Hubo un tiempo en el que me encantaba la metaliteratura, esas obras que se interpelan a sí mismas como productos literarios y enlazan con otras de su especie en un juego casi infinito de espejos. Joyce, Italo Calvino... pero también Cervantes, Unamuno y mucho más cerca Enrique Vila-Matas. En esta sesquidécada aparece una novela de este último, Doctor Pasavento, la tercera de una trilogía metaliteraria que incluye Bartleby y compañía y El mal de Montano. Vila-Matas es un autor difícil, que requiere paciencia y mucho contexto erudito para disfrutarlo. Quizá en estos tiempos que corren, con la necesidad de la recompensa inmediata, no sea el autor más recomendable. Llegué a él gracias a El viaje vertical, que me gustó mucho, y luego fui leyendo casi todo lo que publicaba, hasta que me agoté con este Doctor Pasavento. La novela presenta a un escritor que trata de borrar su identidad como Robert Walser, Salinger o Pynchon. A través de un viaje por escenarios literarios y de búsqueda interior, Pasavento va desapareciendo en un laberinto de intertextos. Una locura.
Para los profesores de lengua y literatura, este blog pretende ser la Cueva de Alí Babá, en la que encontrar alguna idea, algún germen que permita abrir caminos, sembrar dudas, avivar el seso de los más inquietos.
22 junio 2026
Sesquidécada: junio 2011
18 marzo 2026
De crímenes poco ejemplares: La verdad del caso de los hermanos Villar Lledías
Con ese punto de partida, Tejada va hilvanando un diario que nos lleva a través de las pesquisas de la policía, los bulos de los diarios y los chismes y chascarrillos de la “tertulia de los susodichos”. Pedro Tejada capta con gran destreza el tono y estilo de Aub para la narración y acierta también con las voces de los tertulianos, que casi constituyen una especie de coro tragicómico del crimen. Como correspondería a la obra de Aub, aparecen diferentes textos insertos al margen de los recortes (o recortaduras) de prensa: reflexiones, microrrelatos y epitafios, por ejemplo. Estos paratextos no deberían sorprender al lector que ya conoce la obra de Aub, y suponen un acierto más de Tejada a la hora de asumir esa voz aubiana. De este modo, La verdad del caso de los hermanos Villar Lledías acaba siendo algo más que una novela de crímenes, y se convierte en un diario, en una crónica de sucesos, en un esbozo de guion cinematográfico, en un homenaje a un autor que siempre hay que tener presente... Y no hay que olvidar que también es una novela llena de ironías y guiños dirigidos al lector de hoy, porque, en una época de posverdades, la literatura nos ofrece casi más certezas que la mera realidad.
La verdad del caso de los hermanos Villar Lledías, Pedro Tejada TelloEditorial Algorfa. 2026
31 octubre 2025
Sesquidécada: octubre 2010
25 julio 2025
Sesquidécada: julio 2010
Hyperion, de Dan Simmons, es la primera novela de una tetralogía impresionante, obra cumbre de la ciencia-ficción moderna. Tanto la estructura de la trama como el universo creado son espectaculares, con el añadido de unos referentes literarios que no pasan desapercibidos. Creo que es algo así como el equivalente al Señor de los Anillos en la novela de fantasía. Una delicatesssen para los fanáticos del género.
Los relatos de viajeros por España en tiempos pasados son una fuente jugosa de curiosidades y detalles que nos dan idea de lo que fuimos y lo que seguimos (o no) siendo. Entre los clásicos de este género está Aventuras de un irlandés en España, de Walter Starkie, un autor que también escribió acerca de los gitanos en nuestro país. Starkie viaja por España en 1931 y muestra un país que vive casi en la Edad Media, pero que se prepara para cambios que tardarán una cuantas décadas en llegar. Es un libro que engancha desde el primer momento, por esa mezcla entre la mirada objetiva y las propias valoraciones o prejuicios del autor. Hay una edición moderna que podéis encontrar fácilmente en las librerías.
