10 julio 2006

Hablemos bien, gónadas...

Para el curso que viene tengo previsto organizar, si me dejan, el 'Día del lenguaje políticamente correcto', o algo así, ya veremos cómo queda mejor nombrarlo. Pienso consensuar con los alumnos un documento que recoja sus insultos y blasfemias más frecuentes y, a partir de él, construir un cartel con expresiones 'políticamente correctas' que sustituyan las malsonancias.
Volveré sobre ello, pero, de momento, va un chiste alusivo:
En el juicio pregunta el fiscal:
-¿Es cierto que usted, el día de los hechos, se cagó en los muertos del denunciante, en toda su puta familia, en la perra de su madre y en el hijo de puta de su padre, al igual que en toda la corte celestial?
Respuesta del acusado:
- No, es falso... Yo estaba tranquilamente trabajando en la fundición y entonces le dije: "Antonio por Dios, ¿no te das cuenta De que me has echado todo el acero fundido por la espalda y que es una sensación muy desagradable?...