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26 noviembre 2025

Sesquidécada: noviembre 2010


Hace unos días saltó la polémica del premio Planeta, ese galardón que cada año genera un aluvión de indignación y críticas, con los consiguientes artículos de opinión que cuestionan el valor literario de un premio que parece más comercial que cultural. Justamente hace quince años leí uno de esos premios Planeta recién salidos del horno, un libro del que hablaré en esta sesquidécada. No soy muy aficionado a la lectura de esos premios. Revisando la lista, compruebo que solo he leído tres: Los mares del sur, de Vázquez Montalbán, El jinete polaco, de Muñoz Molina, y este Riña de gatos. Madrid 1936, de Eduardo Mendoza. Creo que los dos primeros son muy buenas obras, especialmente la de Muñoz Molina, a la que creo le ha pesado negativamente haber sido reconocida con este galardón. Pero vayamos con la novela de Mendoza.

Riña de gatos es una novela histórica ambientada en los inicios de la Guerra Civil española, con referencias a un cuadro de Velázquez, que configura la intriga de la obra. Probablemente, si esta novela la hubiese escrito Juan del Val, el último ganador, nos encontraríamos con un bodrio lleno de lugares comunes y una prosa cansina y didáctica, en el peor sentido de la palabra. Pero Eduardo Mendoza es un escritor que siempre acierta, con el estilo, con los personajes, con el manejo de la trama, con el ambiente... No me cabe duda que podría releer esta novela y disfrutar de ella como en aquel momento, porque cuando alguien sabe su oficio, nunca defrauda al lector. No es la mejor de sus novelas; para mí siguen estando por encima La verdad sobre el caso Savolta o La ciudad de los prodigios. En conclusión, no creo que vaya a leer ningún premio Planeta mientras se lo concedan a personajes de la farándula televisiva, por buenas que sean las críticas. Y aunque tampoco me apetece hacerlo con esos otros premiados que gozan de buena prensa en el mundillo literario, quizá en algún momento me anime a repasar la lista para intentar reparar el desprestigio que parece provocar la concesión de este premio.

17 noviembre 2019

La paradoja del premio

No me gustan los premios, pero me encanta recoger los que me entregan. Por eso esta nota se llama la paradoja del premio. Vayamos por partes. No me gustan los premios porque, aunque no lo parezca, soy terriblemente vergonzoso. Siempre pienso que los demás saben hacer las cosas mejor que yo, que soy un eterno aprendiz que copia de unos y de otros lo que mejor se les da para adaptarlo a mi realidad. Por eso nunca me presento a premios, ni a título personal, ni como representante de mi centro ahora que soy director. De ahí que todos los premios que he recibido en mi vida hayan sido honoríficos, tanto en el sentido emocional como en el económico. Además de por vergüenza, no me gustan los premios porque son una especie de lotería, que no siempre llega a quien más lo necesita o merece, sino a quien señalan diferentes azares. En mi caso, tengo claro que el mayor de los azares que me coloca en la diana de los premios es mi tendencia compulsiva a contar casi todo lo que hacemos en mi aula y en mi centro. Ya conté en el blog mi justificación para esa necesidad de contar a los cuatro vientos la realidad educativa, así que no insistiré más en ello. 

Entonces, si tan reticente soy a los premios ¿por qué me encanta recogerlos? Cuando me notifican que soy o somos (porque ahora los recibo más como representante del centro que por docente) candidatos a un premio, surge el dilema de aceptarlo o no. Como soy bastante racional en ciertos aspectos de mi vida, considero las ventajas e inconvenientes de esa decisión. Si lo rechazo, doy continuidad a mis principios y satisfacción personal a mi orgullo; el inconveniente es que la labor de los que me rodean, que ha resultado interesante para quienes se han fijado en ella, permanecerá oculta y no sabrán que están haciendo bien las cosas. Si lo acepto, las ventajas superan a los inconvenientes, porque no hablamos de individualidades, sino del reconocimiento a una labor grupal, del alumnado, del claustro, de la comunidad educativa, así que el interés común sale ganando.

Todo esto viene a cuento de la entrega de una mención especial al IES Bovalar en los Premios Magisterio a los protagonistas de la Educación 2019. Tuve, además, la inmensa suerte de compartir gala con Nando López, que hace justamente un año estuvo de visita en nuestro instituto para charlar de sus libros con nuestro alumnado. Me hizo muy feliz estar en esa gala porque se hablaba de educación, desde muy diversos tipos de enfoques educativos, algunos cercanos a mi realidad y otros en las antípodas. Como he dicho arriba, siempre es una satisfacción para las familias de un centro ver reconocida la calidad de la educación que reciben sus hijos e hijas, pero también habría que decir que, en la Escuela Pública, eso tendría que ser una premisa. En la gala de los premios tuve la inquietante sensación de jugar en una liga menor, esa sensación de tener que superar obstáculos y adversidades para hacerse notar, para hacerse valer. Hay centros que pueden comprar cientos de tablets, o renovar el mobiliario, o diseñar los espacios a la última moda, mientras otros tenemos unas aulas de informática que se renuevan cada siete años, y, con los ordenadores que se apartan de ellas, cubrimos las aulas ordinarias. Nos dicen que preparemos a los jóvenes para el siglo XXI, pero nunca tenemos dinero ni medios humanos para salir del siglo XX. Parece que vivimos en una continua crisis y que solo el ingenio nos ha de salvar de la precariedad. En otras palabras, a veces los premios son como ese trabajo de pregonero de vinos del Lazarillo: un triunfo minúsculo asomando en una vida de penuria. A pesar de todo ello, es un lujo haber recibido este premio que no va para un centro que ha eliminado los deberes, sino para un centro que se preocupa por no dejar a nadie atrás, un centro que se desvive por escuchar a su alumnado y mostrar toda la empatía que merecen, acompañándolos hasta donde puedan llegar. Ojalá no tuviésemos que recibir premios por hacer algo tan obvio y necesario en la Escuela Pública.



