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06 diciembre 2021

Un trimestre de claroscuros


Estamos por aquí de nuevo para hacer balance de los avances en este oficio tan rico como imprevisible. Como es habitual, desgloso la memoria en dos bloques, el de mi labor como docente de lengua y literatura y el de la función directiva. Este curso tengo un 1º de Bachillerato por primera vez desde hace mucho. Cuando empecé en la dirección tuve claro que había que estar en los cursos bajos, que es donde se cuece la convivencia y donde se sientan las bases del futuro del centro. Por eso he tenido siempre grupos de 1º y 2º de ESO, junto con la compensatoria, que es también fundamental. Este año, a petición del jefe de departamento, los profes definitivos hemos asumido los grupos de bachiller (no todos) para que no queden tampoco a merced de los azares de las bolsas de interinos. Eso me ha devuelto a un nivel en el que había puesto en práctica proyectos como Piénsame el amor... o la Celestina, que he retomado con ligeros cambios. Así hemos ido comentando durante cinco lunes La Celestina, mientras avanzábamos en la literatura medieval, el comentario de textos y la morfología. 


Por otro lado, tengo también una codocencia en el ámbito lingüístico y social de 1ESO, en la que entro con una compañera del Departamento de Historia a reforzar competencias comunicativas. Si recordáis, el curso pasado estas codocencias se hacían entre un ámbito y el otro, lo que facilitaba la transversalidad. Este nuevo modelo en el que docentes de lengua entran con docentes de historia tiene sus ventajas e inconvenientes: ventajas como la seguridad para abordar determinados contenidos más específicos, inconvenientes como confiar esos contenidos a la hora en la que entra el otro docente en lugar de integrarlos en el ámbito. Poco a poco iremos ajustando esos detalles.
Finalmente, tengo también docencia en dos programas de atención a la diversidad que se engloban en el PAM (Plan de Actuación para la Mejora). Uno de ellos ya lo conocéis, porque llevo con él seis años: Casa Camarón, para atender al alumnado gitano. Estos alumnos han sufrido aun más los efectos de la pandemia, que ha agravado en ellos el absentismo. Tendemos a echarles a ellos la culpa de ese abandono y desapego escolar, cuando son víctimas de un modelo que los ha excluido a ellos y a sus familias, un modelo que establece y mantiene guetos que hacen inviable casi todo intento de integración, como hemos podido comprobar en los cursos de formación que hemos desarrollado junto al Secretariado Gitano. Hablo de un alumnado que ha perdido el tren del currículo, 15 o 20 chavales que ya no pueden seguir las clases, aunque quisieran. Por suerte, cada día tenemos más que sí lo hacen, que se adaptan y van avanzando poco a poco (este año, por ejemplo, hemos tenido a la primera alumna gitana que ha titulado en la ESO, la primera en 17 años que llevo en el centro). Casa Camarón es un reto diario para los que hemos asumido ese programa, un reto que agota nuestra paciencia en más de una ocasión, pero que también nos proporciona alegrías, la mayor parte de las veces cuando salen del centro y continúan sus estudios, donde vemos claramente que la educación es una inversión de futuro.
El otro programa lo hemos puesto en marcha este curso y consiste en detectar y atender las altas capacidades. Algunos alumnos ya venían con el diagnóstico y otros los estamos valorando; en total son unos siete alumnos/as de 1ESO. De momento, solo salen algunas horas de clase para reforzar áreas concretas: lenguas, plástica, historia, música y matemáticas. Es un proyecto piloto que necesita seguimiento y supervisión para que realmente sea eficaz. Os iré contando.
En la función directiva, este es el sexto curso de mi ejercicio del cargo y sigo viéndome como un novato, cada día con más dudas y proyectos para abordar. Quizá ahora mantenga un cierto sosiego que no me lleva a la exasperación de los primeros momentos, aunque hay cosas que siguen sacándome de mis casillas. Por ejemplo, la burocracia acumulada, burocracia repetida, en lo analógico y digital: sin ir más lejos, hace poco fueron las elecciones a Consejo Escolar; para una misma acta hay que entrar en tres plataformas, además de imprimirla y de enviarla por correo. Así con casi todo. Las mañanas se convierten a menudo en una comedia (negra) en la que enviar un correo puede llevarte dos o tres horas, entre interrupciones y pérdidas de login. Por no hablar de la renovación del certificado digital... Por contra, la relación con los docentes, las familias y el alumnado acaban siendo lo más gratificante, de manera general, ya que casos puntuales negativos hay en todo. También hemos recuperado el seminario de formación de directores y directoras que coordino y que sirve de punto de encuentro y de solución de dudas para muchos, especialmente los nuevos y nuevas.


En cuanto a los resultados de este primer trimestre, se observa que tanto la mejora académica como la de convivencia se han estancado. Si bien no hemos tenido ningún expediente disciplinario, sí que se está notando un incremento sustancial de los partes de convivencia, en la mayoría de casos por incumplimiento de los protocolos del plan de contingencia contra el COVID. La ratio de 20 del curso pasado (y los grupos de semipresencialidad) ha dado paso a una ratio de 23 en toda la ESO (excepto algunos grupos de 3/4 ESO), lo que ha generado más incidentes diarios y una peor atención de la diversidad. Hay que decir que el centro, diseñado para 600 alumnos, alberga actualmente a 830, lo que no puede ser bueno. No tenemos espacios comunes, las aulas específicas han desaparecido, también la biblioteca y el aula de usos múltiples. Lo que hemos ganado en reducción de ratio lo hemos perdido en espacios. Cuando vuelvan las "ratios de siempre" no sé qué haremos, sobre todo con los cada día más frecuentes trastornos mentales (autolesiones, depresión, ansiedad...). Debo decir que, por lo menos, hemos tenido un incremento de profesorado para mantener esas ratios: de los 65 profesores de hace cinco años hemos pasado a más de 90, eso sí con una subida de matrícula de 150 alumnos. Todas estas cifras condicionan el funcionamiento del centro: imposibilidad de hacer claustros o reuniones de delegados presenciales, dificultad para encontrar espacios para encuentros presenciales o actividades complementarias, compleja coordinación de equipos docentes (que apenas se conocen), etc. Ya veremos cómo evoluciona el centro en el futuro, un centro que está desbordado y que no puede ya cumplir con la demanda de toda la zona Oeste de la ciudad.
Seguro que me dejo muchas cosas en el tintero, como siempre. La vida docente y la función directiva son una montaña rusa, que para eso sí que somos un parque de atracciones. Hay mañanas en las que empiezas como docente, sigues como psicólogo, avanzas como policía y terminas como contable. Otras mañanas te querrías ocultar en una cueva donde nadie te encontrase. Otras disfrutas de la guardia de patio como un niño de 12 años. Es la grandeza de este trabajo. Es el propio claroscuro de la vida.

03 julio 2021

Te escribiré cuando llegue: un proyecto sin nombre, como sus protagonistas

Prólogo:

En el curso 2019-2020 nos comprometimos con la Red PLANEA (Arte y Escuela) a desarrollar un proyecto artístico de centro que incidiese en la transformación de la realidad a partir de propuestas educativas. Por circunstancias diversas, siendo la pandemia la puntilla para todas ellas, el comienzo de esta colaboración tuvo que demorarse hasta el curso siguiente, con las restricciones que todos conocéis.

Primer acto:


Las primeras reuniones del equipo motor (Director, Patricia García, Vicedirectora y Francesc Collado, Coordinador de etapa) con el artista elegido, Javier Molinero, se llevaron a cabo al empezar el curso. Teníamos claro que el proyecto debía seguir los pasos del Plan Lector Invisibles, que saca a la luz a las mujeres silenciadas a lo largo de la historia. Sin embargo, para no ser redundantes con otros proyectos que ya se habían ejecutado o estaban a medias, decidimos que se centrase en mujeres migrantes, especialmente en las menores que tienen que abandonar su mundo y enfrentarse al doble problema de la migración y el machismo. Por otro lado, la situación de pandemia nos había dejado con un nivel, 3ESO, en semipresencialidad, lo que constituía otra “invisibilidad”, en este caso estructural y educativa. 

