Tormenta de espadas es la tercera entrega de la saga Canción de hielo y fuego, de George R.R. Martin, esa fantasía de aventuras, horror, amor y poder que adquirió fama mundial a partir de la versión televisiva rebautizada con el nombre de la primera entrega: Juego de tronos. Creo que he comentado la pasión con la que me sumí en la lectura de esta saga, quitando tiempo incluso al sueño para poder acabar unas tramas altamente adictivas. El argumento de este libro se centra en la batalla entre los cinco reinos y también se siguen mostrando de manera paralela, como es habitual en la saga, las peripecias en el Norte y en el Este. Por cierto, a diferencia de lo que ocurre en la serie de HBO, el personaje de Lady Stark continúa haciendo justicia a pesar de su trágica muerte. Un libro friqui para friquis o simplemente para buenos lectores a los que también les gustan las buenas historias bien contadas.
Para los profesores de lengua y literatura, este blog pretende ser la Cueva de Alí Babá, en la que encontrar alguna idea, algún germen que permita abrir caminos, sembrar dudas, avivar el seso de los más inquietos.
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01 marzo 2024
Sesquidécada: febrero 2009
Solo dos libros figuran en el registro de esta sesquidécada. Son libros que tienen su particularidad, el primero porque, a pesar de su éxito en el momento de la publicación, ha quedado arrinconado por la serie de televisión posterior, y el segundo porque es una rareza que llegó a mí gracias a una compañera docente, voraz lectora y enamorada de la literatura japonesa. Vamos allá.
Siguiendo con lectores friquis, tenemos a Edogawa Ranpo, el autor japonés de mediados del siglo XX, creador de numerosas novelas de misterio que recuerdan a los clásicos del género policíaco como Conan Doyle o Edgar Allan Poe, de quien tomó el nombre en su transcripción fonética al japonés para convertirlo en su seudónimo (su nombre real era Tarō Hirai). Mi lectura fueron dos relatos recogidos en una edición curiosa y ya descatalogada: La lagartija negra y La bestia entre las sombras. Como digo, recuerda a los clásicos del género y también a algunas películas de mi infancia, como las de Fu Manchú, con esos villanos orientales rodeados de biombos y muebles lacados. En ambos casos, el detective Kogoro Akechi tendrá que investigar robos y asesinatos, entre joyas y cabarets. En conclusión, un autor poco conocido en España al que merece la pena acercarse.
29 abril 2023
Sesquidécada: abril 2008
En abril de 2008, aparte del ensayo de Rafael Robles, Leer el Quijote en Teherán, que ya reseñé con detalle en su momento en el blog, empecé la lectura de la saga Canción de Hielo y Fuego, de George R.R. Martin. El primer volumen, Juego de tronos, es el que dio finalmente nombre a la serie televisiva de la que todo el mundo ha oído hablar. Pero antes de ello, fue un libro, o más bien, varios libros que se fueron publicando poco a poco para desesperación de los que nos enganchamos a ellos desde el primer momento, una desesperación que llega hasta hoy día, ya que el autor no parece muy motivado a terminar su escritura, tras el éxito apabullante de la serie de televisión.
Juego de tronos, y tras ella toda la saga, combina todos los ingredientes de la buena fantasía, pero con el tono y estilo de la literatura adulta estándar, sin abusar de la candidez de sus lectores, sin menospreciar la calidad de los recursos literarios clásicos, sin ceder a las convenciones más previsibles del género. Hay elementos sobrenaturales, pero mesurados; hay pasiones y sexo, pero a exigencia del guion; hay política y poder, tan real como la vida misma. Quizá esa cercanía de los personajes a las pasiones, vicios y virtudes de los propios lectores es el secreto de su éxito. Eso y el ritmo de la trama, con una dosificación casi perfecta de la intriga, que provocaba que lectores como yo fuesen incapaces de soltar el libro, enlazando un capítulo con otro hasta altas horas de la madrugada. Lectores que tuvieron que esperar meses y años al segundo, al tercer, al cuarto volumen... Por eso, en esta sesquidécada animaré a los pocos lectores que no hayan visto la serie para que se acerquen sin prejuicios a una de las mejores sagas fantásticas que he leído, una saga inconclusa que merece un final digno para aquellos a los que no terminó de convencer la versión televisiva.
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