29 abril 2018

Sesquidécada: abril 2003

La primavera es tiempo de poesía. Llevo años dedicando el tercer trimestre a trabajar la poesía en el aula, especialmente en 2º de ESO, con la lectura de poemas de amor, que vamos recopilando poco a poco en nuestro canal. Tal vez por el efecto primavera o porque estaba preparando oposiciones, en el lejano abril de 2003 acometí la lectura del breve manual de Rosa Navarro Durán: Cómo leer un poema, la obra que protagoniza esta sesquidécada.
En la carrera había leído numerosos monográficos sobre el comentario de textos y muchos más artículos analizando con detalle toda la poesía a lo largo de la historia. Esta visión de la poesía como disección me había dejado un tanto insensible a su grandeza, como imagino que le ocurre al forense con el cuerpo humano: los árboles del análisis retórico no me dejaban respirar el oxígeno del poema. Quizá lo mejor del libro de Rosa Navarro es que respeta los límites entre el análisis y la disección, es decir, que ofrece claves para acercarse con rigor a la poesía pero sin llenar la cabeza del lector de tecnicismos. No sé si fue gracias a su lectura o a que me iba haciendo cada vez más escéptico con la jerga del comentario de texto retórico, pero el resultado fue que a partir de aquellos años comencé a leer poesía sin los apriorismos de la visión filológica, entregado al disfrute del verso por el placer de degustar y paladear las palabras. Me tocó muchas veces volver al rigor técnico y a la filigrana retórica (también los comentarios de texto pueden ser poéticos, os lo aseguro) para aprobar oposiciones o para ayudar a otros a aprobarlas, pero nunca olvidé ya la estrategia de abandonar la erudición para gozar de la palabra fluida.

3 comentarios:

Isabel Mejías Crespo dijo...

Pues no conozco el libro... me lo recomendarías??? gracias

Isabel Mejías Crespo dijo...

Pues no conozco el libro... me lo recomendarías??? gracias

Toni Solano dijo...

Si te gusta la poesía y quieres conocer los distintos niveles de análisis poético, es el libro ideal.