Con estas premisas y contando con la disposición del profesorado de Geografía e Historia (Hernán Canós y Lidia Miralles), de Lengua Castellana (Anna Navarro y Toni Solano) y de Valores éticos (Neus Chillida -también puntualmente la profesora de Religión, Encarna Vidal-), Javier Molinero propuso un proyecto en el que el alumnado de los dos turnos de semipresencialidad, que iban a convivir todo el curso sin verse, tuviesen en el aula un punto de encuentro (un panel de trabajo) y un proyecto artístico común (un mar hecho de palabras escritas en unos paneles transparentes de metacrilato). Y tras varias sesiones de coordinación, nos pusimos en marcha casi en diciembre. Por suerte, en nuestra asignatura ya teníamos adelantada la lectura de En el mar hay cocodrilos, de Fabio Geda, una novela basada en el relato real de un joven que huye de Afganistán.

Segundo acto:

En principio, el proyecto se definió de este modo: el alumnado iría trabajando el tema de las migraciones en el Mediterráneo (se admitían otras excepcionalmente) y construiría unos relatos protagonizados por menores que huyen de sus países para establecerse en otros con más garantías de supervivencia. Una vez fijadas las líneas generales del proyecto, había que establecer qué desarrollo curricular tenía dentro de cada asignatura. 

En el área de Geografía se asignarían los países de origen y destino y tendrían que documentarse sobre ellos, así como trazar los itinerarios más verosímiles. Los productos intermedios serían las memorias y unos vídeos en los que se dramatiza un fragmento de ese viaje. 


En el área de Lengua se aprovecharía esa memoria de documentación para elaborar los guiones de los relatos en primera persona, de los que partiría posteriormente la redacción de la versión definitiva; este trabajo se complementa con el análisis de noticias relacionadas con la inmigración. También se propuso la creación de una cuenta de instagram para que uno de los personajes mostrase fragmentos de su vida antes de huir del país de origen. Finalmente, se habían de elaborar entrevistas en las que uno de los migrantes, convertido en personaje de éxito, rememoraba su exilio.

En el área de los Valores éticos, se fueron proponiendo lecturas y debates sobre el fenómeno de las migraciones, sobre los menores extranjeros no acompañados, sobre la diferencia de ser migrante hombre y mujer, sobre la trata de mujeres… En estas horas también se iba dando forma al panel del fondo del aula, con recortes y reflexiones que pasaban de un turno a otro.

Por suerte, pudimos complementar todo ello con una salida para asistir a una versión teatral moderna del Lazarillo de Tormes, muy apropiada para ilustrar las migraciones y las marginalidades.

Tercer acto:

Al acabar el segundo trimestre, muchas de esas actuaciones ya estaban en marcha y solo faltaba empezar con los paneles de metacrilato que darían forma al mar de palabras. Además, acabábamos de recibir la visita de las Bibliotecas Humanas de Valencia Acoge, una experiencia vital en la que migrantes reales contaban a nuestro alumnado sus (terribles) vivencias en la huida de sus países, así como la (compleja) adaptación al país que los acoge y su (incierta) situación actual. 

Con la mirada puesta ya en la fase final del proyecto, esa redacción de los relatos y su disposición en los 90 metacrilatos, descubrimos que no teníamos nombre para el proyecto, algo que reforzaba ese anonimato de sus protagonistas. Teníamos muchas ideas, pero nos faltaba un auténtico bautizo marino, por lo que lanzamos una encuesta de la que salió el nombre definitivo: Te escribiré cuando llegue (T’escriuré quan arribe): las invisibilidades empezaban a dejar de serlo.


A lo largo del mes de mayo, nos coordinamos entre los diferentes docentes, los diferentes grupos y los diferentes turnos (esto de la semipresencialidad es un horror que no debería volverse a producir), para ir puliendo los relatos, haciéndolos encajar en las plantillas que había preparado Javier Molinero, y para ir calcándolos en los paneles de los cinco bastidores de cada una de las cinco aulas. 

Esta labor requería mucha atención ya que los paneles tienen un orden preciso para dar forma al relieve del Mediterráneo. Al haber tantos docentes y alumnos implicados (unos 130) en unas fechas cercanas al final de curso, todo complicado con la semipresencialidad, la recta final del proyecto ha sido trepidante y los plazos se han cumplido casi en el último minuto. Por suerte, todo ha encajado y el proyecto se ha culminado con éxito.



Coda:

Más allá del producto final, ese mar de palabras, ese mar de relatos tan ficticios como reales, más allá incluso de los distintos productos intermedios (vídeos, guiones, entrevistas, documentación, debates, mapas…), nos queda la satisfacción de haber contribuido en el desarrollo de competencias transversales, borrando los límites entre las asignaturas, y abordando temas de actualidad en los que se ha promovido el pensamiento crítico y la autonomía del alumnado. Si el objetivo de esta colaboración con PLANEA era transformar la Escuela desde el Arte, creo que lo hemos conseguido, al menos en la promoción de una conciencia solidaria y comprometida con los derechos humanos y las libertades del individuo. Nuestras invisibles, ya no lo son tanto. 



29 noviembre 2020

Contener la respiración

La memoria de este trimestre debería empezar por una retractación: durante varios meses, antes de empezar el curso, afirmé que los centros educativos no estaríamos abiertos ni siquiera un mes. Han pasado casi tres y ahí seguimos. También hay que decir que han confluido muchos factores para que esto ocurra, incluido el azar, que nunca se debe menospreciar en una pandemia. Esos factores decisivos son principalmente dos: la reducción de ratio y el respeto de los protocolos por parte de toda la comunidad educativa. El primero, lamentablemente nos ha costado dejar a los grupos de 2º y 3º de ESO en semipresencialidad por falta de espacio en el instituto, un centro que está diseñado para 600 alumnos y que tiene actualmente una matrícula de 750. Hemos hecho cuanto hemos podido para solucionar este inconveniente, desde buscar espacios alternativos, hasta llamar personalmente a las familias por si querían voluntariamente cambiar de centro. No ha podido ser. La semipresencialidad no es la mejor medida y solo es positiva para reducir el número de alumnos en el centro; quizá por eso hemos tenido tan poca incidencia de contagios, prácticamente ninguna imputable al contacto en las aulas. El coste es alto para esos grupos que vienen día sí, día no, a los que el profesorado trata de adaptar las programaciones para que no pierdan la mitad del currículo. En ello estamos.


En mi aula, este año tengo un 3º de ESO, uno de esos grupos que vienen semana sí, semana no (pues ha coincidido así en mi horario), con los que hemos trabajado la argumentación, la historia de la lengua y la literatura medieval; también hemos leído En el mar hay cocodrilos, de Fabio Geda, un libro a partir del cual intentaremos llevar a cabo un proyecto de concienciación sobre las migraciones. Coincido con algunos colegas en que es más fácil dar clase, sobre todo, clase magistral, por el menor número de alumnos, porque están separados a metro y medio y porque están todos con mascarilla sin moverse. Me he tenido que adaptar también a ese modelo, ya que prefiero que puedan trabajar juntos en proyectos y ahora solo lo pueden hacer de manera telemática. Concretamente, para la Edad Media, aprovechando la idea y el material de mi compañera Anna Navarro, les propusimos un Draw my life. Los resultados son muy irregulares, pero os dejo este sobre la Celestina que me parece especialmente brillante:

Por otro lado, tengo dos horas de codocencia en los ámbitos de 1º de ESO. Esas horas son financiadas por el Fondo Social Europeo para el refuerzo en competencias clave en 1º o 2º de ESO. En nuestro caso, tenemos asignadas 12 horas, que repartimos entre los diez grupos de 1º de ESO. Las hemos configurado para que uno de los docentes del ámbito lingüístico-social imparta una hora semanal junto al compañero/a del ámbito científico-matemático y ayude en tareas de tipo transversal. Por el momento, hemos planteado actividades como las siguientes:

  • Lectura de una entrevista a un científico: escribir un texto en el que se cuente cómo se despierta una vocación.
  • A partir del análisis de las células: escribir un relato biográfico como si fueses una célula.
  • A partir de la clasificación de seres vivos: realizar y compartir una presentación en GDrive.
  • Sobre los reinos animales: mezclar dos animales y generar una ficha de un animal híbrido fantástico.
  • Después de un visita a los microscopios del laboratorio: realizar una ficha de observación.
  • A partir de la lectura de un relato de Millás: escribir un cuento en el que los protagonistas son números.