(Fuente del vídeo: Nando J. López)

15 octubre 2017

De premios y reconocimientos

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Estos días he vivido con ilusión el hecho de aparecer en la lista de candidatos a los premios Educa Abanca al mejor docente de España. Aunque suene a tópico, ha sido una sorpresa muy agradable, porque ni siquiera conocía que me habían propuesto para ello. Sinceramente, más allá de que lo merezca o no, creo que formar parte de esa lista de docentes es también un reconocimiento compartido con tantos colegas que dan lo mejor de sí mismos en su oficio y que no son tan visibles en las redes y en los medios.
No soy mucho de presentarme a premios. Gané el premio Espiral Edublogs en una época en la que los blogueros presentábamos las candidaturas de otros compañeros, no las propias. Después de aquello, todos los reconocimientos han sido honoríficos, ninguno al que me haya presentado por propia voluntad. El año pasado, el Consell Nacional d'Educació del PSPV-PSOE me otorgó el premio de Educación en reconocimiento a mi labor en el campo de las TIC; de nuevo fue una sorpresa y una ilusión por lo inesperado. En más de una ocasión he participado en proyectos colaborativos que han recibido premios, pero siempre he pensado que era más una necesidad de reconocimiento del alumnado que participaba que de la labor del profesorado, que no hace otra cosa que cumplir con su deber.
Verme ahora en esa lista de candidatos me hace sentir extraño. Por un lado, no creo que mi labor sea tan distinta de la del resto de colegas, pero, por otro lado, pienso que es normal que ande en esas nóminas de profes visibles, dada mi insistencia a contar en el blog casi todo lo que hago, o de mantenerme activo en las redes educativas, virtuales y presenciales. Como he explicado muchas veces, durante años los docentes no han necesitado hacer visible su trabajo porque la sociedad reconocía su valor sin cuestionar constantemente su eficacia o su entrega. Sin embargo, en los últimos tiempos parece que todo el mundo sabe más que los maestros de educación y del difícil arte de enseñar. Quizá por ello se hace necesario mostrar que el aula es un contexto muy diverso y complejo y que educar no puede ser tarea de "forajidos educativos", pequeños héroes encerrados en clase, y que se necesita el acompañamiento de familias y otros agentes sociales, como los medios de comunicación, las instituciones y la clase política.
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La periodista que me entrevistó para el diario Mediterráneo me preguntaba que por qué todavía hay tan pocos docentes dispuestos a abrir el aula, a enseñar lo que hacen sus alumnos o a mostrar sus propios proyectos. Le respondí que haya quizá un complejo de inferioridad que viene dado por la existencia de un discurso triunfal de sistemas educativos "milagrosos" que en realidad no existen. Ante esa fingida "finlandia educativa", los profes que luchan por sencillos logros cotidianos piensan que esos avances no son merecedores de ser compartidos, cuando en realidad, toda la educación está basada en esos pequeños retos superados a diario, y no en los maravillosos consejos que nos llegan de la mano de grandes teóricos ajenos al aula.
Para mayor alegría, este reconocimiento llega en una etapa en la que soy la cabeza visible de mi centro. El IES Bovalar representa una parte de la Escuela Pública que pocas veces aparece en los medios asociada con noticias positivas, de modo que era una cuestión de dignidad profesional hacer lo posible por revertir esa imagen de una educación marginal o asistencial. En clase hemos abordado proyectos muy diferentes pero siempre intentando mantener la calidad y la igualdad de oportunidades. No es fácil, pero forma parte de nuestra responsabilidad profesional. No me siento especial o único, ya que creo que los cambios que se acometen actualmente en muchos centros educativos responden también a esa necesidad de enseñar mejor en unos contextos cada vez más complejos, aunque pueda haber casos en los que responda también a modas o a cierto esnobismo educativo.
La última pregunta que lanzó la periodista era tal vez la más difícil de responder: "¿Hacia dónde va la educación del futuro?" En mi opinión, estamos en una encrucijada difícil y maravillosa a la vez, ya que no hay duda de que la educación no puede seguir siendo lo que era. Hasta los docentes más conservadores reconocen que hace falta replantear el sistema y los métodos. Sin embargo, me asusta que esos cambios sacrifiquen precisamente a aquellos sectores que más ayuda necesitan. La escuela se ha de modernizar sin olvidar su carácter multicultural, diverso e inclusivo. Para ello no solo hacen falta buenos profes, sino también buenos gestores políticos y mucha más inversión. 
No sé si acabaré recibiendo el diploma de mejor profe de España. Si lo recibo, lo haré en nombre de toda una generación de docentes que llevamos años intentando dar lo mejor de nosotros mismos en las aulas y que, además, tratamos de hacer visibles esas prácticas tanto al resto de compañeros como a la comunidad educativa. Con premio o sin premio, el reconocimiento diario lo tengo en el aula, y ese es el que más me satisface y me llena.

26 diciembre 2016

Sentado y mirando hacia atrás


Mis recientes funciones de Director han tenido como efecto colateral el retraso en la entrega de las memorias trimestrales de actividad que voy publicando en el blog desde hace años. Aunque la carga de trabajo docente es inferior, sólo diez horas lectivas semanales, la complejidad y diversidad del cargo, y más para un novato, provoca que siempre haya tareas urgentes que me alejan de la vida en las redes. Sin embargo, he defendido -y defiendo- hasta la saciedad la exigencia profesional de detenerse en el camino, de sentarse y mirar hacia atrás, para contar públicamente nuestra tarea docente a los cuatro vientos, por un lado, como bálsamo contra la impotencia o la tristeza de los momentos duros, y por otro, como testimonio de los logros, pequeños o grandes, que llevamos a cabo a diario en nuestro oficio. Ahí va, pues, esta memoria en tres actos.

Primer acto: la dirección

Allá por septiembre, conté en el blog todas las actuaciones que estábamos poniendo en marcha dentro de nuestro proyecto de dirección. Pasado el trimestre, algunas están ya funcionando con mayor o menor éxito. Veamos algunas:
Hemos establecido vínculos de interacción con la Universitat Jaume I, concretamente a través del Máster de Secundaria y del Máster de Psicopedagogía. Todos los alumnos del máster de Secundaria, al margen de los que vengan a hacer las prácticas al centro, tienen que resolver un caso práctico de atención a la diversidad con los parámetros reales de nuestro centro. En un par de sesiones, les conté los recursos y las necesidades que tenemos y ellos deben organizarse como pequeños equipos directivos para darnos sus soluciones, que contarán en unas sesiones en mayo. Por otro lado, tenemos dos alumnas de Psicopedagogía haciendo prácticas en el Departamento de Orientación.

Se han puesto en marcha las reuniones mensuales de Delegados de grupo, con interesantes aportaciones que intentamos resolver. De este estímulo a la participación del alumnado ha surgido el Front d'Estudiants del Bovalar, la primera asociación de alumnos del centro. Siguen adelante los patios lúdicos, la propuesta de juegos populares no sexistas a la hora del patio, con acompañamiento de un docente de Educación Física. También a la hora del patio se ha habilitado un Aula de Ocio (Aula d'Esbarjo), cediendo la gestión al alumnado de Bachiller.

