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05 septiembre 2011

Buenas prácticas (fuera de ley y de jornada)


La lectura de Luces de bohemia en 2º de Bachillerato es una actividad curricular y obligatoria. En la evaluación trimestral supone un 20% de la nota (dos puntos), aunque también es cierto que en esos dos puntos se recogen otras competencias relacionadas con la literatura y la expresión lingüística. Para la preparación de esa lectura hay dos caminos, el fácil y el difícil. El fácil es proporcionar a los alumnos unas fotocopias de teoría y recomendarles que se las memoricen para la selectividad. El difícil exige tratar de que los alumnos entiendan el contexto de producción de la obra, comprendan la posición del autor en el panorama literario y político de su época y, por último, que descubran la calidad artística y lingüística del propio texto.
Sello de Buena Práctica leer.esCuando propuse la lectura acompañada de Luces de bohemia con la ayuda de la red social Tuenti, sabía que elegía el camino difícil, pues no tenía sentido darles allí lo que podría haber fotocopiado en clase. Por eso me satisface haber recibido por ello la mención de Buena Práctica lectora del portal Leer.es, junto a magníficos compañeros de la red. No voy a hablar de la dedicación personal que supuso aquella actividad (tanto en su preparación como en su puesta en práctica), pues quienes siguieron aquellas sesiones saben lo complicado que resulta medir la atención personalizada en una red social. Además, era una actividad que no podía reemplazar otros contenidos de clase, es decir, era una mera actividad de ampliación o refuerzo, sin nota, voluntaria. Sin embargo, el recibimiento de la actividad fue maravilloso en el aula y se extendió a más niveles (y supongo que a otros alumnos ajenos, pues la página está abierta a todos). Ahora, buena parte del alumnado me hace consultas a través del Tuenti, sabiendo que estoy por ahí en algún momento del día o la semana. Muchos se preguntarán por qué un trastornado funcionario es capaz de trabajar fuera de horario durante un trimestre para que sus alumnos consigan dos puntos en el hipotético caso de que les salga esa pregunta en la selectividad. Muchos no entenderán que alguien elija el camino difícil existiendo atajos. Todos sabemos qué camino elegirían quienes tantas estupideces sueltan estos días acerca de la jornada docente. Es inútil explicarles nada, ni decirles que somos muchos los trastornados que superamos con creces las 40 y las 60 horas semanales y que, además no paramos ni en verano; hay cosas que no tienen precio, y más vale que se pregunten cuánto costaría la atención personalizada de un médico o un abogado durante todo el día, vía correo, tuenti o lo que haga falta.
Y, como reflexión final, la mención también sirve de aviso a navegantes: el éxito de una actividad como ésta, basada en una herramienta cuyo uso está prohibido en los centros educativos, nos debería animar a la rebeldía. Los "docentes forajidos" del futuro usaremos Tuenti, móviles y todo lo que nos sea vetado, con el fin de crear una generación que arregle lo que sus padres están fastidiando. Ahí está la clave para indignarnos de verdad.

09 febrero 2011

Vidas interesantes

En 2 días no has cambiado tu estado, algo interesante habrás hecho.

Esto me lo recordaba hoy mi cuenta de Tuenti. Probablemente, Tuenti tiene razón y habré hecho infinidad de cosas interesantes en las últimas 48 horas: Sobrevivir varias veces en 2º de ESO, preparar materiales para Bachiller, recopilar recursos para jornadas que se avecinan, leer blogs, tuitear... y eso sin contar la vida privada. De ahí que haya sentido cierta desazón: "¿Por qué he dejado mi Tuenti abandonado dos largos días?".
Soy un adulto y siento la necesidad de comunicarme con mis semejantes; de hecho, en más de una ocasión tuiteo compulsivamente informaciones irrelevantes de las que me olvido al instante. ¿Cómo se sentirán entonces esos adolescentes cuyas redes sociales son la prolongación natural de sus vidas? Hemos de entender que esas vidas no tienen aún trazada la frontera entre lo profesional y lo privado, precisamente porque ambas facetas se unen en la jornada académica sin solución de continuidad. ¿Por qué nos espanta, pues, que acudan enseguida al Tuenti (al Facebook...) para compartir esas vidas interesantes? Nos choca esa actitud tan aparentemente impúdica y nos llena de temor que esa comunicación sea tan pública, tan "peligrosa". A muchos nos asusta pensar en ello con efecto retroactivo: ¿Imagináis que pudiérais acceder a un historial detallado de vuestras conversaciones de adolescentes? ¿Creéis que el fondo y la forma serían muy distintos de los que ahora podemos encontrar en cualquier red social? Todo aquello que nos parecía tan interesante en el día a día, observado con la perspectiva de los años se nos antoja banal, y aplicamos ese criterio a lo que vemos en los jóvenes de hoy. Para anticiparnos a ello, como adultos experimentados que ya hemos pasado por eso, querríamos salvarlos de ese desengaño, aun a costa de privarlos del placer de lo efímero.
Sin embargo, hay en ese salto generacional un elemento de distorsión. Nuestras voces se perdieron; nuestras fotos y esos pequeños objetos que guardamos como fetiches quedaron arrinconados en cajas polvorientas que nadie mira (o directamente acabaron en el rastrillo). Para los jóvenes de hoy no existe esa posibilidad: Sus vidas interesantes de un día están condenadas a la pública perpetuidad. No cabe el olvido. Subir una foto a Tuenti puede ser el primer paso de un fracaso en la vida; un comentario desafortunado puede convertirnos en monstruos (véanse los casos recientes de Bisbal o Vigalondo).
Los educadores estamos obligados a advertir de ciertos peligros, pero no podemos negarles esas herramientas de comunicación, pues ello impediría que creciesen a través de la relación con los demás. Al mismo tiempo, como educadores y como ciudadanos del siglo XXI, también deberíamos exigir el derecho al olvido, exigir que los cotilleos de un adolescente desaparezcan de la red con el tiempo, que sus errores puedan quedar arrinconados donde nadie los vea, que sus tonterías de juventud no se conviertan en testimonio perenne de su inmadurez. Es el único modo de conseguir que sus vidas sigan siendo interesantes minuto a minuto, sin remordimiento, sin miedo a que, desde el futuro, alguien les eche en cara lo jóvenes que eran.