Este enfoque nos ha permitido desarrollar junto con las competencias comunicativa o científico-matemática, la creatividad y la iniciativa personal, además de la competencia digital, con interesantes reflexiones sobre la privacidad, la seguridad de los datos, el trabajo cooperativo en red, etc. Es para mí una de las mejores horas de la semana.


Por último, tengo también tres horas de compensatoria en Casa Camarón, con el alumnado gitano. Este año estamos notando con mayor intensidad el absentismo de este colectivo, un absentismo fundamentado principalmente en el miedo al contagio, un miedo que hace todavía mayor el recelo hacia una institución educativa en la que confían poco, en parte por las bajas expectativas de éxito y en parte por el escaso apoyo familiar a los asuntos de la escuela. Aunque estamos colaborando con varias asociaciones, nos falta mucho para conseguir que ese absentismo se reduzca a niveles razonables.


En el ámbito de la función directiva, la pandemia nos ha puesto en una situación muy compleja, tanto académica como organizativamente. Apenas hemos podido hacer reuniones, claustros o consejos escolares, por la dificultad de hacerlo presencialmente y porque la maquinaria del centro está sometida a unos requerimientos tan estrictos que apenas hay margen para tomar decisiones. Vivimos el día a día conteniendo la respiración, tratando de minimizar riesgos sin que eso afecte a las relaciones entre los miembros de la comunidad educativa. Con todas las precauciones, decidimos hacer reuniones presenciales de familias con los tutores/as, porque consideramos que era importante que viesen las aulas y las condiciones en las que están sus hijos e hijas. Mantenemos con ellas un contacto bastante fluido a través de las plataformas educativas. Intentamos responder a todas las dudas y consultas que llegan a diario; el motivo más importante de queja es, evidentemente, la semipresencialidad, para el cual no tenemos solución. Por suerte, los resultados de la 1ª evaluación han sido bastante buenos, a pesar de todos los condicionantes. Incluso en la convivencia se ha notado una mejora sustancial, pues hemos pasado de unos 100 incidentes en años anteriores a apenas 20 este año. El esfuerzo del profesorado y del alumnado en esta "nueva normalidad" está dando sus frutos; también hemos de agradecer que la administración eche una mano rebajando la presión burocrática y ayudando en los problemas puntuales que surgen. Ojalá se mantuviesen estas ratios de aquí en adelante, sin el sacrificio del virus y de la semipresencialidad. 

Como siempre, quedan muchos retos e historias por contar, proyectos que están todavía germinando, actividades que apenas están esbozadas. Espero tener tiempo y ganas de contarlas más adelante, cuando ya no tengamos que contener la respiración cada vez que suena el teléfono o nos busca el conserje.

24 septiembre 2018

Lo que tengo y lo que quiero

Arrancar el curso es un ejercicio complicado para cualquier docente. En los equipos directivos también lo es, especialmente si se desea que no haya imprevistos y que todo ruede sin complicaciones. Como balance de inicio de curso, en este tercer año del proyecto de dirección, las cosas han ido un poquito mejor que en cursos anteriores, quizá porque casi todos conocemos las líneas de ese proyecto y el horizonte al que nos dirigimos. De los puntos que mencionaba en notas anteriores, hemos ido poniendo en marcha la mayoría. Nos falta mucho por hacer, eso siempre he de decirlo, porque un centro educativo (o un equipo directivo) que considere que todo está hecho sin duda pasa algo por alto. En ese balance inicial, me gustaría contar lo que tengo y lo que quiero, para dejar constancia de las luces y sombras de una gestión que requiere la implicación de muchos. Lo hago también a modo de balance contable, por si algún día la administración quiere saldar cuentas con sus gestores de base. Ahí va esa contabilidad:
  • HABER:
Claustro: tenemos 74 profes, de los cuales 18 son nuevos. Este curso casi todos han llegado a tiempo de empezar. Los hay definitivos, interinos, en comisión, compartidos o a jornada parcial, pero todos ellos participan plenamente de la vida del centro. Tratamos por todos los medios de que se sientan escuchados y acompañados. Es nuestro principal valor.
P.A.S: dicen que son el poder en la sombra y hay algo de razón en ello, ya que su trabajo es fundamental para que el centro funcione. De nuevo, reconozco que tenemos una gran suerte de tener dos conserjes y dos administrativas excelentes, por no hablar de la educadora y el personal de limpieza.
Plan de Formación: orientado hacia el desarrollo de las competencias clave, hemos ido trabajando el ABP, la tutoría, la creación de materiales audiovisuales, las TIC, la evaluación, etc. Este año seguimos en ello, con la participación de más del 70% del claustro en el Plan de Formación en Centros.
Desdobles y refuerzos: las horas de desdobles y refuerzos del Plan de Actuación para la Mejora han permitido que los grupos de 1º y 2º de ESO puedan contar con unos 20 alumnos en casi todas las asignaturas (excepto Música, Educación Física y algunas optativas). 
Atención de PT: disponer de una PT de centro, otra a media jornada y una tercera para la Compensatoria nos facilita la atención para el alumnado con dificultades, aunque los horarios no siempre permiten llegar a todos.
Banco de libros: todos los alumnos del centro tienen derecho a libros o materiales educativos gratuitos. En un centro CAES es una garantía educativa para las familias con menos recursos y un alivio para las economías de todos. La gestión ha sido un extra para el profesorado, que quizá hubiese agradecido una ayuda, pero el esfuerzo vale la pena.
Transporte: la gestión del transporte escolar nos ocupa muchísimo tiempo, a veces más de lo razonable, pero entendemos que es un servicio necesario para las familias y por ello tratamos de alcanzar al mayor número de beneficiarios.
Recursos materiales y equipamiento: contar con un centro relativamente nuevo nos ha permitido ofrecer espacios dignos para la comunidad educativa. Ahora mismo están dotadas casi todas las aulas con ordenador y proyector. Las aulas-materia facilitan el trabajo por proyectos o agrupaciones diferentes en cada asignatura; es una pena que la progresiva masificación del centro dificulte cada día más esta ventaja de los espacios.
Convivencia: este año comenzamos a trabajar la tutoría entre iguales. Es un paso más en la lucha por mejorar la convivencia en el centro. Poco a poco se han ido reduciendo los conflictos graves y queda pendiente la mejora en esos otros choques que se pueden solucionar entre el propio alumnado.
Familias: salvo mínimas excepciones, las familias del centro, a través del AMPA o a título particular, confían en el centro y en sus profesionales. Era algo que también sabíamos desde el principio, que hay que buscar la participación activa y mantener una sana transparencia para que sientan el centro como algo propio.
Colaboración externa: agradezco infinitamente el apoyo de colegas de la universidad, del Cefire, de la inspección educativa, del claustro virtual, de las asociaciones que colaboran con el centro, y de toda esa gente que viene por aquí y nos echa una mano desinteresada de vez en cuando. Es siempre un poco de oxígeno para todos nosotros.
  • DEBE:
Profesorado: aunque la dotación es la que establece la ley, echamos en falta profesorado para que los desdobles estén garantizados en todos los niveles y asignaturas, al menos hasta 3º de ESO. Como he dicho, hay desdobles en 1º y 2º, pero son desdobles parciales (de dos grupos hacer tres ,o de tres hacer cuatro); recuerdo un tiempo en el que los desdobles eran de verdad dos profesores para cada grupo, lo que permitiría, por ejemplo, abordar la docencia compartida. En el fondo, lo que se debería garantizar es una reducción de la ratio en toda la ESO hasta un máximo de unos 20 alumnos por grupo.
Personal no docente: cada día es más necesaria la dotación de personal especializado en convivencia y en bienestar social: profesores técnicos de servicios a la comunidad, educador o trabajador social, enfermero... La compleja vida de un centro educativo requiere tareas para las que no estamos formados los docentes.
Contable o gestor: mucha tarea de los equipos directivos se orienta a campos que requieren una formación administrativa y contable específica. Inventarios, contabilidad, pagos a la tesorería, auditoría... Tal vez un contable compartido entre varios centros bastaría para aligerar esa faena. 
Asistencia técnica: cada día hay más equipamiento tecnológico en las aulas y eso requiere un mantenimiento y asistencia eficaz, que ahora mismo no se da, porque las aulas se han ido dotando con material de retirada de aulas de informática obsoletas. Los profes de informática del centro hacen más faena de la que les toca solo por salvar el día a día. Hace falta más planificación TIC y más recursos para ello.
Aulas: el crecimiento del centro nos está dejando casi sin aulas. Muy pronto estaremos desbordados, pues el instituto estaba pensado para 600 alumnos y ya vamos por más de 700. Con un centro masificado no se puede ofrecer una buena educación.
Familias: solo un tercio de las familias está dada de alta en la web familia, la plataforma que informa de faltas, retrasos e incidentes. Eso quiere decir que dos de cada tres alumnos pueden faltar a clase o recibir amonestaciones sin que se enteren en su casa. Si hay un conflicto de convivencia, los docentes llaman a casa, pero esas otras faltas no se detectan. Insistimos mucho para que las familias participen, pero quizá nos haga falta una escuela de padres y madres para que todos tomemos conciencia de que esa falta de comunicación solo perjudica a los menores.
Agentes sociales: hay mil campañas en marcha, de la policía, de servicios sociales, de Cruz Roja, de asociaciones, etc. pero la sensación es que vienen al centro, dan la charla y luego todo queda en nada. Necesitamos la implicación constante y diaria, no campañas puntuales, sino acción directa, con personas que entren en las aulas y trabajen codo con codo con los profes. Menos dispersión y acciones más intensivas.
Burocracia: a la administración solo le pediría que dejase de abrumarnos con los papeles, con tener que rellenar un mismo trámite por vías diferentes, con hacer tres papeles para una gestión que se soluciona con una llamada telefónica. Es agotador que, tras resolver la tarea importante del día, se tenga que dedicar una hora extra a rellenar formularios o a clicar ítems.


Seguro que me dejo muchas cosas por contar, pero de momento esto es lo que más necesitaba airear. Nada de esto sería posible, como he dicho, sin la colaboración de todo el claustro y del resto del equipo directivo y coordinadores. Ojalá durante este curso crezca el saldo positivo de este balance contable.

Crédito de la imagen: 'Pide un deseo (132/365)'

24 septiembre 2017

Mucho por hacer

Hace un año contaba en el blog cómo nos habíamos puesto en marcha en las tareas de dirección. Con la perspectiva de este primer año, sin haber ganado demasiada altura, pero sí la suficiente para otear en la distancia, compartiré algunos de los cambios que se han ido produciendo, unos por nuestro esfuerzo y voluntad y otros por azares planetarios, que también debe haberlos.


Definíamos en el proyecto de dirección 20 aspectos concretos para el periodo 2016-2020. Comentaré los avances en cada uno de ellos.
1. Revisar la asignación de grupos para evitar la segregación. Los grupos actuales son totalmente heterogéneos, lo que evita grupos-gueto. Hay que decir que mejora la diversidad, pero dificulta en ocasiones la convivencia, lo que requiere un trabajo extra en las tutorías.
2. Reconfigurar los espacios públicos (patios, pasillos, zonas comunes...). Seguimos haciendo cambios en esta línea, ganando algunos espacios para los alumnos. Los problemas vienen por el incremento de matrícula, ya que sobrepasamos los 700 alumnos.
3. Reforzar el Plan Lector. Este año trabajaremos el Mayo del 68, intentando ligarlo a la coeducación y la convivencia pacífica.
4. Dinamizar la Biblioteca. Habrá horas para dedicarlas a esa tarea, principalmente ligadas al plan lector.
5. Revisar, renovar y contextualizar el Plan de Acción Tutorial. El plan de formación seguramente va a ir centrado en esa línea, con un seminario de creación de materiales. Por fin, nos han concedido una segunda orientadora, lo que esperamos refuerce esa acción tutorial.
6. Incidir en aspectos fundamentales para la convivencia del centro, como puntualidad, imagen limpia del centro, respeto al profesorado y a los compañeros. Todos los protocolos de convivencia que intentamos desarrollar buscan mejorar este aspecto. Es quizá el punto más complejo y el que más dedicación exige.
7. Reformular el Aula de Convivencia como espacio educativo y no meramente sancionador. Durante este curso, el aula de convivencia servirá también para refuerzo de alumnos a la hora del patio.
8. Promocionar la cultura de prevención de conflictos y refuerzo de la figura del mediador. Ligado al plan de acción tutorial, el proyecto Futuro, a través del grupo Riu Sec y la Casa Camarón, intenta que el alumnado más conflictivo desarrolle actitudes positivas hacia el centro y su propia educación.
9. Aclarar y mejorar las normas de convivencia existentes (plan de convivencia y reglamento de régimen), así como mejorar la aplicación de medidas correctoras. Se han definido nuevos protocolos y se han unificado los modelos de parte de incidencia. Hay dos personas con dedicación al seguimiento de conflictos.
10. Promocionar la inclusión efectiva del Aula de Comunicación y Lenguaje (autismo) en la organización del centro. Por un lado, con Casa Camarón se interacciona con el alumnado de etnia gitana, por otro, se han realizado actuaciones con el alumnado de FP Básica de Jardinería. Las nuevas instrucciones de inicio de curso del aula CiL promueven una mayor inclusión de este alumnado en el aula ordinaria.
11. Reformular las sesiones de evaluación como herramientas de reflexión y mejora didáctica. Se han marcado pautas para que las sesiones de evaluación se centren en lo esencial y se eviten digresiones. Falta definir criterios para los casos más complejos.
12. Promocionar un Consejo Escolar más efectivo y participativo. Se ha aumentado la comunicación virtual y se espera una mayor participación en las próximas elecciones.
13. Convocar Claustros más transparentes y participativos. Los claustros van acompañados siempre de una presentación multimedia y se distribuye previamente un formulario digital cuando hay que decidir.
14. Realizar Comisiones de Coordinación Pedagógica más centradas en aspectos organizativos y educativos. Seguimos buscando una mayor eficacia para estas reuniones.
15. Dinamizar la participación e implicación del alumnado en el funcionamiento del centro. Se han constituido reuniones de delegados, asociación de alumnos y se está formando un grupo de antiguos alumnos. A través de las redes sociales (Instagram, Facebook o Twitter) se mantiene un flujo constante de información.
16. Dinamizar la participación de las familias a través de la activación del AMPA. Se han realizado varias reuniones y esta asociación ha puesto en marcha un banco de libros de lectura, además de ocuparse del préstamo de taquillas.
17. Garantizar la prevención de conductas conflictivas a través de la ocupación lúdico-cultural del tiempo libre. Durante el curso pasado se pusieron en marcha los patios lúdicos, con actividades deportivas. Este año se añaden las actividades lúdicas "Mens sana", con ajedrez, cubo de Rubik, etc., asistidas por profesorado del centro a la hora del patio.
18. Racionalizar las actividades extraescolares, vinculándolas al proyecto educativo para que sean inclusivas y formativas. Aunque se han promovido actividades interdepartamentales, es necesaria una mayor coordinación en este aspecto.
19. Organizar sesiones de intercambio de experiencias educativas al final de curso. Los compañeros cuentan lo que han hecho a lo largo del curso. Fue una de las grandes sorpresas de final de curso, que esperamos repetir.
20. Difundir públicamente las actuaciones educativas más destacadas. A través de Facebook, Twitter, Instagram, el blog de la revista e incluso con notas de prensa. Visibilidad y transparencia.