Estamos reactivando la Revista Riu Sec, de momento en versión digital (en formato blog y en Facebook y Twitter) como órgano de difusión de las actividades del centro, pero con intenciones de que haya una versión impresa antes de final de curso. En la revista se van haciendo visibles todas las actividades y hechos relevantes que afectan al centro, como, por ejemplo, el reconocimiento en la lucha contra la violencia de género.

Se ha puesto en marcha la iniciativa Bovalar projecta, que busca incentivar el ABP en los primeros cursos de ESO y en el PMAR. Con el apoyo de Francesc Collado, estamos haciendo un curso de formación en el centro y queremos preparar una semana de los proyectos para compartir y difundir trabajos de cada asignatura, orientados al tema de la Sostenibilidad, principalmente con el leit-motiv del uso de la bicicleta.

Hemos revisado y digitalizado toda la documentación organizativa del centro para mejorar la imagen corporativa, incluyendo la actualización de la página web. Ya se ha creado también un canal de difusión de noticias por Telegram para los docentes y otro para las familias. También se ha activado el twitter oficial @iesbovalar. Hemos comenzado una campaña para identificar al alumnado con Altas Capacidades. Con ellos queremos montar un comité de jóvenes expertos, una especie de consejo de redacción para la elaboración de la revista en versión impresa.

Al margen de todas estas propuestas, se ha incidido en la colaboración con otros agentes de la comunidad educativa: AMPA, asociación de vecinos, Fundación Punjab, Secretariado Gitano, AMICS, SPAM o el Consulado de Rumanía. Todo ello va dando pequeños resultados en forma de colaboraciones más o menos puntuales, como el banco de libros de lectura, las sesiones de mediación o refuerzo, con el alumnado gitano, talleres de habilidades sociales, clases de lengua y cultura rumana, etc.

Con el profesorado, la tarea de Dirección ha sido muy cómoda, ya que los apoyos han sido firmes y hemos contado con la confianza de los docentes desde el primer momento, incluso cuando nos hemos equivocado. Quisiera destacar el esfuerzo por sacar adelante la Comisión de Convivencia, que exige una dedicación extra para renovar unos protocolos y documentación que habían quedado obsoletos. Tampoco he tenido problemas con los miembros del personal de administración y servicios, que han mostrado a diario su gran profesionalidad.

El cargo de director me ha conducido, por otro lado, a conocer, casi de manera personal, a cada uno de los 650 alumnos del centro. Es quizá una de las tareas que más tiempo me ocupa, resolver conflictos y problemas de convivencia entre el alumnado. En la mayoría de casos, se arregla con diálogo, paciente y continuo, aunque es cierto que hemos tenido que abrir numerosos expedientes disciplinarios, generalmente cuando afectan a agresiones físicas o verbales (por suerte sin mucha trascendencia). 



Segundo acto: la docencia

Tengo diez horas lectivas, como decía arriba: un grupo desdoblado de 2º de ESO, un taller instrumental de 1º de ESO, un grupo de Proyecto Futuro y dos horas de refuerzo para atender a la revista de centro. Todo mi alumnado tiene problemas, muchos problemas, académicos y sociofamiliares: alrededor de 140 alumnos del centro tienen necesidades de educación compensatoria por situación de riesgo socioeconómico, familiar o étnico. Ello obliga a quienes trabajamos en el centro a trabajar la inclusión como una estrategia fundamental dentro del aula, ya que de lo contrario sería imposible hacer frente a la diversidad.

Mi desdoble de 2º de ESO son doce alumnos que han repetido ya en alguna ocasión y que tienen el Castellano pendiente de 1º de ESO. La mayoría de ellos son absentistas parciales y alguno total. Este absentismo es la principal causa de fracaso en mi centro, ya que los alumnos no pueden seguir las programaciones ordinarias debido a que faltan uno o dos días a la semana o, a veces, semanas enteras. La regulación de los protocolos de absentismo es ineficaz, como demuestra el hecho de que casi todos ellos ya han sido absentistas en el colegio. Desde que se detecta el absentismo hasta que se activan las actuaciones legales pueden pasar meses... o años. Incluso en el caso de que Servicios Sociales intervenga de manera eficaz con visitas a las familias, suele ocurrir que esos alumnos vienen un par de semanas seguidas y luego vuelve a comenzar el ciclo de ausencias. De ahí que no resulte extraño que en mi grupo de 2º de ESO nunca hayamos estado todos juntos; hay días en que sólo hay tres o cuatro alumnos. Un horror. ¿Qué se hace en el aula, entonces? Hemos estado trabajando la sostenibilidad, viendo el documental Océanos de plástico y elaborando fichas para buscar información al respecto. También en diciembre, junto a los alumnos de Proyecto Futuro, hemos leído el Romancero Gitano para participar en el homenaje a la Generación del 27. Pequeños pasos.

En el taller instrumental de 1º de ESO, hemos leído los Mitos griegos, ampliando la lectura con el conocimiento de expresiones artísticas relacionadas, como la pintura de Velázquez o los poemas de Garcilaso. También realizamos nuestra pequeña aportación a la Semana Europea de la Robótica, inventando robots.

El Proyecto Futuro es un banco de horas de atención a la diversidad que, de momento, se ha articulado en un grupo de refuerzo instrumental de tres horas, que he asumido yo, y otro grupo interdisciplinar que incluye al Aula CiL (alumnado con diversos grados de autismo), que integra artes plásticas y música. Los destinatarios del proyecto son alumnos/as con alto riesgo de fracaso y abandono escolar, generalmente por una trayectoria continuada de absentismo o de inadaptación al medio escolar. Aunque la mayor parte de ellos son de etnia gitana, no se pretende que sea un grupo segregado, ya que el objetivo es que puedan continuar estudios en algunas de las opciones que ofrece el sistema educativo, sobre todo la Formación Profesional Básica. Estos grupos tienen muchos condicionantes, siendo el más destacado el absentismo de nuevo. También se complica la intervención cuando hay expulsiones por expediente disciplinario. Sin embargo, debo decir que, pasado un mes de su puesta en marcha, hemos comprobado que vienen con ilusión y me buscan para que no me olvide que tengo clase con ellos. Creo que, con esa pequeña ilusión, si conseguimos reducir el absentismo mínimamente, habrá una posibilidad de salvar a algunos de ellos.

