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20 noviembre 2014

Sesquidécada: noviembre 1999


La lista de lecturas de noviembre de 1999 me hace recuperar buenos recuerdos, tal vez por la variedad del repertorio. La primera lectura rescatada de aquellos días es La lengua de las mariposas, el relato de Manuel Rivas que sirvió de base para la película homónima. Descubrir a Rivas fue un gran hallazgo que me animó a seguir leyendo casi todo lo que ha publicado, sobre todo en prensa y relatos cortos. Hace un par de años, en el aula, leímos una novela juvenil sobre Miguel Hernández, Mala luna, de Rosa Huertas. Al hilo de aquella lectura, vimos la película de José Luis Cuerda. Además de emocionarnos, pudimos establecer paralelismos muy interesantes entre ambas obras. Es algo que recomiendo, por ejemplo, para 4º de ESO.

La segunda lectura de esta sesquidécada pertenece a un "autor rarito" que ya ha visitado el blog en otras ocasiones: Bohumil Hrabal. Se trata de la novela Yo que he servido al rey de Inglaterra, una obra cómica, con todas las prevenciones que uno debe tener acerca del humor de este autor. Bohumil Hrabal posee un estilo muy particular, contundente en obras como Trenes rigurosamente vigilados o Una soledad demasiado ruidosa. Sin embargo, en la novela que recupero, el lector puede hallar cierto alivio y consuelo gracias a las situaciones a menudo absurdas que se plantean. Mi amiga Mª José Chordá me informaba el otro día de la publicación de una novela de Hrabal: Clases de baile para mayores. Habrá que ponerse a ello.

La última lectura de esta entrega es un manual de Lingüística: La fraseología del español coloquial, de Leonor Ruiz. Hace quince años también me apunté a un curso de doctorado sobre "Lexicografía histórica del español", impartido por la excelente profesora Mª Teresa Echenique. El trabajo que debía presentar exigía una investigación sobre unidades fraseológicas, es decir, locuciones o frases hechas del castellano. Año 1999, recordad, cuando Internet seguía siendo esa gran desconocida para el público general, pero también para muchos investigadores universitarios. Me tocó revisar muchas enciclopedias y diccionarios en papel, pero descubrí los recién inventados corpus de la lengua: el CREA (Corpus de Referencia del Español Actual) y el CORDE (Corpus Diacrónico del Español), unas herramientas fundamentales para cualquier filólogo o enamorado de las palabras. Gracias al buscador del CORDE pude documentar la aparición de muchas palabras usando las búsquedas y estadísticas cronológicas. En fin, algo que me pareció más que innovador y que comenzó a sembrar en mí la pasión por las TIC. Hasta hoy.
Por cierto, mi trabajo abordaba el estudio sobre la expresión "valer un potosí". Y aquí está, también gracias a las TIC.

5 comentarios:

  1. Ayer, viendo el documental Magister in Memoriam de Josi Sierra no pude menos que acordarme de Manuel Rivas y su cuento.

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  2. Esta vez he leído las dos obras que recomiendas de ficción y ambas me gustaron. En ambos casos además he visto la película, que es una buena adaptación y no como las decepciones que suelen correr. Creo que a medida que te alejes del doctorado veremos menos "raros" en tus sequidécadas ¿o hay sorpresas esperándonos?

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  3. De Bohumil Hrabal solo he leído Una soledad muy ruidosa que me gustó mucho. La leí en las islas Cíes, así que merece la pena ser recordada.

    Manuel Rivas no me entusiasma, pero lo leo en El País. A veces tiene toques muy buenos. Todavía me sorprende, más que Millás que tiende a repetirse hasta el infinito. Escritor progre y forrado que se mete en la piel de los desheredados de este mundo para escribir como si fuera uno de ellos.

    Es difícil escribir largo tiempo y no repetirse. Nuestro mundo es muy limitado, está como El llano estacado de Karl May un recorrido marcado y el que se sale de él, corre el peligro de perderse en el desierto.

    Ahora quiero sumergirme en dos obras de Knut Hamsum, Hambre y Pan. Este fue un autor que fue muy popular en los primeros treinta años del siglo pasado, y llegó a ser Premio Nobel. Muchos escritores extraordinarios reconocen que en Hamsum hay mucho del origen de su narrativa. Pero su actitud ante Hitler y el gobierno pronazi de Noruega le llevaron a ser considerado un apestado cuya memoria ha sido tachada de la historia literaria.

    En cuanto a valer u Potosí, lo vale tu blog.

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  4. Justa reciprocidad, tú me descubriste a Hrabal y yo te informo de sus novedades:) Ya lo dije en su momento pero para mí este escritor fue todo un hallazgo. Tanto por el mundo que relata, como por la forma de relatarlo. Los autores que considero hallazgos, tienen en común un peculiar modo de escribir, quizá un deleitarse en el propio lenguaje: Salter, Banville, Bradbury, Mateo Diez, Muñoz Molina,el propio Hrabal y alguno más que seguro olvido. Es tan reconfortante leer un fragmento de sus libros y detenerte, saborearlo... Son momentos plenos, para los que disfrutamos con todo esto.
    También me encantó el ¿Qué me quieres amor? de Manuel Rivas y muy interesante tu incursión en la Lexicografía de la mano de Mayte Echenique, qué buena profesora era. Gracias por compartir.

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  5. Iñaki: El curso pasado vimos en clase el documental "Maestras de la república" que va en la misma línea del que mencionas. Nunca alcanzaremos a imaginar qué hubiese sido de este país sin la guerra civil.
    Eduideas: Son dos obras tan dispares como buenas. Y sí, seguirá habiendo raritos, porque eso lo lleva uno dentro :)
    Joselu: Conozco a Karl May por las novelas del oeste de los clásicos ilustrados :) Tomo nota de Hamsum, aunque reconozco que estoy poco lector últimamente.
    Mª José: Citas a algunos de mis preferidos, pero como le decía a Joselu, me noto cansado para obras tan densas. Últimamente solo leo cosas ligeras, con las que no me da rabia dormirme :)

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