
Conforme avanzamos por el universo de los textos argumentativos, me salen al paso géneros con los que disfruto un montón.
Uno de ellos es la
RECLAMACIÓN, un tipo de texto que se debería poner en práctica en el aula mucho más que otros clásicos. Resulta sorprendente ver que los chavales no tienen ni idea de los pasos que deben dar para reclamar algo, y mucho menos para redactar una reclamación con un mínimo de corrección textual.
Desde hace tiempo vengo usando una noticia de la que sólo conservo el recorte por lo que no puedo escribiros el enlace. La vi publicada en el
Diario Levante hacia septiembre de 1999, así que es cierta. El texto viene a decir lo siguiente (la copia no es literal):
Atrapado en una máquina de condonesCuatro horas. Este es el tiempo que estuvo un joven enganchado en una máquina de condones de una zona de bares de Cádiz. Al ir a recoger los preservativos, se quedó enganchado en la máquina expendedora. Ante la dramática situación, sus amigos intentaron ayudarle para sacar los dedos del orificio de salida de los condones, pero no lo consiguieron. Al final, llamaron a los bomberos que, después de intentar infructuosamente extraer la mano, soltaron la máquina entera de la pared y se llevaron a sus locales a la máquina expendedora y al joven todavía unidos.Y, como siempre, a los alumnos se les pide que se pongan en el pellejo (!!!) del desafortunado joven y que reclamen a la empresa profiláctica. Por supuesto, previamente habremos explicado las características y ejemplificado con ejercicios del libro de texto.