Con este alumnado llevamos a cabo otra intervención digna de reseña: el estreno de Piratas y libélulas, una película de Isabel de Ocampo, que recomiendo vivamente conocer y llevar a aulas como las nuestras. Llegué a esta película de la mano de la siempre activa Mercedes Ruiz, que me puso en contacto con la protagonista, Matilde Martínez, y con la directora. El pase fue muy interesante, con pasarela de fotos incluida y con una atención y silencio inusitados para este tipo de espectadores. Posteriormente, llevamos al aula el debate sobre la visión que se da en la película sobre los gitanos, que nos llevó a debatir después sobre los roles de género. Cuando volvamos de vacaciones tienen pendiente la realización de las reseñas, que intentaré compartir.

Tercer acto: la vida pública

Antes de llegar a la dirección de mi centro, tenía cierta proyección pública, sobre todo a través de las redes, pero me he dado cuenta de que, según se asciende en el escalafón, las miradas confluyen en uno de manera exponencial. Esto puede ser una gran ventaja si aprovecha para potenciar lo positivo del centro, pero también puede ser un riesgo, teniendo en cuenta lo fácil que resulta cometer un error y que los medios se ensañen con ello. Por ello, me he propuesto moderar mi presencia pública en las redes y mis manifestaciones más o menos ideológicas en los medios. Es autocensura, lo asumo, pero creo que nos falta mucha alfabetización mediática o, al menos, la necesaria para distinguir un perfil personal de uno profesional. Ahora represento -de lunes a viernes- a una comunidad educativa, la de mi centro, y no quisiera perjudicar a nadie por decir en público lo que pienso en privado. Dicho esto, quisiera mencionar un par de acontecimientos de esa vida pública de los que me siento bastante orgulloso.

Por un lado, la repercusión de nuestra iniciativa Centro sin deberes. Se trataba de una propuesta que tiene como finalidad reducir el número de deberes, el peso de las mochilas y el cambio metodológico. Desde el primer día, se ofreció a los docentes, de manera voluntaria, la firma de un compromiso personal. No hemos llegado a la mitad del claustro, pero casi: 27 docentes la han firmado y, de momento, están bastante contentos con los resultados. Nuestra iniciativa nos ha llevado a la portada de algún periódico y a la participación en alguna jornada de debate sobre deberes escolares. No tengo certezas al respecto, ni creo tampoco que sea extrapolable a más contextos, pero creo que en mi centro acabará siendo un elemento positivo, sobre todo para ese alumnado que, lamentablemente, no tiene ayuda ni supervisión fuera de las horas de clase.

Por otro lado, ando muy satisfecho con el reconocimiento por parte del PSPV de mi labor en Educación dentro del campo de las TIC. Ha sido un premio sorpresa, pues no soy militante y estoy seguro de que hay profes igual de válidos que yo, o más; sorpresa, además, por haber compartido premio con mi maestro Felipe Zayas y con los integrantes de PROESO, representados por Elena Baviera, con quien he coincidido en los goliardos educativos y en la farsa de la evaluación. Como dije en el acto, las TIC cobran para mí valor por la "C" de Comunicación. Después de diez años en las redes, el uso de las tecnologías está casi normalizado, pero tal vez el esnobismo está convirtiendo a las TIC en herramientas de exclusión, en barreras que contribuyen a agrandar la brecha entre centros "supermodernos" y centros sin equipamiento digno. Las TIC han tenido y tienen para mí el valor de convertir las aulas en ventanas para ver y para ser vistos, y creo que las administraciones deberían velar para que la Escuela Pública tenga la dotación necesaria para que todo el alumnado llegue adonde tiene que llegar.

Creo que no debo dejar pasar tanto tiempo si hacer memoria, porque, al final, me salen unas parrafadas enormes que pocos se atreverán a leer. Espero que la del siguiente trimestre no resulte tan prolija. Felices fiestas.

Crédito de la imagen: 'Autumn bench'

07 febrero 2015

Vuelve Espiral Edublogs



Un año más llega la convocatoria de los Premios Espiral Edublogs. Por si alguien todavía no la conoce, esta convocatoria es el referente más sólido en el panorama de los blogs educativos en nuestro ámbito. Y digo la convocatoria y no los premios porque, al margen de llegar a la clasificación final, participar en el certamen y descubrir a otros que también lo hacen es ya de por sí un privilegio y un placer.
El premio Espiral Edublogs tiene para mí un sabor especial, quizá porque cumple nueve años, como pronto los cumplirá este blog, o quizá porque supuso para mí una de las mayores alegrías obtenerlo en la edición de 2008. Inevitablemente, esta nota se convierte en una recuperación nostálgica de aquel momento, no solo por el premio en sí, sino porque dio pie al comienzo de la amistad con profes estupendos como Lourdes Domenech, a quien ya idolatraba en aquella época, como Patxo Landa y Marcos Cadenato, como Isidro Vidal, Charo Fernández, Xavier Suñé, Juanmi Muñoz, Irene Pelegrí, Pedro Villarrubia, Víctor Cuevas y muchos otros a quienes admiro y con quienes sigo compartiendo alegrías y trabajos. Aquí podéis recuperar algunas de aquellas notas que aparecieron en este blog en su día:
Ha llovido mucho desde aquellos premios Espiral, aunque, en el fondo, tampoco hemos cambiado tanto. Por suerte, los blogs son una herramienta habitual en las aulas, a diferencia de entonces, donde apenas unos pocos locos sabían qué hacer con ellos; también ha cambiado la percepción del profe que trabaja con las TIC, en aquellos años una especie de ser extraño que pergeñaba sus actividades digitales casi en la clandestinidad. Quienes estaban allí saben que no exagero.

He querido redactar esta nota para invitar a los que pasáis por aquí para que hagáis visibles vuestros blogs en la red, para que lo que ocurre en el aula no se quede oculto entre cuatro paredes. Sé que no es fácil alcanzar el premio, cada día más reñido por la cantidad y calidad de los blogs presentados (fui jurado en una ocasión y sufrí mucho para decidir), pero, más allá del galardón, la gracia de todo esto es tejer una red de docentes y alumnos lo más tupida posible, para que fluyan las buenas prácticas. 

Finalmente, os dejo aquella intervención en la que hablé sobre la blogobiografía, esto es, el nacimiento, la vida y la muerte de los blogs, un texto con algo de reflexión y con su preceptiva dosis de humor. 

