
Aparecía en una esquinita, como para no hacer daño, un artículo que recogía la voluntad del Ministerio de Educación de dar un trato especial a los profesores interinos. Extracto un párrafo (lo podéis ver entero aquí):
Estos profesores podrán, si así lo piden, cambiar uno de los ejercicios de la oposición (la preparación y exposición de una unidad didáctica) por un informe de las comunidades autónomas sobre su trabajo en centros públicos. La medida, recogida en el borrador de real decreto que ha redactado el Ministerio de Educación y que ya está en el Consejo Escolar del Estado, durará cuatro años, lo que tardará en aplicarse del todo la nueva ley educativa (LOE).
Quienes hemos pasado por todas las combinaciones legales posibles (privado, sustituto, interino, funcionario...) sabemos lo mal que anda todo, pero no creo que estos parches solucionen el problema de un colectivo vapuleado. Al menos surgen algunas preguntas inquietantes: ¿El informe favorable lo darán a todos los interinos o se establecerá algún criterio? ¿Qué criterios objetivos pueden establecerse para el informe: la asistencia, la 'productividad', el grado de satisfacción de directores, padres, alumnos? Un profesor incómodo para la administración porque reclama medios o protesta ante situaciones injustas ¿es un mal profesional? ¿Se le privará del informe? Y aquellos que en su día entraron en una bolsa sin pasar un examen y que se limitan a ir a clase, cerrar bien la puerta y poner cara de póquer ante unos alumnos que no hacen nada ¿merecerán el mismo trato que los que se dejan la piel en el aula? ¿Dónde está el término medio? ¿Quién decidirá al final?
Espero que, si lo hacen, lo hagan bien. Por el bien de todos.