Además de esos puntos a largo plazo, teníamos otras propuestas concretas para poner en marcha de manera inmediata, muchas de las cuales hemos conseguido llevar a cabo:
  • Establecer vínculos de interacción con la Escuela Oficial de Idiomas y la Universitat Jaume I para mostrar trabajos de nuestros alumnos o recibir agentes externos en las aulas. Somos centro de prácticas y referente en la asignatura de "simulación de instituto" del máster de Secundaria.
  • Mentorización del profesorado nuevo por parte de compañeros definitivos en el centro, con los que comparta guardias. Cada profe nuevo tiene como referencia a un profe definitivo.
  • Establecer una jornada para compartir y difundir proyectos y trabajos de cada asignatura, con talleres organizados por el alumnado. La semana anterior a las vacaciones de pascua se dedica a estas labores.
  • Crear un canal abierto de difusión de noticias por Telegram para las familias y otro de uso interno para los docentes. Esto permite una comunicación fluida e inmediata con la comunidad educativa.
  • Identificar al alumnado con Altas Capacidades y promover, a través del Comité de Jóvenes Expertos, un plan de actuación que no suponga más tarea para ellos sino motivación añadida. Ya se han apuntado varios alumnos y alumnas y trataremos de darles una respuesta apropiada.
  • Poner en marcha Google Classroom. Estamos aprendiendo poco a poco a gestionar la integración de la plataforma de reprografía y el entorno Google. 
  • Eliminar cuanto sea posible la documentación impresa. Mantenemos actualizada una carpeta digital con toda la documentación del profesorado y usamos el correo o Telegram para las comunicaciones inmediatas. 
A título personal, como profe de lengua y literatura tendré un grupo de 4º de ESO y otro de 2º de ESO, con docencia compartida, además de mis alumnos en riesgo de exclusión del grupo Riu Sec. Después de un año centrado sobre todo en proyectos de convivencia, apetece retomar grupos en los que seguir una programación y en los cuales poder desarrollar proyectos. Ya veremos.
Como decía al principio, con la experiencia de un curso en la dirección, seguimos trabajando en equipo para corregir aquellos puntos en los que tuvimos problemas el año pasado. El arranque de este año ha sido un poco más ordenado, a pesar de haber incrementado el número de docentes y de alumnado. Vamos aprendiendo a gestionar mejor lo urgente y lo importante, aunque hay días en los que parece que el mundo se acaba. Me gustaría decir que todo va mejor, pero prefiero pensar que todavía queda mucho por cambiar. Trabajo por proyectos, centro sin deberes, inclusión, convivencia pacífica... Mucho por hacer.


Crédito de la imagen: 'Ladders on the wall'

26 diciembre 2016

Sentado y mirando hacia atrás


Mis recientes funciones de Director han tenido como efecto colateral el retraso en la entrega de las memorias trimestrales de actividad que voy publicando en el blog desde hace años. Aunque la carga de trabajo docente es inferior, sólo diez horas lectivas semanales, la complejidad y diversidad del cargo, y más para un novato, provoca que siempre haya tareas urgentes que me alejan de la vida en las redes. Sin embargo, he defendido -y defiendo- hasta la saciedad la exigencia profesional de detenerse en el camino, de sentarse y mirar hacia atrás, para contar públicamente nuestra tarea docente a los cuatro vientos, por un lado, como bálsamo contra la impotencia o la tristeza de los momentos duros, y por otro, como testimonio de los logros, pequeños o grandes, que llevamos a cabo a diario en nuestro oficio. Ahí va, pues, esta memoria en tres actos.

Primer acto: la dirección

Allá por septiembre, conté en el blog todas las actuaciones que estábamos poniendo en marcha dentro de nuestro proyecto de dirección. Pasado el trimestre, algunas están ya funcionando con mayor o menor éxito. Veamos algunas:
Hemos establecido vínculos de interacción con la Universitat Jaume I, concretamente a través del Máster de Secundaria y del Máster de Psicopedagogía. Todos los alumnos del máster de Secundaria, al margen de los que vengan a hacer las prácticas al centro, tienen que resolver un caso práctico de atención a la diversidad con los parámetros reales de nuestro centro. En un par de sesiones, les conté los recursos y las necesidades que tenemos y ellos deben organizarse como pequeños equipos directivos para darnos sus soluciones, que contarán en unas sesiones en mayo. Por otro lado, tenemos dos alumnas de Psicopedagogía haciendo prácticas en el Departamento de Orientación.

Se han puesto en marcha las reuniones mensuales de Delegados de grupo, con interesantes aportaciones que intentamos resolver. De este estímulo a la participación del alumnado ha surgido el Front d'Estudiants del Bovalar, la primera asociación de alumnos del centro. Siguen adelante los patios lúdicos, la propuesta de juegos populares no sexistas a la hora del patio, con acompañamiento de un docente de Educación Física. También a la hora del patio se ha habilitado un Aula de Ocio (Aula d'Esbarjo), cediendo la gestión al alumnado de Bachiller.

Estamos reactivando la Revista Riu Sec, de momento en versión digital (en formato blog y en Facebook y Twitter) como órgano de difusión de las actividades del centro, pero con intenciones de que haya una versión impresa antes de final de curso. En la revista se van haciendo visibles todas las actividades y hechos relevantes que afectan al centro, como, por ejemplo, el reconocimiento en la lucha contra la violencia de género.

Se ha puesto en marcha la iniciativa Bovalar projecta, que busca incentivar el ABP en los primeros cursos de ESO y en el PMAR. Con el apoyo de Francesc Collado, estamos haciendo un curso de formación en el centro y queremos preparar una semana de los proyectos para compartir y difundir trabajos de cada asignatura, orientados al tema de la Sostenibilidad, principalmente con el leit-motiv del uso de la bicicleta.

Hemos revisado y digitalizado toda la documentación organizativa del centro para mejorar la imagen corporativa, incluyendo la actualización de la página web. Ya se ha creado también un canal de difusión de noticias por Telegram para los docentes y otro para las familias. También se ha activado el twitter oficial @iesbovalar. Hemos comenzado una campaña para identificar al alumnado con Altas Capacidades. Con ellos queremos montar un comité de jóvenes expertos, una especie de consejo de redacción para la elaboración de la revista en versión impresa.

Al margen de todas estas propuestas, se ha incidido en la colaboración con otros agentes de la comunidad educativa: AMPA, asociación de vecinos, Fundación Punjab, Secretariado Gitano, AMICS, SPAM o el Consulado de Rumanía. Todo ello va dando pequeños resultados en forma de colaboraciones más o menos puntuales, como el banco de libros de lectura, las sesiones de mediación o refuerzo, con el alumnado gitano, talleres de habilidades sociales, clases de lengua y cultura rumana, etc.

Con el profesorado, la tarea de Dirección ha sido muy cómoda, ya que los apoyos han sido firmes y hemos contado con la confianza de los docentes desde el primer momento, incluso cuando nos hemos equivocado. Quisiera destacar el esfuerzo por sacar adelante la Comisión de Convivencia, que exige una dedicación extra para renovar unos protocolos y documentación que habían quedado obsoletos. Tampoco he tenido problemas con los miembros del personal de administración y servicios, que han mostrado a diario su gran profesionalidad.