 


 

21 junio 2012

Callejeros Literarios llega a buen puerto

Callejeros Literarios 2011 y 2012

Es posible que alguien llame al timbre de tu casa un día y te pregunte si conoces a Rubén Darío, que da nombre a tu calle. No sería extraño que al cruzarte por la calle con un grupo de adolescentes, te asaltasen cámara en mano para investigar lo que sabes sobre Pérez Galdós. Incluso podría darse el caso de que esos pequeñuelos que corren de repente hacia ti vengan a recitarte unos poemas de Machado porque acabas de sentarte a descansar en la plaza que lleva su nombre.
No te espantes ya de nada, porque los callejeros literarios han vuelto a tomar las calles con la misma ilusión y energía con que lo hicieron el curso pasado. Nuevos trabajos, nuevos mapas, nuevos vídeos, pero el mismo propósito: acercar la literatura a las aulas, mover las aulas a las calles. Hoy queremos agradecer el esfuerzo a todos los que habéis participado.
Cuando nació Callejeros Literarios a mediados del curso 2010-2011, salimos a navegar, como Ulises, en busca de Ítaca sin saber qué nos depararía el viaje y qué nos esperaría al final del camino. Después de dos años de navegación, hemos atracado en puerto seguro. A los 34 callejeros del año pasado, hemos de añadir los 15 elaborados este año. Y es que en este viaje, alumnos y profesores, navegantes infatigables, se han subido a la nave de Callejeros Literarios y han llenado sus bodegas de Literatura. En esta travesía no ha habido Cíclopes, ni cantos de sirena. Hemos navegado con las velas henchidas al viento y, como Ulises, hemos aprendido que lo más importante no es el destino sino recorrer el camino.


Por eso queremos valorar el esfuerzo y la ilusión del alumnado y de todo el profesorado que ha estado a su lado animándolo y guiándolo en el proceso con un diploma que es un pequeño reconocimiento a un gran trabajo porque, gracias a todos vosotros, la literatura está hoy más presente en la calles.
A partir de ahora pasearemos por las ciudades y los pueblos conscientes de que la literatura está viva en esas placas que recuerdan obras, escritores, personajes… Gracias a todos y cada uno de vosotros por haber callejeado con nosotros.

¡Llenemos las calles de literatura! Enchamos as rùas de literatura! Literatura jalgi hadi kalera! Omplim els carrers de literatura!

06 marzo 2012

Leer es


Leer es gozar de la compañía de un libro.
Leer es viajar sin prisas.
Leer es reír con la vista.
Leer es volver a ser joven.
Leer es compartir universos consagrados.
Leer es un acto de rebeldía.
Leer es revivir pasiones añejas.
Leer es rendir homenaje a la palabra.
Leer es perseguirse hasta el infinito.
Leer es hacer de la muerte un porvenir.
Leer es un acto prohibido.
Leer es entregarse a los sueños.
Leer es ser un poco rarito.
Leer es una práctica canibal.
Leer es un vicio prematuro.
Leer es altamente contagioso.
Leer es releer.
Leer es tomar caminos divergentes.
Leer es abrirse al futuro.
Leer es recorrer calles en libertad.
Leer es amar.
Leer es todo y es nada, porque leer es aquello que uno desee...


El portal Leer.es otorga mensualmente unos sellos de Buenas Prácticas a experiencias diversas relacionadas con el fomento de la lectura. Este blog, haciendo honores a esa caótica lista de enlaces propios que encabeza esta nota, ha recibido dos menciones directas, una por Tuenti de bohemia y otra compartida por Callejeros literarios. Por la participación en el proyecto colectivo "Poesía eres tú" también llegó una pequeña porción a mis alumnas y alumnos. Y hoy mismo, recibo mi parte alícuota por la aportación a "El bazar de los locos", un artículo en clave humorística que podéis leer en la red: 21 días en Twitter. Para los nostálgicos del papel, también se puede conseguir el libro en Novadors edicions. Sin duda, una buena ocasión para leer es.

Crédito de la imagen: BEST (26)

05 septiembre 2011

Buenas prácticas (fuera de ley y de jornada)


La lectura de Luces de bohemia en 2º de Bachillerato es una actividad curricular y obligatoria. En la evaluación trimestral supone un 20% de la nota (dos puntos), aunque también es cierto que en esos dos puntos se recogen otras competencias relacionadas con la literatura y la expresión lingüística. Para la preparación de esa lectura hay dos caminos, el fácil y el difícil. El fácil es proporcionar a los alumnos unas fotocopias de teoría y recomendarles que se las memoricen para la selectividad. El difícil exige tratar de que los alumnos entiendan el contexto de producción de la obra, comprendan la posición del autor en el panorama literario y político de su época y, por último, que descubran la calidad artística y lingüística del propio texto.
Sello de Buena Práctica leer.esCuando propuse la lectura acompañada de Luces de bohemia con la ayuda de la red social Tuenti, sabía que elegía el camino difícil, pues no tenía sentido darles allí lo que podría haber fotocopiado en clase. Por eso me satisface haber recibido por ello la mención de Buena Práctica lectora del portal Leer.es, junto a magníficos compañeros de la red. No voy a hablar de la dedicación personal que supuso aquella actividad (tanto en su preparación como en su puesta en práctica), pues quienes siguieron aquellas sesiones saben lo complicado que resulta medir la atención personalizada en una red social. Además, era una actividad que no podía reemplazar otros contenidos de clase, es decir, era una mera actividad de ampliación o refuerzo, sin nota, voluntaria. Sin embargo, el recibimiento de la actividad fue maravilloso en el aula y se extendió a más niveles (y supongo que a otros alumnos ajenos, pues la página está abierta a todos). Ahora, buena parte del alumnado me hace consultas a través del Tuenti, sabiendo que estoy por ahí en algún momento del día o la semana. Muchos se preguntarán por qué un trastornado funcionario es capaz de trabajar fuera de horario durante un trimestre para que sus alumnos consigan dos puntos en el hipotético caso de que les salga esa pregunta en la selectividad. Muchos no entenderán que alguien elija el camino difícil existiendo atajos. Todos sabemos qué camino elegirían quienes tantas estupideces sueltan estos días acerca de la jornada docente. Es inútil explicarles nada, ni decirles que somos muchos los trastornados que superamos con creces las 40 y las 60 horas semanales y que, además no paramos ni en verano; hay cosas que no tienen precio, y más vale que se pregunten cuánto costaría la atención personalizada de un médico o un abogado durante todo el día, vía correo, tuenti o lo que haga falta.
Y, como reflexión final, la mención también sirve de aviso a navegantes: el éxito de una actividad como ésta, basada en una herramienta cuyo uso está prohibido en los centros educativos, nos debería animar a la rebeldía. Los "docentes forajidos" del futuro usaremos Tuenti, móviles y todo lo que nos sea vetado, con el fin de crear una generación que arregle lo que sus padres están fastidiando. Ahí está la clave para indignarnos de verdad.