22 junio 2025
Sesquidécada: junio 2010
30 abril 2025
Sesquidécada: abril 2010
Tenemos primero El día de los trífidos, de John Wyndham, una novela apocalíptica que encajaría perfectamente en los gustos de las series actuales (de hecho, hay una versión televisiva de 2009). Se trata de una distopía en la que unos seres mitad vegetal mitad animal tratan de apoderarse de las ciudades dejando ciegos a los humanos y devorándolos después. Como sucede en otras novelas del género (pensemos en el Ensayo sobre la ceguera de Saramago), el caos generado por los trífidos sirve también para reflexionar sobre la condición humana y su organización social. Una novela tan entretenida como angustiosa.
20 enero 2025
Sesquidécada: enero 2010
Tres novelas traigo, tres, hermosas y diferentes, y recomendables las tres a pesar del tiempo pasado. La primera es una novela de un autor que seguro ya conocéis: George R.R. Martin, pero no se trata de su célebre saga de la Canción de Hielo y Fuego, sino de una obra que remite por un lado a la novela gótica y por otro a las narraciones sureñas del estilo Mark Twain o de William Faulkner. Sueño del Fevre es un relato vampírico maravilloso, con todo el encanto del terror sutil del siglo XIX y el ambiente de los vapores fluviales del Misisipi. Por cierto, de este autor de sagas podríamos saltar a otra saga actual de ríos sureños, también con elementos fantásticos: Blackwater. Ahí dejo el anzuelo.
La otra novela recomedada va de trenes y túneles y se trata de Los túneles del paraíso, de Luciano García Egido. Es una ficción basada en la historia real de la construcción de la línea ferroviaria entre Salamanca y Portugal, concretamente la que unía la Fregeneda y Barca d'Alva. En la novela se aprecia el esfuerzo titánico de tanta gente de la zona y de forasteros atraídos por el sueño de una vida mejor. Casi quince años después pude visitar esa zona, con la línea tristemente cerrada a pesar de su atractivo paisajístico y patrimonial, y dar sentido a muchas de las historias que se entrelazan en la novela. Recomiendo por tanto su lectura y la visita a este camino de hierro que, una vez más, demuestra el poco aprecio que tenemos en este país por el patrimonio histórico ferroviario.
Por último, una curiosa novela policíaca en la que las detectives son Las ovejas de Glennkill. La escritora alemana Leonie Swann alcanzó bastante notoriedad con esta intriga en la que un rebaño de ovejas ha de resolver la muerte del pastor. Con buenas dosis de ingenio y humor, el lector irá descubriendo con ellas los entresijos de un crimen pastoril. Divertida y ligera para empezar el año con buen humor.
30 octubre 2024
Sesquidécada: octubre 2009
El libro curioso se titula El rival de Prometeo: Vidas de autómatas ilustres, y se trata de una antología de textos diversos a cargo de Sonia Bueno y Marta Peirano. Está organizado en cuatro bloques, que van desde fragmentos de Descartes o los enciclopedistas ilustrados, hasta relatos de ciencia-ficción de principios del siglo XX, pasando por clásicos del Romanticismo. Es una obra interesante para acercarse al tema de la inteligencia artificial antes de que existiese, con ramificaciones hacia los aspectos éticos y terroríficos que la rodean. Muy recomendable.
30 junio 2024
Sesquidécada: junio 2009
En aquellos años en los que no formaba parte del equipo directivo, junio era el mes en el que empezaban mis lecturas juveniles: decenas de libros que leía para valorar y proponer como referencia en los distintos niveles en los que me tocaría dar clase en el curso siguiente. Ahí podría rescatar un montón de títulos y autores: José María Latorre, Agustín Fernández Paz, Fernando Marías, Care Santos, Fernando Lalana, Elia Barceló, Ana Alcolea...