El cargo de director me ha conducido, por otro lado, a conocer, casi de manera personal, a cada uno de los 650 alumnos del centro. Es quizá una de las tareas que más tiempo me ocupa, resolver conflictos y problemas de convivencia entre el alumnado. En la mayoría de casos, se arregla con diálogo, paciente y continuo, aunque es cierto que hemos tenido que abrir numerosos expedientes disciplinarios, generalmente cuando afectan a agresiones físicas o verbales (por suerte sin mucha trascendencia). 



Segundo acto: la docencia

Tengo diez horas lectivas, como decía arriba: un grupo desdoblado de 2º de ESO, un taller instrumental de 1º de ESO, un grupo de Proyecto Futuro y dos horas de refuerzo para atender a la revista de centro. Todo mi alumnado tiene problemas, muchos problemas, académicos y sociofamiliares: alrededor de 140 alumnos del centro tienen necesidades de educación compensatoria por situación de riesgo socioeconómico, familiar o étnico. Ello obliga a quienes trabajamos en el centro a trabajar la inclusión como una estrategia fundamental dentro del aula, ya que de lo contrario sería imposible hacer frente a la diversidad.

Mi desdoble de 2º de ESO son doce alumnos que han repetido ya en alguna ocasión y que tienen el Castellano pendiente de 1º de ESO. La mayoría de ellos son absentistas parciales y alguno total. Este absentismo es la principal causa de fracaso en mi centro, ya que los alumnos no pueden seguir las programaciones ordinarias debido a que faltan uno o dos días a la semana o, a veces, semanas enteras. La regulación de los protocolos de absentismo es ineficaz, como demuestra el hecho de que casi todos ellos ya han sido absentistas en el colegio. Desde que se detecta el absentismo hasta que se activan las actuaciones legales pueden pasar meses... o años. Incluso en el caso de que Servicios Sociales intervenga de manera eficaz con visitas a las familias, suele ocurrir que esos alumnos vienen un par de semanas seguidas y luego vuelve a comenzar el ciclo de ausencias. De ahí que no resulte extraño que en mi grupo de 2º de ESO nunca hayamos estado todos juntos; hay días en que sólo hay tres o cuatro alumnos. Un horror. ¿Qué se hace en el aula, entonces? Hemos estado trabajando la sostenibilidad, viendo el documental Océanos de plástico y elaborando fichas para buscar información al respecto. También en diciembre, junto a los alumnos de Proyecto Futuro, hemos leído el Romancero Gitano para participar en el homenaje a la Generación del 27. Pequeños pasos.

En el taller instrumental de 1º de ESO, hemos leído los Mitos griegos, ampliando la lectura con el conocimiento de expresiones artísticas relacionadas, como la pintura de Velázquez o los poemas de Garcilaso. También realizamos nuestra pequeña aportación a la Semana Europea de la Robótica, inventando robots.

El Proyecto Futuro es un banco de horas de atención a la diversidad que, de momento, se ha articulado en un grupo de refuerzo instrumental de tres horas, que he asumido yo, y otro grupo interdisciplinar que incluye al Aula CiL (alumnado con diversos grados de autismo), que integra artes plásticas y música. Los destinatarios del proyecto son alumnos/as con alto riesgo de fracaso y abandono escolar, generalmente por una trayectoria continuada de absentismo o de inadaptación al medio escolar. Aunque la mayor parte de ellos son de etnia gitana, no se pretende que sea un grupo segregado, ya que el objetivo es que puedan continuar estudios en algunas de las opciones que ofrece el sistema educativo, sobre todo la Formación Profesional Básica. Estos grupos tienen muchos condicionantes, siendo el más destacado el absentismo de nuevo. También se complica la intervención cuando hay expulsiones por expediente disciplinario. Sin embargo, debo decir que, pasado un mes de su puesta en marcha, hemos comprobado que vienen con ilusión y me buscan para que no me olvide que tengo clase con ellos. Creo que, con esa pequeña ilusión, si conseguimos reducir el absentismo mínimamente, habrá una posibilidad de salvar a algunos de ellos.

Con este alumnado llevamos a cabo otra intervención digna de reseña: el estreno de Piratas y libélulas, una película de Isabel de Ocampo, que recomiendo vivamente conocer y llevar a aulas como las nuestras. Llegué a esta película de la mano de la siempre activa Mercedes Ruiz, que me puso en contacto con la protagonista, Matilde Martínez, y con la directora. El pase fue muy interesante, con pasarela de fotos incluida y con una atención y silencio inusitados para este tipo de espectadores. Posteriormente, llevamos al aula el debate sobre la visión que se da en la película sobre los gitanos, que nos llevó a debatir después sobre los roles de género. Cuando volvamos de vacaciones tienen pendiente la realización de las reseñas, que intentaré compartir.

Tercer acto: la vida pública

Antes de llegar a la dirección de mi centro, tenía cierta proyección pública, sobre todo a través de las redes, pero me he dado cuenta de que, según se asciende en el escalafón, las miradas confluyen en uno de manera exponencial. Esto puede ser una gran ventaja si aprovecha para potenciar lo positivo del centro, pero también puede ser un riesgo, teniendo en cuenta lo fácil que resulta cometer un error y que los medios se ensañen con ello. Por ello, me he propuesto moderar mi presencia pública en las redes y mis manifestaciones más o menos ideológicas en los medios. Es autocensura, lo asumo, pero creo que nos falta mucha alfabetización mediática o, al menos, la necesaria para distinguir un perfil personal de uno profesional. Ahora represento -de lunes a viernes- a una comunidad educativa, la de mi centro, y no quisiera perjudicar a nadie por decir en público lo que pienso en privado. Dicho esto, quisiera mencionar un par de acontecimientos de esa vida pública de los que me siento bastante orgulloso.

Por un lado, la repercusión de nuestra iniciativa Centro sin deberes. Se trataba de una propuesta que tiene como finalidad reducir el número de deberes, el peso de las mochilas y el cambio metodológico. Desde el primer día, se ofreció a los docentes, de manera voluntaria, la firma de un compromiso personal. No hemos llegado a la mitad del claustro, pero casi: 27 docentes la han firmado y, de momento, están bastante contentos con los resultados. Nuestra iniciativa nos ha llevado a la portada de algún periódico y a la participación en alguna jornada de debate sobre deberes escolares. No tengo certezas al respecto, ni creo tampoco que sea extrapolable a más contextos, pero creo que en mi centro acabará siendo un elemento positivo, sobre todo para ese alumnado que, lamentablemente, no tiene ayuda ni supervisión fuera de las horas de clase.

Por otro lado, ando muy satisfecho con el reconocimiento por parte del PSPV de mi labor en Educación dentro del campo de las TIC. Ha sido un premio sorpresa, pues no soy militante y estoy seguro de que hay profes igual de válidos que yo, o más; sorpresa, además, por haber compartido premio con mi maestro Felipe Zayas y con los integrantes de PROESO, representados por Elena Baviera, con quien he coincidido en los goliardos educativos y en la farsa de la evaluación. Como dije en el acto, las TIC cobran para mí valor por la "C" de Comunicación. Después de diez años en las redes, el uso de las tecnologías está casi normalizado, pero tal vez el esnobismo está convirtiendo a las TIC en herramientas de exclusión, en barreras que contribuyen a agrandar la brecha entre centros "supermodernos" y centros sin equipamiento digno. Las TIC han tenido y tienen para mí el valor de convertir las aulas en ventanas para ver y para ser vistos, y creo que las administraciones deberían velar para que la Escuela Pública tenga la dotación necesaria para que todo el alumnado llegue adonde tiene que llegar.

Creo que no debo dejar pasar tanto tiempo si hacer memoria, porque, al final, me salen unas parrafadas enormes que pocos se atreverán a leer. Espero que la del siguiente trimestre no resulte tan prolija. Felices fiestas.