06 junio 2011

Callejeros literarios, buena práctica Leer.es ¡La mención es vuestra!


Desde el lanzamiento de Callejeros literarios (22/02/2011), se ha hecho realidad el lema del proyecto:

¡Llenemos nuestras calles de Literatura!
¡Enchamos as rùas de Literatura!
Literatura jalgi hadi kalera!
Omplim els carrers de Literatura!

Profesores y alumnos de diferentes puntos de la geografía han salido a las calles de su localidad en busca de la huella literaria escondida u olvidada en placas, edificios, escuelas, monumentos... Hoy su trabajo ha conseguido la mención de Buena Práctica que concede el Centro Virtual Leer.es, en el apartado de Proyectos Colaborativos.

Queremos agradecer, de todo corazón, esta distinción, que entendemos como un reconocimiento a la labor de todo el profesorado que desde sus aulas, sin apoyo institucional y con su buen hacer se animan a participar en  proyectos como estos y a llenar de buenas prácticas las aulas, haciendo realidad, día a día, la Escuela 2.0.

Este tipo de iniciativas no sería nada sin el entusiasmo de todos, organizadores y participantes, profesorado y alumnos. Son ellos los que las ponen en pie.

Por ello, desde aquí, queremos felicitar a los centros participantes.

¡La mención es vuestra!

CEIP VIRGEN DE BELÉN
IES GUEÑES BHI
IESO LA PAZ
CHAMBERÍ
CEIP NTRA. SRA. DE LOS DOLORES
IES CAL GRAVAT
IE CAÑADA BLANCH
IES KOLDO MITXELENA
IES MUNGIA BHI
IES BERTENDONA
COLEGIO HELIOS
IES RÍO CABE
IESO JUAN PATIÑO TORRES
IES BOVALAR
IES PINTOR RAFAEL REQUENA
IES FRAY JUAN DE ZUMARRAGA
IES PINTOR RAFAEL REQUENA
CF MANUEL VELÁZQUEZ
IES LOS CERROS
IES SEVERO OCHOA
IES LA ZAFRA
INS SERRALLARGA
CEIP PADRE MANJÓN
ESCUELAS PÍAS SAN JOAQUÍN
IESO JUAN PATIÑO TORRES
IES GUILLEM COLOM CASASNOVAS
CEIP DON BLASCO DE ALAGÓN
INS TORREDEMBARRA


18 abril 2010

Valen la pena

Me llega de la mano de Raúl Alcaraz la mención "Blog que vale la pena" (¡qué bonito queda en portugués!: vale a pena ficar de olho nesse blog!). También Héctor Monteagudo se había acordado de mí al respecto y, de paso, me había pisado buena parte de mis posibles recomendados; de otros cuantos se ha encargado Lu, en A pie de aula, pero siempre hay un montón de lugares interesantes que visito y que merecen la pena. Dejo de lado a mis clásicos, que ya me conocen por tenerme en sus comentarios día sí, día no, y elaboro una lista siempre provisional, siempre incompleta:
  • Contomundi 2.0, de Mario Aller, magnífico blog empeñado en el arte de contar historias.
  • Yo hago música, de mi buen amigo Ramón Capilla, músico y profesor excepcional.
  • Maribelele, de Maribel González, con sugerentes propuestas sobre lengua.
  • eduideas, un lugar con reflexiones siempre interesantes.
  • Pativanesca, de Elisa de Armas, su blog de microrrelatos, un auténtico lujo.
No voy a obligar a nadie a seguir el meme, porque ya se sabe que estos artefactos piramidales crecen de un modo en el que pronto es imposible hallar a alguien que no haya sido citado (cosas de las progresiones matemáticas, que explicaría muy bien Luis Miguel Iglesias, otro recomendable).

02 marzo 2010

Encuentro Buenas PrácTICas 2.0

Este blog se puso de tiros largos al empezar este año 2010: desde el Instituto de Tecnologías Educativas reconocieron mi labor docente como una Buena Práctica 2.0. Me consta que somos muchos los que formamos este "club" de docentes comprometidos con nuestro siglo (llevemos o no la etiqueta ministerial) y me consta también que quienes estuvimos el pasado lunes en el II Encuentro Buenas Prácticas 2.0 lo hicimos como punta de un iceberg que no cabía en la sala del ITE. Pero no debemos olvidar que seguimos siendo un iceberg en el océano. A ver si no nos derretimos.
Os dejo el vídeo en el que presenté a mi centro y a mis alumnos, junto con la presentación y el texto que la acompañaba.




10 preguntas que se hacen quienes empiezan con las TIC (Presentación)



10 preguntas que se hacen quienes empiezan con las TIC (Texto)
10 preguntas TIC

04 mayo 2009

Ceder el testigo

A estas horas, si fuese más guapo y tuviese menos barba y mejor cuerpo, estaría entregando los laureles del Premio Espiral Edublogs a Celestino Arteta, ganador de la edición 2009 con su blog Educación tecnológica. Pero este certamen no está diseñado para lucir la menoscabada belleza de los docentes, sino para servir de escaparate del mundo de los blogs educativos, y por ello, a lo más que debe aspirar Celestino es a lucir con orgullo su peonza dorada el próximo mes de junio.
Para quienes hemos vivido ya este certamen desde fuera y desde dentro, nos resulta evidente que la calidad de los blogs presentados es cada día mayor, lo que significa que los blogs educativos no han tocado techo, que quedan aún recursos por explotar en este ámbito. Cualquiera que haya paseado por los blogs finalistas o por los premiados habrá podido comprobar que en todos ellos se notan pasiones desbordadas, ganas de trabajar, ansias de mejorar, y, sobre todo, voluntad de compartir actividades, recursos, materiales, experiencias... Esa es, para mí, la grandeza de los blogs educativos: la capacidad de generar un trabajo que puede servir al resto de la comunidad educativa.
En ese gran banco de recursos que vamos conociendo y ampliando año tras año gracias a iniciativas como Espiral, los docentes pueden hallar el material que necesitan para el aula, solucionar las dudas que les salen al paso, o compartir los problemas a los que se enfrentan a diario. No hay excusas para seguir escondiendo apuntes añejos como si fuesen oro en paño; no hay excusas para decir que sin equipamientos no se puede hacer nada: hay multitud de colegas que están preparando la escuela del futuro con muy pocos medios y con bastante moral. No hace falta un ordenador para cada alumno (se equivocan, sí), porque lo que necesitamos, sobre todo, son ganas de mirar hacia adelante.
Enhorabuena a todos los premiados de este año en cada una de las categorías. Y al resto de participantes, ánimo, que el futuro está ahí. Ahora, después de ceder el testigo, quizá me tome un tiempo para descansar.