De ellos voy a recuperar para esta sesquidécada a Laura Gallego, que a día de hoy sigue publicando buenas novelas de aventuras y fantasía. En aquel momento me leí Finis mundi, una de sus obras más conocidas. Coincidí con Laura en un curso de doctorado sobre novelas y romances de caballerías, así que puedo dar fe de su competencia literaria en el mundillo medieval y también de su pasión por la escritura. Creo que es muy necesario este género como fidelización de jóvenes lectores, que vienen desde Primaria con ansias de historias que los enganchen y que, a veces, en Secundaria pierden el hábito lector por no tener unas lecturas que compitan en interés con los reels y virales de tiktok.
También el verano es momento de novela negra o policíaca: La ratonera, de Agatha Christie, Que se levanten los muertos, de Fred Vargas, Noticias de la noche, de Petros Markaris...
Dos obras breves destacan entre esas dos tendencias mencionadas arriba: Hadjí Murat, una novela corta de Leon Tolstoi que habla de lucha y resistencia, y el inclasificable ensayo de Thomas de Quincey Del asesinato considerado como una de las Bellas Artes, una obra maestra de la ironía y del humor inglés. Ambos clásicos son un buen punto de partida lector para comenzar el verano. Disfrutadlo.
01 marzo 2024
Sesquidécada: febrero 2009
Tormenta de espadas es la tercera entrega de la saga Canción de hielo y fuego, de George R.R. Martin, esa fantasía de aventuras, horror, amor y poder que adquirió fama mundial a partir de la versión televisiva rebautizada con el nombre de la primera entrega: Juego de tronos. Creo que he comentado la pasión con la que me sumí en la lectura de esta saga, quitando tiempo incluso al sueño para poder acabar unas tramas altamente adictivas. El argumento de este libro se centra en la batalla entre los cinco reinos y también se siguen mostrando de manera paralela, como es habitual en la saga, las peripecias en el Norte y en el Este. Por cierto, a diferencia de lo que ocurre en la serie de HBO, el personaje de Lady Stark continúa haciendo justicia a pesar de su trágica muerte. Un libro friqui para friquis o simplemente para buenos lectores a los que también les gustan las buenas historias bien contadas.
15 marzo 2023
Sesquidécada: marzo 2008
En esta sesquidécada rescataré dos novelas negras muy diferentes, muy distantes. La primera nos lleva a las verdes tierras de Cantabria y la segunda a la América profunda. Vamos con ello.
No acosen al asesino, de José María Guelbenzu, es la primera novela de la serie protagonizada por la jueza Mariana de Marco. Recuerdo que fue una obra que me dejó una agradable sensación y que prometí seguir leyendo más del autor, al que solo conocía por antologías de relatos. Quince años después, sigue en lista de espera y quizá este homenaje en la sesquidécada sirva para ponerme al día con las pesquisas de la Mariana de Marco. Bueno, también me gustaría tener tiempo para leer otras obras del autor que tienen muy buena pinta.

La segunda lectura es 1280 almas, de Jim Thompson, una novela peculiar que tiene rasgos compartidos de la novela negra, el western y el thriller psicológico. Es una obra extraña, que no deja indiferente al lector, porque rompe con las expectativas del género y se resiste a cualquier previsión. Un clásico que merece la pena visitar.
05 noviembre 2022
Sesquidécada: octubre 2007
El primero es Los mares del sur, uno de los libros de la saga de Pepe Carvalho, el detective eterno creado por Manuel Vázquez Montalbán. No es la primera novela de la serie, pero quizá es la más conocida por haber recibido el premio Planeta en 1979. El contraste entre los barrios altos y los bajos fondos de Barcelona acompañan al lector en una intriga por las pasiones y por la historia más o menos reciente de nuestro país. Las novelas de Vázquez Montalbán (y las de otros de su generación, como Marsé o González Ledesma) permiten acercarnos a los pequeños detalles que no se cuentan en las enciclopedias, como si viajásemos en el tiempo y pudiéramos asomarnos por las ventanas de la España gris de los años 60 y 70. Muy recomendable.
