Mostrando entradas con la etiqueta mensa. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta mensa. Mostrar todas las entradas

24 octubre 2008

Pasarse de listos

El miércoles emitieron en TV3 un documental sobre superdotados. A pesar del tono desenfadado y de su brevedad, quedaron bastante claras algunas cuestiones que afectan a ese 2% de la población que se sitúa al este de la campana de Gauss (vid. infra) y que resumo brevemente:
  • Sólo se identifica a una proporción mínima de los superdotados y, generalmente, cuando ya es tarde para ayudarlos en su formación.
  • Ser superdotado no supone ninguna ventaja social ni emocional respecto al resto de la población.
  • El superdotado es diferente, pero su capacidad no lo hace ni más feliz ni más desgraciado que cualquier otra persona.
  • La convivencia con un superdotado suele ser, en ocasiones, bastante compleja.
Del intrincado laberinto de la superdotación (en el que no faltan arribistas como en cualquier otro ámbito), me interesa especialmente la atención de los superdotados en el ámbito educativo. Dice la LOE en el Título II, Capítulo I:
ALUMNADO CON ALTAS CAPACIDADES INTELECTUALES

Artículo 76. Ámbito.

Corresponde a las Administraciones educativas adoptar las medidas necesarias para identificar al alumnado con altas capacidades intelectuales y valorar de forma temprana sus necesidades. Asimismo, les corresponde adoptar planes de actuación adecuados a dichas necesidades.

Artículo 77. Escolarización.

El Gobierno, previa consulta a las Comunidades Autónomas, establecerá las normas para flexibilizar la duración de cada una de las etapas del sistema educativo para los alumnos con altas capacidades intelectuales, con independencia de su edad.
Si hacemos caso de las estadísticas, hay un 2% de alumnos superdotados en nuestras aulas. Eso quiere decir que por cada dos grupos de 25 alumnos/as debería haber un/a superdotado/a. Y eso significa también que, en la mayoría de casos, por cada Adaptación Curricular Significativa (ACIS) que se formaliza por problemas de limitación intelectiva, debería realizarse otra por superación de los estándares. Como esto no es así, lo que suele ocurrir es que aquellos alumnos superdotados que se aburren en clase desde muy temprano (ya en Primaria) acaban desconectando y se ven abocados al fracaso escolar. Muchos, además, intentan pasar desapercibidos para no generar rechazo del grupo, de modo que es aún más difícil detectarlos. Curiosamente, las chicas son las que más empeño ponen en disimular sus capacidades.
Lo peor de todo ello es que casi ningún docente está preparado para detectar alumnos superdotados y, mucho menos para realizar adaptaciones curriculares a su medida. Y aunque lo hiciese, es complicadísimo conseguir una mejora real para el alumno, pues no siempre es recomendable la aceleración (pasar al curso siguiente). En la mayoría de casos, todo se reduce a comentarios en las evaluaciones: "Es tan listo/a como vago", "si quisiera, podría ser el primero de la clase", etc.; para algunos de ellos ese querer es no poder.
He preparado una página con algunos enlaces para quien quiera ampliar información. En ella, os recomiendo que veáis el documental Al este de la campana de Gauss, porque muestra los problemas a los que se enfrentan algunos niños con superdotación y que reclaman la misma atención que pueden tener quienes están al otro lado de la campana y ya reciben asistencia. También podéis visitar la página de Mensa, una asociación internacional que funciona como red social y punto de encuentro de superdotados.

Más información:
Superdotación

Crédito de la imagen: http://www.flickr.com/photos/98067196@N00/124243332