Crédito de la imagen: www.flickr.com/photos/44186100@N00/57169479

13 febrero 2009

Sesquidécada: febrero 1994

Sigo con la serie de sesquidécadas que comencé el mes pasado, es decir, una selección de las lecturas de hace exactamente quince años. Este ejercicio lúdico-bloguero me lleva a curiosas reflexiones:
  • Soy un lector caótico: en pocos días tengo apuntadas las lecturas del Génesis y Éxodo (La Biblia), La guerra de Jugurta, de Salustio y La cantante calva de Ionesco, por poner un ejemplo correspondiente a aquel mes lejano.
  • He leído notables bodrios de los que apenas recuerdo nada (sobre todo, manuales y monográficos de filología)
  • Los clásicos literarios han empezado a gustarme cuando tenía consolidada la competencia lectora, por lo que he tenido que revisitar algunas de mis lecturas del instituto.
  • Algunas obras que me marcaron prefiero no volver a leerlas, por si acaso.
Dicho lo cual, ahí va mi selección para este mes:

El buscón, de don Francisco de Quevedo. Pertenece a ese grupo de obras que tuve que volver a leer para valorar en su justa medida. Sólo un lector avis(p)ado es capaz de sacar lo mejor -y lo peor- de Quevedo en esta obra. Es un prodigio de agudeza, de humor, de sarcasmo, de ingenio. Muchos le critican la superficialidad como novela, pero olvidan lo difícil que resulta trazar un recorrido tan doloroso y a la vez tan divertido por la España del Barroco. A lo largo de los siglos, muchos plumillas han intentado parecerse a Quevedo, pero sólo han podido imitar su amargura o su mala baba: las filigranas lingüísticas de aquél son ya algo irrepetible.

Tres tristes tigres, de Guillermo Cabrera Infante. Hay obras que uno nunca recomendaría a sus amigos, a menos que sean filólogos. Ésta es una de ellas, y también una de las que decía antes que no me atrevo a releer. Recuerdo haber leído con placer la prosa virtuosa de Cabrera Infante, la manera en que convertía la página en una especie de lienzo sobre el que trazaba pinceladas de palabras. Creo que fue uno de mis primeros escarceos en los aspectos lúdicos de la literatura (el bustrofedon, por ejemplo). Busco ahora entre sus páginas aquellos juegos que tanto me entretuvieron, pero me invade la sensación de déja vu, y lo dejo.

El Golem, de Gustav Meyrink. Hay en mi estantería un pequeño Golem de arcilla que custodia la peonza de los premios Espiral Edublogs (cuya edición 2009 ha comenzado ya y de la que hablaré más adelante). Había leído algunas cosas sobre la Cábala y el Golem en una revista de los años ochenta que se llamaba Cacumen. También me sonaba la imagen de la película del mismo nombre de Wegener. Así que leí la obra de Meyrink casi como si fuese un rito iniciático. Es una novela extraña, llena de sueños y delirios, pero que ofrece al lector el ambiente difuso y enigmático de la ciudad de Praga. El Golem esconde también una historia de palabras que no puede pasar desapercibida a quienes vivimos de la lengua: El rabino Loew escribe la palabra "emet" -verdad, en hebreo- para dotar de vida al ser de barro y, cuando se descontrola, borra la primer letra para dejar "met" -muerte-. Esos detalles, unidos al curioso formato con los cantos de las hojas negros de la edición que tengo, ha conseguido que sea uno de los libros rescatados del desván de los años.

Addenda: Ante la dificultad de ejercer de buen bloguero, doy las gracias a quienes se han acordado de mis escritos en distintos lugares:
Dejo en manos de cualquiera de mis visitantes habituales la continuación de esos premios que merecen por dedicar un poquito de su tiempo a estas páginas.

28 noviembre 2008

Queremos tanto a Juanjo

El primer libro que leí de Juan José Millás fue El desorden de tu nombre. Era el año 92 y yo comenzaba entonces a tomarme la literatura como algo profesional (luego he descubierto que es más satisfactorio gozar de ella como algo personal). Esta novela me descubrió a un autor extraño, revelador de un mundo impredecible gobernado por casualidades, por situaciones ridículas y absurdas, que, a la vez, estaban regidas por una lógica inapelable.
Poco a poco, me fui aficionando a sus artículos en los periódicos y a su peculiar manera de entender la escritura. Como todo lo relacionado con Millás, una casualidad hizo que en la primera oposición a la que me presenté saliese una columna de Millás, lo que me permitió salvar el trance con dignidad (aunque aprobé, no fue aquella mi ocasión).
A partir de entonces, atisbé que Millás y yo nos habríamos de cruzar en más ocasiones, así que me puse en la seria tarea de leer su obra. Así vinieron La soledad era esto, Tonto, muerto, bastardo e invisible, Papel mojado, Letra muerta (que me acompañó con su ambiente monacal en uno de mis exilios docentes), Números pares, impares e idiotas (del que ya hablé en Tres Tizas hace poco), Cerbero son las sombras, Visión del ahogado, Hay algo que no es como me dicen (una incursión en el absurdo de la política española), No mires debajo de la cama (que sigo recomendando a los bachilleres), El orden alfabético (inevitable para un profesor de lengua), Dos mujeres en Praga, Laura y Julio (con fondo de espejos y realidades paralelas), El mundo (su más reciente y premiada novela), Cuerpo y prótesis, Primavera de luto y distintas colecciones de cuentos y articuentos. No es extraño, pues, que cuando empecé este blog la segunda nota fuese un artículo de Millás, ni que después llegasen otras noticias de sus andanzas.
Después de este repertorio, creo que puedo afirmar con algo de autoridad que Millás es uno los autores más originales de los últimos tiempos y que se ha ganado un lugar destacado en la historia de la literatura contemporánea. También creo que sus relatos cortos tienen más calidad que algunas de sus novelas (que, a veces, da la impresión de que están hechas de retales de sus cuentos). Y me alegro de que le den premios. No sé por qué, a los críticos les suele molestar que un autor que vende muchos libros reciba premios. Está claro que hay premios que están destinados a nuevos valores, pero, no nos engañemos, el Planeta, el Nadal y otras menciones oficiales, están reservados a quienes gustan al gran público, pues es la única manera de que un artista de la palabra llegue a ser famoso (en un país donde sólo los escritores premiados llegan con cuentagotas a los telediarios, siempre salpicados entre una multitud de deportistas -o mejor, futbolistas y toreros-) y se convierta en millonario para asegurarse una jubilación digna (por ello deberían prohibirles escribir algunas de esas novelas agónicas que perpetran sin que nadie les advierta de ello).
Así pues, me satisface que a Millás le hayan dado el Nacional de Narrativa (aunque sea por una novela que, a mi juicio, no destaca especialmente en su producción). Y me alegra que mis alumnos de Bachiller hayan podido compartir un rato de charla con él en un acto cultural que nos sorprendió a todos: un coloquio en el que unos 700 alumnos de secundaria de la provincia de Castellón abarrotaron el Teatro Principal y demostraron que no todas las noticias relacionadas con la educación tienen que ser negativas.

