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19 diciembre 2015

Sesquidécada: diciembre 2000

Diciembre trae para los docentes unos días de tregua que quizá algunos aprovechen para leer y relajarse de unas tensiones que, a menudo, proceden más de las alturas que de las llanuras del aula. Si a esas preocupaciones añadimos lo que nos queda por ver tras las elecciones de mañana domingo, tal vez la lectura sea el mejor regalo y refugio que os pueda ofrecer desde este sencillo espacio virtual. Por eso, para esta sesquidécada he elegido dos lecturas a mi juicio muy apetecibles y asequibles para todos.

En primer lugar, una novela divertida, cargada de humor e ironía y, sobre todo, muy mediterránea en el sentido de la picaresca, la trampa y el costumbrismo que define a los españoles y a los italianos. Se trata de La concesión del teléfono, de Andrea Camilleri, un autor bien conocido por la serie de novelas policiacas protagonizadas por el comisario Montalbano. En esta ocasión, Camilleri abandona el género negro para construir una entretenida comedia ambientada en la Sicilia de finales del siglo XIX, donde la petición de una línea de teléfono se convierte en un enredo burocrático y sentimental de proporciones épicas. El estilo epistolar permite al lector una visión poliédrica que acentúa el carácter satírico y humorístico de las distintas peripecias. Muy recomendable.

En segundo lugar, recomiendo una novela de Enrique Vila-Matas, El viaje vertical. Este autor ha ido construyendo un estilo muy particular a lo largo de los últimos años, pero creo que El viaje vertical es el punto de inflexión de su narrativa y una de sus obras más interesantes. Es una novela intelectual pero sin la carga elitista que, en mi opinión, lastra sus novelas (o novelas-ensayos) más recientes. Es una historia de viajes y de crecimiento que evita las moralejas y que ofrece interesantes intertextualidades con la literatura clásica y contemporánea; particularmente me recordó mucho a Fernando Pessoa, tal vez por estar ambientada en algunos de sus mismos escenarios portugueses. También es una lectura altamente recomendable para los lectores exigentes. 

Espero que estas sugerencias os abran el apetito lector y os dejen un eco parecido al que me seduce quince años después de leerlas.

Felices fiestas.