ADDENDA 10/02/11:
Al hilo de lo anterior, incluyo la noticia aportada por Lu:
El 45% de los niños es más feliz con su vida online que en la realidad
También un titular del periódico de hoy referido a la Comunidad Valenciana:
Educación corta el acceso de los alumnos a las redes sociales en los colegios e institutos

No quisiera mostrarme negativo, pero una vez más la Escuela da la espalda a la realidad. Los jóvenes tienen teléfonos móviles que con un leve roce envían imágenes a sus redes, sin conectarse al instituto, sin ordenadores, sin permiso paterno. ¿Cuáles serán las próximas medidas? ¿Cacheos selectivos? ¿Inhibidores de frecuencia? ¿Mutilación de falanges? ¿Educar?

19 noviembre 2010

Tuenti de bohemia

Este año, las evaluaciones de 2º de Bachillerato, por cuestiones de calendario, se nos han echado encima sin dar tiempo a respirar. A la presión del currículo oficial, que incluye toda la literatura de los siglos XIX y XX, más el comentario de textos en todos sus niveles, más el conocimiento pleno de la morfosintaxis, se añade la lectura de las obras de referencia para esta comunidad: Luces de bohemia, de Valle-Inclán, Antología poética, de Miguel Hernández, y La casa de los espíritus, de Isabel Allende. Todo ello en tres horas semanales, a una media de 25 clases al trimestre, de las que hay que descontar las sesiones de examen y las diversas eventualidades. No creo que me fusilen si reconozco que el estudio de la literatura se reduce a las obras de referencia, sobre las que versará el examen de Selectividad, pues todo tiempo extra dedicado al estudio de la historia de la literatura tendría que descontarlo de la práctica del comentario de texto, un contenido que vale 8 puntos en Selectividad.
Con tan apretada agenda, decidimos trasladar parte del comentario de Luces de bohemia, la lectura del trimestre, fuera de horas de clase. Concretamente, el seguimiento de la lectura se haría en Twitter (dado el escaso éxito de Edmodo); sin embargo, ante esa propuesta, el alumnado en pleno sugirió que lo hiciésemos en Tuenti. Como sabía que José Luis Gamboa ya andaba trasteando con Tuenti para sus clases, me animé a ello y, durante quince tardes de las últimas semanas, preparé y publiqué comentarios sobre las quince escenas de esa obra. Esas píldoras de comentarios literarios se publicaron de manera simultánea en Twitter y en Tuenti (sólo disponible por invitación). Una vez finalizado el seguimiento de la lectura, las reuní en un documento que ya está en Scribd:
Anotaciones sobre la lectura de 'Luces de bohemia'

He realizado también entre mis alumnos de bachillerato una encuesta anónima sobre esta experiencia y sobre el uso real de las redes sociales en el ámbito educativo. No he tenido tiempo de analizar a fondo los resultados, pero avanzo algunas conclusiones interesantes que complementan las reflexiones en las que me he enredado con Miguel Ángel García Guerra y José Luis Gamboa sobre evaluación en redes sociales:
  • En general, crees que los sitios educativos son útiles para ti:
Sí 27 / No 3
  • Piensas que las redes facilitan tu trabajo en el aula:
Sí 29 / No 1
  • Mejorarían las clases si se pudieran entregar y evaluar más actividades on-line:
Sí 20 / No 9
  • Has seguido la lectura del trimestre en Twitter:
Sí 0 / No 30
  • Has seguido la lectura del trimestre en Tuenti:
Sí 27 / No 3
  • Te ha resultado útil el seguimiento:
Sí 26 / No 4
  • Te ha permitido entender mejor la obra:
Sí 26 / No 4
  • Crees que vale la pena repetir la experiencia con otras obras:
Sí 28 / No 2
  • Piensas que algunas actividades se podrían realizar a través de Tuenti:
Sí 29 / No 0

Como he dicho, se trata sólo de un extracto de lo más interesante para mí. Espero poder ofrecer más adelante todas las preguntas y respuestas en un documento más elaborado.
En fin, que con tanto frenesí, apenas he podido disfrutar de este maravilloso mes en el que mi blog ha sido protagonista de Educared: Disculpen, tengo alumnos que atender...

 ACTUALIZACIÓN 06/09/11:
Esta actividad ha sido reconocida como Buena Práctica Leer.es. En cuanto a los resultados completos de la encuesta mencionada arriba, pueden consultarse en la nota Lectura y redes en el aula de este mismo blog.