Crédito de la imagen: http://www.donostiakultura.com/upload/dossiers/Millas.JPG

12 junio 2008

Espiral en vivo

Gracias a los organizadores de Espiral, y de la mano de Irene Pelegrí, me llega el vídeo de mi presentación del blog:

Espiral Edublogs 08. La blogobiografia de Re(paso) de lengua. from Toni Solano on Vimeo.



De este modo, acabo de descubrir que, con catorce minutos, excedí mi tiempo con creces, por lo que pido disculpas a los agraviados.
P.D: Os recomiendo que veáis el resto de vídeos de las intervenciones, cuyos enlaces podéis encontrar en la página de Espiral.

10 junio 2008

Blogobiografía



(Fotos de Marcos, Pedro, Isidro, Berta y Montse)

En la Jornada Espiral Edublogs 08 me tocó presentar mi blog. Días antes, mientras preparaba mi intervención, reflexioné sobre el nuevo género textual que ha aparecido con la blogosfera: la explicación de un blog. No es una reseña, al modo de las críticas literarias, pues el blog es un artefacto en permanente cambio, como un ser vivo, pero sin serlo; tampoco es una biografía, porque no se habla del autor, sino de su obra. De modo que decidí llamar a este nuevo género blogobiografía. Y en esa jornada hablé sobre la blogobiografía de Re(paso) de lengua.
Mi presentación acompaña a esta nota y el texto completo que preparé para los organizadores podéis descargarlo en formato PDF.



(Si no se ve bien la presentación, podéis verla más grande en el wiki o en Zoho)

09 junio 2008

De vuelta

Vuelvo de Barcelona repleto de ideas y emociones que dan tumbos por la cabeza y no acaban de sentarse a reposar. Defendí la reflexión como uno de los principios que regían este blog, pero sé que tengo que contar cómo fue todo y no es fácil encontrar por dónde empezar. Seguro que muy pronto publicaré mis palabras con motivo de la entrega del premio Espiral Edublogs 08, pero, de momento, en el recuerdo de esos días sólo me salen frases desordenadas:

Lu, en vivo y en directo, tan grande como la imaginaba.
Patxo y Marcos, como si nos conociésemos de toda la vida
Isidro Vidal, que convirtió lo excepcional en familiar.
Charo Fernández, una luz en la oscuridad.
Víctor Cuevas, conversador lúcido.
Antonio Gómez, sereno y comprometido.
Manuel Rino, inteligente en su modestia.
Irene Pelegrí y Juanmi Muñoz, manos amigas siempre a punto.
Pedro Villarrubia, frescura y buen humor.

Y un montón de caras con las que casi no tuve tiempo de compartir tantas cosas interesantes:

Aunque todas las horas fueron intensas, creo que vivimos con especial cariño el momento en que los alumnos de 6º de Primaria de Utebo recogieron su peonza. En el fondo, era el motivo por el que todos estábamos allí: la educación del presente y del futuro. Y entre todos esos pequeñajos, una niña invidente acariciaba la peonza. Mientras yo la observaba emocionado, salió de la sala cariñosamente acompañada por Lu, que convirtió ese instante en una auténtica alegoría de nuestro oficio.
Gracias a todos.

Foto de Marcos: (De izda. a dcha.) Jordi (que se acaban los blogs), Marcos, Lu, un servidor y Patxo

24 mayo 2008

Meme: Passion Quilt

Me ha pillado el toro con los memes. Recibí uno, el Excelent Blog Award, de Miguel Calvillo, artífice de Nosololibros, que no pude seguir porque estaba con la resaca del Premio Edublogs. Ahora me llega de Ana Ovando y su vox graeca este otro meme de Passion Quilt. De modo que fundo ambos en uno para no multiplicarme indebidamente.

Las reglas de Passion Quilt son las siguientes:
1. Postear una imagen o hacer/tomar/crear una propia que capture lo que más TE APASIONE que sea aprendido por los estudiantes.
2. Darle a la imagen un breve título.
3. Titular el post “Meme: Passion Quilt”.
4. Enlazar esta entrada.
5. Incluir enlaces a 5 o más maestros.

Mi imagen va a llevar por título: "Jano", pues es una divinidad de dos caras, como ese difícil proceso de enseñanza y aprendizaje que ponemos en marcha todos los días. No existe la capacidad de enseñar si alguien no aprende (y viceversa), y por ello es impensable una docencia unidireccional, que no es más que un monólogo al que se han de subir los estudiantes como si fuese el tren de sus días. Y a los alumnos, conviene recordarles también este principio de reciprocidad para que participen activamente en el proceso.
También es Jano el dios de las puertas, de los principios y los finales, conceptos que vivimos intensamente en las aulas cada curso.

Y el meme, va dirigido ahora a los siguientes visitantes que se asoman discretamente:
Apuntes de un profe de lengua y lite
Mújoles de la encañizá
Los burkas de occidente
Cascayu
Bichos, rocas y demás parientes
Crédito de la imagen: Cool word illusions