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29 diciembre 2019

Sesquidécada: diciembre 2004

En las vacaciones de Navidad de 2004 me llevé como deberes la lectura de unos 20 relatos aspirantes al premio del Concurso internacional de cuentos Max Aub. Solo era una preselección que llevábamos a cabo algunos profes y letraheridos para despejar el camino del jurado, pero para mí era una responsabilidad enorme, pues pensaba que tal vez tenía entre manos a los grandes escritores en ciernes del siglo XXI sin que ellos ni yo lo supiésemos aún. Tal vez por verme inmerso en aquella tarea, mi cosecha de lecturas de diciembre de 2004 es bastante exigua, destacando únicamente un libro que rescato para esta sesquidécada.
El miedo de Montalbano, del recientemente fallecido Andrea Camilleri, es una obra atípica, pues reúne seis historias, algunas del género policíaco, como corresponde a la serie del protagonista, y otras meros relatos casi costumbristas. He leído varias novelas de la serie Montalbano, un detective muy mediterráneo (como corresponde en homenaje al ilustre Vázquez-Montalbán que le dio nombre), con el que es fácil identificarse. Se podría decir que los vicios y costumbres de Montalbano son parte de nuestra cultura, como también lo son algunos de los crímenes que debe resolver: corrupción, lujuria, envidia... Leí aquellas novelas mucho antes de que se emitiese la adaptación televisiva, con un detective mucho más seductor de lo que yo recordaba haber leído. En cualquier caso, si no habéis leído nada de este autor, os animo a hacerlo enseguida, porque es una narrativa fresca que fluye ligera y deja un agradable poso de complicidad y cercanía. También os recomiendo la serie de televisión, con unos actores muy bien situados en su papel, cerca del arquetipo pero sin caer en lo histriónico. Y una última mención al respecto de Camilleri: si podéis, leed La concesión del teléfono, una novela muy divertida al margen del género policíaco. Feliz año, felices lecturas.

P.S: Os enlazo una selección de las 10 lecturas que más me han marcado en este 2019 y donde se han colado tres novelas gráficas: Selección 2019 (Pinterest)

19 diciembre 2015

Sesquidécada: diciembre 2000

Diciembre trae para los docentes unos días de tregua que quizá algunos aprovechen para leer y relajarse de unas tensiones que, a menudo, proceden más de las alturas que de las llanuras del aula. Si a esas preocupaciones añadimos lo que nos queda por ver tras las elecciones de mañana domingo, tal vez la lectura sea el mejor regalo y refugio que os pueda ofrecer desde este sencillo espacio virtual. Por eso, para esta sesquidécada he elegido dos lecturas a mi juicio muy apetecibles y asequibles para todos.

En primer lugar, una novela divertida, cargada de humor e ironía y, sobre todo, muy mediterránea en el sentido de la picaresca, la trampa y el costumbrismo que define a los españoles y a los italianos. Se trata de La concesión del teléfono, de Andrea Camilleri, un autor bien conocido por la serie de novelas policiacas protagonizadas por el comisario Montalbano. En esta ocasión, Camilleri abandona el género negro para construir una entretenida comedia ambientada en la Sicilia de finales del siglo XIX, donde la petición de una línea de teléfono se convierte en un enredo burocrático y sentimental de proporciones épicas. El estilo epistolar permite al lector una visión poliédrica que acentúa el carácter satírico y humorístico de las distintas peripecias. Muy recomendable.

En segundo lugar, recomiendo una novela de Enrique Vila-Matas, El viaje vertical. Este autor ha ido construyendo un estilo muy particular a lo largo de los últimos años, pero creo que El viaje vertical es el punto de inflexión de su narrativa y una de sus obras más interesantes. Es una novela intelectual pero sin la carga elitista que, en mi opinión, lastra sus novelas (o novelas-ensayos) más recientes. Es una historia de viajes y de crecimiento que evita las moralejas y que ofrece interesantes intertextualidades con la literatura clásica y contemporánea; particularmente me recordó mucho a Fernando Pessoa, tal vez por estar ambientada en algunos de sus mismos escenarios portugueses. También es una lectura altamente recomendable para los lectores exigentes. 

Espero que estas sugerencias os abran el apetito lector y os dejen un eco parecido al que me seduce quince años después de leerlas.

Felices fiestas.