Crédito de la imagen: 'Autumn bench'

07 septiembre 2016

En marcha

Decía a principios de agosto que, en esta nueva etapa como director de mi instituto, el tiempo pasaba apresurado y exigía resolver urgencias dejando de lado las cuestiones importantes que guiaban nuestro proyecto de dirección. Estamos a 7 de septiembre y mañana comenzarán las clases. Estos días han sido más de lo mismo, un frenesí que no cesaba ni un momento, con demasiados frentes a los que atender, bien por nuestra impericia o bien porque los plazos en la Escuela son inexorables. La cuestión es que hay que parar y reflexionar, aunque no haya tiempo para ello, aunque día tras día la tentación de procrastinar y dejar de escribir en el blog sea una fuerza poderosa que te invita a callar o a no airear los pocos aciertos y las muchas preocupaciones. Es muy necesario detenerse a pensar en lo importante, en lo que no acabé de contar en aquella nota de principios de agosto. Vamos con ello.

En el claustro inicial tuvimos un tiempo para hablar del Proyecto Educativo de Centro y de las señas de identidad que queríamos mantener vivas: 
1. Ser un centro plural y democrático.
2. Promover la socialización y la normalización lingüística
3. Apostar por la formación integral del alumnado.
4. Promover metodologías activas.
5. Dar un impulso a la innovación y la formación.
6. Implementar las tecnologías educativas.

Este es el proyecto educativo que ya teníamos en el centro y que queremos garantizar mediante las cinco grandes líneas estratégicas de nuestro programa de dirección:

1. Centrar recursos humanos y materiales en la lucha contra el elevado fracaso escolar, especialmente, en los primeros cursos de la ESO.
2. Abrir canales de comunicación eficaces con la comunidad educativa, especialmente con las familias.
3. Promover un Plan de Convivencia centrado en el alumnado, incidiendo en la mediación entre iguales, y procurar que el reglamento de régimen interno sea un documento que se conozca y se cumpla, estableciendo los mecanismos adecuados para hacer las modificaciones necesarias y para aplicarlo.
4. Organizar los espacios y los horarios escolares hacia un mejor aprovechamiento del aprendizaje.
5. Crear grupos de trabajo interdisciplinares para la innovación y mejora educativa.

Estas líneas estratégicas las hemos concretado en 20 aspectos concretos para el periodo 2016-2020, con el fin de evaluar dentro de cuatro años si hemos sido eficaces:

1. Revisar la asignación de grupos para evitar la segregación
2. Reconfigurar los espacios públicos (patios, pasillos, zonas comunes...)
3. Reforzar el Plan Lector
4. Dinamizar la Biblioteca
5. Revisar, renovar y contextualizar el Plan de Acción Tutorial
6. Incidir en aspectos fundamentales para la convivencia del centro, como puntualidad, imagen limpia del centro, respeto al profesorado y a los compañeros...
7. Reformular el Aula de Convivencia como espacio educativo y no meramente sancionador
8. Promocionar la cultura de prevención de conflictos y refuerzo de la figura del mediador
9. Aclarar y mejorar las normas de convivencia existentes (plan de convivencia y reglamento de régimen), así como mejorar la aplicación de medidas correctoras
10. Promocionar la inclusión efectiva del Aula de Comunicación y Lenguaje (autismo) en la organización del centro
11. Reformular las sesiones de evaluación como herramientas de reflexión y mejora didáctica
12. Promocionar un Consejo Escolar más efectivo y participativo
13. Convocar Claustros más transparentes y participativos
14. Realizar Comisiones de Coordinación Pedagógica más centradas en aspectos organizativos y educativos
15. Dinamizar la participación e implicación del alumnado en el funcionamiento del centro
16. Dinamizar la participación de las familias a través de la activación del AMPA
17. Garantizar la prevención de conductas conflictivas a través de la ocupación lúdico-cultural del tiempo libre
18. Racionalizar las actividades extraescolares, vinculándolas al proyecto educativo para que sean inclusivas y formativas
19. Organizar sesiones de intercambio de experiencias educativas al final de curso
20. Difundir públicamente las actuaciones educativas más destacadas

Por otro lado, a final del curso pasado, publicamos un formulario con 25 propuestas concretas para comenzar a poner en marcha de manera inmediata. Esas propuestas tenían una escala del 0 al 5 para que los docentes pudiesen valorar su importancia. Las más votadas han sido las siguientes:

Propuestas para poner en marcha durante el curso 2016-2017

  • Establecer vínculos de interacción con la Escuela Oficial de Idiomas y la Universitat Jaume I para mostrar trabajos de nuestros alumnos o recibir agentes externos en las aulas (en marcha).
  • Promover una Asociación de Alumnos con la participación de los Delegados para gestionar la comunicación con la comunidad educativa (en estudio).
  • Modificar la distribución de los espacios para recibir a las familias en la Planta Principal (en marcha).
  • Promover juegos populares no sexistas a la hora del patio, con acompañamiento de un docente de Educación Física (en marcha).
  • Habilitar un Aula de Ocio a la hora del patio, cediendo responsabilidades a los alumnos que pidan la llave y con supervisión del docente de guardia (en marcha).
  • Establecer una reunión mensual de la Junta de Delegados con asistencia del Equipo Directivo y mediadores (en marcha).
  • Mentorización del profesorado nuevo por parte de compañeros definitivos en el centro, con los que comparta guardias (en marcha).
  • Reactivación de la Revista Riu Sec (en papel/digital) como órgano de visibilización y difusión de las actividades del centro (en marcha).
  • Asignar a cada Departamento un fragmento de pared de los muros del centro para realizar propuestas de intervención plástica relacionadas con su ámbito (renovables periódicamente) (en estudio).
  • Establecer una semana de los proyectos en el centro para compartir y difundir trabajos de cada asignatura, con talleres organizados por el alumnado (en marcha).
  • Revisar y mejorar la imagen corporativa del centro mediante un concurso de ideas entre alumnado y profesorado (en marcha).
  • Crear una mediateca orientada a la educación en valores para servir de apoyo al Aula de Convivencia (en estudio).
  • Crear un canal de difusión de noticias por Telegram para las familias (en estudio, aunque de momento está en marcha el twitter oficial @iesbovalar)
  • Promover un grupo de trabajo para estudiar las necesidades del barrio y llevar al aula preguntas que den pie a desarrollar actuaciones concretas como respuesta (aprendizaje-servicio) (en marcha).
  • Identificar al alumnado con Altas Capacidades y promover un plan de actuación que no suponga más tarea para ellos sino motivación añadida (en estudio).
  • Organizar unes jornadas lúdico-formativas (dentro del Plan de Formación en Centros) a principios de julio, en las que cada Departamento muestre las actividades más destacadas del curso (en estudio).
  • Organizar una jornada de puertas abiertas para el público en general con especial difusión en el barrio (en estudio)
  • Suprimir el timbre de separación de clases y sustituirlo por música (o silencio) (en estudio).
Veréis que, como balance general, la mayoría de propuestas están ya en marcha o se están estudiando en distintas instancias. También, hemos renovado y actualizado la documentación del centro con ayuda de algunos compañeros y la hemos digitalizado para que cualquiera pueda acceder a ella fácilmente. Además, hemos empezado a desarrollar algunas propuestas y proyectos para ver su calado entre el profesorado. Las más destacadas son las siguientes:

Bovalar projecta: Incentivar el ABP en los primeros cursos de ESO y en el PMAR. Con el apoyo de Francesc Collado, compañero en esto del aprendizaje basado en proyectos y flamante coordinador de secundaria, vamos a intentar que los profes se animen a trabajar de manera cooperativa (ver documento en valencià).

Centro sin deberes: Es una apuesta casi personal y obsesiva, lo reconozco (y lo he contado en el blog), que tiene como finalidad reducir el número de deberes, el peso de las mochilas y el cambio metodológico. Se ha ofrecido a los docentes la firma de un compromiso personal y ya veremos si hay un número considerable de valedores de esta propuesta (ver documento en valencià).

