
A mi casa llegó hoy un mensajero;
una caja con un tubo esperado
traía, por di4 enviado:
Por fin, cesó un antiguo desespero.
Varios correos con tino certero
llegarían a un señor educado
en atención al cliente encargado,
y dio la cara como un caballero.
Salvó di4 esa garantía
ante algo que a cualquiera descalabra:
El no saber si esta empresa cumplía.
Aquel diálogo -abracadabra-
a la conciliación la puerta abría:
Es mi fe en el poder de la palabra.
Crédito de la imagen: 'Communication'