Otro clásico del género es La dama del lago, de Raymond Chandler. Tal vez esa afición por el género que reconocía arriba se deba en parte a aquella colección de quiosco que venía con el diario El País, con novelas imprescindibles y autores que no había leído jamás, pero que, a partir de entonces, se convirtieron en favoritos. Libros de baja calidad material (qué podemos pedir por un euro que costaban) pero exquisita calidad literaria. Libros que han acabado en la biblioteca del instituto o en las librerias de saldo, porque uno ya no cabe en casa. La novela de Chandler está protagonizada por otro detective inolvidable: Philip Marlowe. Novela negra estadounidense, novela que se impregna también con las adaptaciones cinematográficas, con las caras de actores que acaban adueñándose de los personajes. Cine y literatura, drama y pasión, dinero, poder, sexo... La vida en blanco y negro.Finalmente, para mi grupo de 2º de bachillerato elegí como lectura una selección de cuentos de Julio Cortázar: La autopista del sur y otros cuentos. En aquellos años no había literatura en Selectividad, así que aproveché la oportunidad que brinda el relato breve de Cortázar para acercarlos a la literatura de calidad. Cada quince días leíamos y comentábamos alguno de los relatos del libro, y les ofrecía en el blog adaptaciones o versiones sobre ellos. Era días de lecturas y tertulias que permitían un descanso en el ritmo frenético de ese nivel. Creo que ahora no lo podría hacer, y es una pérdida para mí y también para mis estudiantes, porque las aulas están hechas para leer obras, no para estudiar teoría sobre ellas.
28 agosto 2022
Sesquidécada: agosto 2007
Creo que El amor en los tiempos del cólera, de Gabriel García Márquez, no necesita muchas reseñas. Es una novela magnífica, muy diferente de Cien años de soledad en el planteamiento, pero igual de exquisita en su lenguaje y en la capacidad sugestiva de su prosa. Fermina Daza y Florentino Ariza se convierten gracias a García Márquez en dos referentes literarios de la talla de Ana Ozores y Fermín de Pas, personajes difíciles de olvidar, igual que son difíciles de olvidar muchas de las frases que han acabado convertidas en aforismos de Facebook o Twitter. Tal vez hayáis visto la película (*) y no os haya convencido: tratad de olvidarla y acercaos a disfrutar de la novela sin prejuicios. Merece la pena.
También tiene película, esta sí de buena calidad, la otra novela reseñada en este mes: El sueño eterno, de Raymond Chandler. El detective Phillip Marlowe se enfrenta a un caso de chantajes, desapariciones, crimen y mujeres fatales, todos los ingredientes de la buena novela negra. Creo que fue por esta época cuando comencé a aficionarme a este género, empezando por los clásicos, como este de Chandler, para ir leyendo a los autores más recientes. También descubrí que la novela negra es un magnífico antídoto contra el aburrimiento y contra el "atasco lector", esa sensación de no saber qué leer o de estar cansado de libros demasiado intensos. Así que, en mis cortos veranos, continúo leyendo novelas policíacas para desestresarme.
La última reseña es de Matadero cinco, de Kurt Vonnegut, una obra extraña, polisémica, a la que llegué después de los dos novelones anteriores, y a la que quizá por ello no presté la debida atención. Recuerdo muy poco de su lectura, salvo que me dije que tenía que volver a leerla en algún otro momento, porque detecté que había un fondo satírico al que no estaba llegando y que merecía una segunda oportunidad. Casualmente, igual que en las anteriores, hay también película, pero no la he visto, así que no puedo opinar.
(*) La película, protagonizada por Javier Bardem y Giovanna Mezzogiorno, es incapaz de escapar de todo lo tópico y accesorio de la trama amorosa de la novela. Más interesante me parece ver Serendipity, protagonizada por John Cusack y Kate Beckinsale, una película en la que esta novela, como libro-objeto, se convierte en un referente para una divertida historia de amor.
22 julio 2020
La versión de Eric: cuando lo normal es la excepción
Las películas de Almodóvar pueden resultar exageradas, rocambolescas en ocasiones, pero más de uno se reconoce en ellas. Lo mismo pasa con el cine de Berlanga, tan desmesurado como la vida misma. No existe eso que la gente llama normalidad y, como decía Tolstoi, todas las familias felices se parecen unas a otras, pero cada familia infeliz lo es a su manera. En las novelas de Nando López todo es tremendamente normal en su excepcionalidad. Esas situaciones que pueden parecer azarosamente anómalas se acaban convirtiendo en momentos ordinarios de lo cotidiano. Esa es para mí la mayor virtud de sus obras, junto con el impecable manejo de los diálogos. 14 febrero 2020
Envuelto en el nido
Abordé la última novela de Ángel Gil Cheza con cierta prevención por dos motivos: el primero responde a una cuestión pragmática, la de no poder nunca escribir una reseña negativa, ya que es más alto, más joven y más fuerte que yo, algo preocupante si te cruzas varias veces con él a lo largo del día (además, siempre me podría decir que mi crítica solo responde a la envidia); el segundo motivo es que acababa de leer una novela de Bolaño, lo que te deja con el listón lector demasiado alto para lo que venga detrás. Así, entre la espada y la pared, me sumergí en la lectura de Otoño lejos del nido, una novela negra ambientada en una Barcelona postcrisis, con un brillante elenco de personajes enhebrados por conflictos no resueltos que se desmadejan a lo largo de casi quinientas páginas. A pesar de mis dudas iniciales y de las dimensiones de la novela, he de decir que ha sido emocionante y casi adictivo enfrentarme a una trama que engancha desde el primer momento y que mantiene el interés prácticamente intacto hasta el mismo final. De hecho, me vi en el trance de acabar las últimas treinta páginas en un día complicado, en el que aprovechaba lapsos de tres o cuatro minutos libres para ir avanzando hasta el fin, como si fuese un adolescente agónico que aprovecha los bites sincopados de una mala cobertura para recibir los mensajes de sus amigos. 29 diciembre 2019
Sesquidécada: diciembre 2004
En las vacaciones de Navidad de 2004 me llevé como deberes la lectura de unos 20 relatos aspirantes al premio del Concurso internacional de cuentos Max Aub. Solo era una preselección que llevábamos a cabo algunos profes y letraheridos para despejar el camino del jurado, pero para mí era una responsabilidad enorme, pues pensaba que tal vez tenía entre manos a los grandes escritores en ciernes del siglo XXI sin que ellos ni yo lo supiésemos aún. Tal vez por verme inmerso en aquella tarea, mi cosecha de lecturas de diciembre de 2004 es bastante exigua, destacando únicamente un libro que rescato para esta sesquidécada.26 octubre 2019
Sesquidécada: octubre 2004
10 febrero 2018
Sesquidécada: febrero 2003
Releyendo algunos fragmentos de aquella novela, recupero también las sensaciones de mi cuarto cerrado y de mis jornadas interminables. Pienso que, en unos tiempos en los que los políticos creen que un MIR educativo arreglará la educación, convendría explicar que otras claves para la mejora educativa serían la reducción de jornada y de ratio. Poco lugar hay para la atención a la diversidad, para la práctica reflexiva y para la innovación cuando la tarea rutinaria se apodera de tu jornada y del poco ánimo que te queda al acabarla.31 diciembre 2017
Sesquidécada: diciembre 2002
En las últimas horas del año, recupero para esta sesquidécada tres lecturas de aquel otro diciembre de hace quince años, tres lecturas diversas que he seleccionado para que puedan servir a alguno de regalo de Reyes.30 enero 2012
Sesquidécada: enero 1997
Pero no tengo el cuerpo muy orteguiano, de modo que haré lo posible por abandonar el tono ensayístico y quizá también el tono reivindicativo de las últimas notas, para entregarme a lo que siempre ha querido ser este blog, un lugar amable para hablar de literatura, lengua y enseñanza.




