros estampados en la frente, y hablaba como sacerdote que dice las palabras de la consagración.
Eduideas: Si pudiese saltarme el secreto profesional, te contaría ideas horribles que siguen manteniendo algunas chicas por influjo de su familia o de su ambiente social. Nos queda muuuuchoo por andar.
Mª José: Que un docente todavía piense que las mujeres son inferiores (y los hay) es como poner al lobo para que cuide de las ovejas. Y que tengamos que argumentar todavía al respecto, indica que parte de la sociedad sigue anclada no ya en el siglo XIX, sino en la Edad Media (algo relativamente cómodo para quienes aún mantienen prebendas de la nobleza, pero no para la gente normal).
Sppedy: Llevar la igualdad a rajatabla supone darte de cabezadas allá por donde vayas: librerías, jugueterías, locales de ocio, colegios???, etc. mantienen todavía de manera más o menos explícita separación por sexos. Y conviene recordar que no es únicamente culpa del hombre, pues todos somos educados también por nuestras madres.
Marcos: Con el tiempo que ha pasado desde que lo escribí, he comprobado que los meses que dediqué a ello podrían ser hoy más productivos. La odisea de recorrer bibliotecas con papel y boli parece ya de otro siglo ;-)

Antonio dijo...

Biblos: Gracias por el comentario. Me alegra que te resulte interesante. Un saludo.

Carlota Bloom dijo...

Lo leeré con mucha atención, gracias por compartirlo. Hace poco EL PAÍS publicó un reportaje muy interesante sobre distintas congregaciones de religiosas. Y sí: anda que no queda camino por recorrer. Me alegra, sin embargo, ver que los referentes de mis hijos son otros distintos a los que yo tuve. Un abrazo.

Silvia González Goñi dijo...

Hemos coincidido en el homenaje a la mujer: yo he dedicado mi entrada de hoy a Sor Juana Inés de la Cruz, con una redondilla que más de una vez he utilizado para responder a alguna acusación hecha por el sexo masculino.

Interesante trabajo, Antonio.

JLG dijo...

Antonio, acabo de descargarme tu trabajo y estoy deseando leerlo: seguro que es muy interesante.

Si habías pensado contestarme con algo como: Bueno. No es más que... Ahórratelo. Te respondo ya: estoy convencido de que, en el peor de los casos, estará lleno de sugerencias para nuevas lecturas.

Saludos.

Antonio dijo...

Carlota Bloom: Ese es el camino, educar a los que vienen detrás para que el mundo cambie con ellos. Y ahí es donde no soy tan optimista, pues veo muchas chicas jóvenes que siguen valorando al 'machito' de toda la vida. Quizá se cure con la edad, no sé.
Silvia: Como apunto en el trabajo, dejo fuera a Sor Juana porque sobre ella se ha escrito mucho. En verdad, la figura de esta escritora debería cobrar más protagonismo en la historia de la literatura y del pensamiento, pues se enfrentó a las bravas con la jerarquía del momento (y además era una gran lectora).
José Luis: Bueno, no es más que un trabajillo de juventud :-))) No, en serio, descubrí un mundo apasionante que se lee entre líneas. Lo más jugoso del trabajo no lo pude publicar, porque mostraba un mundo demasiado sórdido. Tal como te dije en Madrid, en este trabajo aparece el caso de las endemoniadas del convento de San Plácido, toda una historia de engaños, ficciones y pasiones veladas. Seguro que encuentras un filón.

blogge@ndo dijo...

Nosotras, por si acaso, celebramos el Día de la Mujer 365 veces al año y que nos quiten lo bailao...

Lu dijo...

Me parece un trabajo de estudiante avanzado, Antonio. No le quites valor que lo tiene.
Yo me he movido en un ambiente religioso desde la infancia y he pasado temporadas entre monjas (incluidos algunos veranos). Y, sí, hay entre las rejas de los conventos mujeres muy lúcidas, de indiscutible valía que nadie conoce, porque su opción de vida es precisamente estar recogidas bajo el amparo de una congregación.
Tal y como están las cosas, dudo que algunas de estas escritoras en la sombra salgan a la luz. ¿Qué editorial se atrevería? La sociedad se ha cargado de prejuicios.

En cierta medida, Sor Juana Inés, Santa Teresa y otras gozan del privilegio de ser reconocidas en el panorama literario.

Miguel dijo...

Si hay un "día de la mujer" es que algo falta. Algo hay que conseguir para paliar esta falta. Y aún queda mucho por conseguir. Por lo que respecta a la mujer como creadora de literatura, te diré que si lo ceñimos al ámbito del aula, te diré que la encuentro más creativa que sus compañeros. Y también añadiré que, hoy en día, la mujer escritora no tiene nada que envidiar al hombre escritor, lo que me da pie a pensar que durante siglos (milenios, tal vez) se ha ido desaprovechando ese caudal creativo de la mujer. Pero, en fin, algo se va haciendo, y sí, hoy estamos mejor que antes. Pero, repito, el camino de la igualdad es largo y tortuoso. Y hay que seguir luchando.

Un abrazo.

Mª José Reina dijo...

¡Qué interesante! Me lo leeré con detenimiento.

El tema que tratas es de candente actualidad. Cuando mi hijo tenía pocos años me dedicaba a anotar mentalmente todas las frases machistas o sexistas a la que estaban expuestas sus tiernas orejitas. Frases tan "normales" como "los niños no lloran", "no seas nenaza", "mariquita el último", y, bueno, un largo etcétera.

El maltrato físico y el asesinato no deja de ser la consecuencia de llevar al extremo todo este "caldo social".