Proyecto Futuro: Son horas del Contrato-programa que irán destinadas a alumnado con perfil de fracaso escolar y de altos problemas de convivencia. Tenemos diez horas de profesorado diverso que, en principio, entrarán en clase con otros profes en aquellos grupos más complejos. Si no funciona el acompañamiento, formaremos pequeñas segregaciones con el fin de hacer aulas-taller y poder dar alternativas inclusivas a este alumnado (ver documento en valencià).

Riu Sec: Cinco horas para levantar de nuevo la revista Riu Sec que durante unos años fue un elemento de difusión y de integración de competencias y que ha permanecido más o menos latente en lo digital en los últimos años. En esas horas también atenderemos al alumnado más difícil de los grupos de ESO para que puedan reforzar competencias comunicativas.

Patios lúdicos: Docentes de Educación Física promoverán juegos no sexistas a la hora del patio para fomentar hábitos saludables y un ocio inclusivo.

Todo está ya en marcha, a pesar de que el día a día no nos deja apenas respirar. No voy a decir que sea fácil, pues en muchos momentos dan ganas de tirar la toalla y echar a correr. La sensación de angustia también está ahí, porque los pequeños problemas surgen a cada momento y todos necesitan una respuesta inmediata. Lo más terrible es saber que cada vez que solucionas uno, generalmente provocas otro, porque el engranaje de un instituto es complejo y hay poco margen de maniobra. Por suerte, tenemos el apoyo del claustro y del resto de la comunidad educativa, y eso nos anima a seguir en la brecha y aguantar. Aunque todo esto nos quite el sueño por la noche, durante el día seguiremos soñando con una Escuela mejor. 

Crédito de la imagen de cabecera: IES Bovalar en el Instagram de Nuño Jiménez

16 julio 2016

Somos competentes en 2º ESO

Procuro siempre dejar memoria en abierto de las actividades llevadas a cabo durante el curso. Lo llevo haciendo desde que comencé a publicar mis andanzas docentes en este blog y creo que es una extensión casi obligatoria de mi oficio, de nuestro oficio, pues exige hacer balance público de aciertos y errores. Hace poco publiqué la memoria de 3º de ESO y hoy toca hablar de los dos grupos de 2º de ESO. Dejaré en el olvido los grupos de 2º de Bachiller, cuya orientación a la Selectividad no requiere más explicación que remitir a su blog de aula, donde podéis ver los materiales que hemos trabajado.

Mis dos grupos de 2º de ESO podrían representar las dos Españas educativas: por un lado, un grupo muy cohesionado, poco heterogéneo, con gran apoyo familiar, en el que nadie ha suspendido (si exceptuamos alguna evaluación de manera puntual), y por otro lado, un grupo de alta complejidad, con numerosos alumnos que llevaban a cuestas ya alguna repetición, con problemas de adaptación al medio escolar, con escasas competencias comunicativas en nuestro idioma y con poco apoyo educativo fuera del aula. La noche y el día.

En el primer grupo tuvimos la suerte de poder desarrollar la docencia compartida, de modo que podríamos decir que hemos llevado el currículo a su máximo nivel. En el segundo, los desdobles han sido insuficientes y eso ha lastrado los resultados; aun así, me doy por satisfecho -junto a mis colegas- por haber podido derivar  hacia 3º ESO ordinario, PMAR o FP Básica a casi todos los del grupo. De ahí salen las primeras luces y sombras, especialmente la dificultad de atender una diversidad extrema bajo un sistema de organización que se configura antes de conocer a los grupos. Probablemente, sabiendo el perfil, hubiésemos debido cambiar la docencia compartida del primer grupo al segundo, pero eso hubiese requerido unos recursos estables en la previsión de julio, y no la asignación tardía de una maestra en octubre, cuando ya están los horarios fijados.

Como es ya habitual, en 2º de ESO combinamos la metodología tradicional (explicaciones y ejercicios del libro, especialmente al inicio del curso) con la elaboración de proyectos. Este año hemos vinculado las tareas al Plan Lector del Cine, de modo que durante el primer trimestre trabajamos los textos expositivos mediante murales que luego se exponían oralmente y se coevaluaban con una rúbrica. Lo conté en otra nota del blog, referida al plan lector del año pasado, así que no insistiré, aunque os dejo al final los enlaces por si queréis acceder a los materiales. 

En el segundo trimestre, al hilo del texto argumentativo, redactaron instancias abogando por la recuperación de los cines de pueblo como espacios lúdicos y culturales, con lo que trabajábamos algunos valores y, en cierta medida, la sostenibilidad, que probablemente será el tema del plan lector del curso que viene. También dimos comienzo a la redacción de los textos instructivos, con la lectura de instrucciones literarias de Julio Cortázar. Estas instrucciones se hacían primero en el cuaderno de clase y se revisaban uno por uno todos los borradores hasta que estuviesen correctas.


En el tercer trimestre, se pasaron a formato digital las instrucciones realizadas por los alumnos y, de nuevo, se hizo una presentación oral de las mismas, también coevaluada por los compañeros. La versión digital sólo se pudo llevar a cabo en el grupo de docencia compartida, ya que al contar con dos docentes se podía gestionar fácilmente la diferencia de ritmos de trabajo del grupo, atendiendo casi de manera individualizada las necesidades de los más lentos en un principio y de los más avanzados en las últimas sesiones. Os recomiendo que echéis un vistazo a algunas de esas presentaciones, realmente creativas y originales.


Para acabar el curso, hemos vuelto a nuestras propuestas poéticas, con la lectura en voz alta (también coevaluada), recitación, análisis y recreación plástica de la antología de poemas De todo corazón, un proyecto que nos ocupa más de un mes y que llena las aulas de alegría y color. Además de vídeos e ilustraciones, el alumnado presentaba un dossier con una docena de poemas analizados, que se habían trabajado previamente en el aula. La única faena extra para casa era pasar a limpio lo que se corregía en clase.


Mirando atrás, veo que seguimos en la línea de dar mucho más peso al trabajo por competencias que a la consecución de objetivos puntuales de la asignatura, tal y como vienen configurados en los libros de texto, que apenas nos sirven en cinco o seis sesiones por trimestre. Esto nos da una visión integral del avance en el aprendizaje del alumnado. De hecho, resultó especialmente gratificante ver que en la evaluación final, quienes habíamos trabajado así podíamos dar indicaciones del logro de casi todas las competencias-clave sin haber tenido que rellenar previamente un listado de ítems. A pesar de que los dos grupos eran muy diferentes, este modo de trabajar nos ha permitido hacer las mismas tareas en distintos niveles curriculares, adaptando la exigencia de las rúbricas a las capacidades del alumnado. Todo lo que hacía el grupo de "alto nivel" podía hacerlo el grupo de nivel inferior, quizá dedicando más tiempo y con unos resultados menos espectaculares pero igualmente formativos. La sintaxis y la morfología quedaban como islas de enfoque tradicional en un curso que tenía más de taller que de aula. Creo que los resultados, una vez más, demuestran que trabajar por competencias es posible, sobre todo si entendemos que eso nos obliga a aplicar otro modo de enseñar, en el que se da importancia a los procesos, y no otro modo de rellenar programaciones de manera distinta para seguir usando la misma metodología. Ojalá acabemos siendo todos "competentes" en el reto de formar a los nuevos estudiantes de este siglo.

Adenda 17/07/16: Las lecturas que hemos trabajado en el aula han sido La piel de la memoria, de Jordi Sierra i Fabra, La bruja de abril y otros cuentos, de Ray Bradbury, y la antología poética De todo corazón. 111 poemas de amor, ya mencionada. De las novelas juveniles se realizaron fichas en el aula y una sesión de puesta en común a modo de tertulia. Tuvimos la suerte de contar con Marina, una profe de prácticas que nos echó una mano con la revisión de todo el material de aula y con las tertulias.

Enlaces de interés: