Hoy hemos repartido el número 16 de la Revista Riu Sec. Ha sido un acto testimonial, sobre todo de cara a los alumnos que llevan ya un tiempo en el centro, pues representa de manera gráfica los efectos prácticos de la crisis en nuestro pequeño ecosistema. Hemos llevado a clase este número y algunos ejemplares de números anteriores para que no olvidasen lo que habíamos ido construyendo paso a paso. A los que han venido nuevos y que no conocían el proyecto, les ha llamado la atención la diferencia. Hemos tenido que explicar que no se trata de un abandono, sino de una llamada de atención, que la revista no se hacía sola, que había unos recursos dedicados a que ellos tuviesen profesores que les ayudasen a redactar, a coordinar, a motivarse... Me ha gustado que algunos mostrasen su enfado e incluso se hayan ofrecido a ponerse manos a la obra para que el próximo número salga adelante. Ya veremos. Incluso en Facebook, sin ningún tipo de promoción, ya tenemos un buen puñado de seguidores.También quisiera destacar que el proyecto de la Revista es -era- para nuestro centro algo más que un entretenimiento, pues supone -suponía- un modo de integrar a muchos alumnos en situación de exclusión (alumnos inmigrantes, de compensatoria, del aula CIL, etc.) en una actividad que ponía en marcha casi todas las competencias básicas. El proyecto educativo está a la vista de todos, aunque muchos, con la prisa de hacerse las fotos, no haya tenido tiempo de echarle un vistazo: