23 marzo 2010

La noche de los clásicos vivientes

Antes de entrar en materia, aviso a los puristas de la literatura, a quienes no toleran la profanación de los clásicos, para que no se molesten en leer lo que viene a continuación. Además, debo recordar una de las premisas que mantengo casi desde el inicio de este blog y de mi labor docente: Si tengo que elegir entre lectura y literatura, me decanto por la primera. Considero que, en los tiempos que corren, la tarea más urgente es formar lectores, es decir, conseguir que la lectura se convierta en un actividad atractiva (a través del humor, del sentimiento, de la aventura, del conocimiento, del lenguaje literario...). El desarrollo de la competencia literaria sólo tiene sentido cuando existe una competencia lectora apropiada, de lo contrario seguiremos encontrando alumnos que sólo han leído los libros obligados (y eso en el mejor de los casos).
Después de esta perorata, entro en materia carnal, y nunca mejor dicho, aunque lo hago en el sentido literal, pues hablaré de carne humana en movimiento: zombis. El detonante de esta nota fue un artículo que se publicó el sábado pasado en el suplemento 'Babelia' de El País: "Clásicos en la batidora" (Carmen Mañana). En este artículo se constataba el creciente éxito de las versiones de clásicos a los que se añaden zombis y otros monstruos. El ejemplo más sonado es la novela Orgullo y prejuicio y zombis (Umbriel), de Seth Grahame-Smith. Pero también se mencionaban dos ejemplos españoles: El Lazarillo Z, matar zombis nunca fue pan comido (Debolsillo), supuesta autobiografía de Lázaro González Pérez; y La casa de Bernarda Alba zombi, de Jorge de Barnola, Roberto Bartual y Miguel Carreira, disponible en internet desde el blog de sus autores.
Como podéis imaginar, este mismo fin de semana me descargué la versión del clásico lorquiano y me la bebí de una sentada, como si yo mismo fuese un zombi del PDF. Veamos, la obra no tiene pretensiones, ni creo que pase a las enciclopedias, pero posee algunos ingredientes más que atractivos. El más destacado es, sin duda, la introducción crítica, un ejercicio divertidísimo de parodia de la teoría literaria. Propone que el verdadero autor de La casa de Bernarda Alba fue Pepín Bello y que Lorca eliminó los zombis en una versión light. Os aseguro que después de leer la adaptación, es ésa la impresión que queda, pues en realidad los muertos vivientes apenas se insinúan en la obra como una amenaza latente, con lo que la tensión dramática se mantiene igual que en el ¿original? De hecho, lo más jugoso del experimento es esa introducción, pues la obra en sí es un parcheo bastante hábil del original.
En cuanto al Lazarillo zombi, tuve que esperar al lunes para comprarlo en la librería, y también lo devoré en un festín de sangre y cadáveres (literarios, claro). En este caso, la versión apuesta por introducir los elementos tópicos del género zombi dentro de las aventuras de Lázaro de Tormes. El supuesto autor desmiente el clásico original y desvela una trama política y vírica que enlazaría el siglo de oro con nuestros días. Aquí, los fragmentos del Lazarillo original aparecen en breves sumarios que funcionan como guiño al lector que conoce el clásico. Este Lazarillo, por otro lado, no se diferenciaría mucho de las segundas partes que se publicaron ya en aquel siglo de oro (una con Lázaro transformado en atún y la otra, de Juan de Luna, de marcado carácter satírico), lo que demuestra que la parodia es un arte bastante digno (que se lo digan, si no, a Cervantes o a Quevedo, por ejemplo).
En fin, que lejos de escandalizarme por estas versiones heterodoxas de nuestros clásicos, he podido disfrutar de la parodia como género. No creo que ninguna de ellas tenga aprovechamiento en la ESO; la primera exige conocer el original y las circunstancias de su creación (las referencias a los putrefactos, a Dalí, Buñuel, Lorca...) para entenderla; y la segunda, aunque puede leerse como mera novela de intriga, tiene más gracia si se conoce la fuente. Por ello, estas lecturas tendrían más sentido en el Bachillerato, coincidiendo (o no) con la revisión del clásico correspondiente y con el fin de suscitar algún sustancioso debate.
Espero que tanta carne os haya abierto el apetito...

Crédito de la imagen: El patizambo,, de José Ribera, y Cabeza de zombi, de Estibaliz Mintegi, del libro Lazarillo Z

17 marzo 2010

Sesquidécada: marzo 1995

Apenas una semana después del día de la mujer, por azares caprichosos y paradójicos del espacio-tiempo, conmemoro en esta sesquidécada la lectura de uno de los grandes misóginos de nuestra literatura castellana: Alfonso Martínez de Toledo, Arcipreste de Talavera. Su obra homónima, más conocida como Corbacho, es una muestra de esa literatura moralizante medieval anclada en la repetición de consignas de los Padres de la Iglesia. No es, pues, una excepción en su época, pero es verdad que destaca entre otras obras de la misma calaña por la fijación perversa en la maldad del sexo femenino, a quien dedica todo un tratado (aunque en el resto de la obra tampoco se priva de seguir despotricando contra las mujeres). En el tratado segundo, podemos encontrar títulos tan sugerentes como estos:
  • De los vicios y tachas y malas condiciones de las perversas mujeres, y primero digo de las avariciosas
  • De cómo la mujer es murmurante y detractadora
  • De cómo las mujeres aman a diestro y a siniestro por la gran codicia que tienen
  • Cómo la mujer es envidiosa de cualquiera más hermosa que ella
  • Cómo la mujer según da no hay constancia en ella
  • Cómo la mujer es cara con dos haces
  • Cómo la mujer es desobediente
  • De cómo la mujer soberbia no guarda qué dice ni hace
  • Cómo la mujer es dotada de vanagloria ventosa
  • De cómo la mujer miente jurando y perjurando
  • Cómo se debe el hombre guardar de la mujer embriaga
  • De cómo la mujer parlera siempre habla de hechos ajenos
  • Cómo las mujeres aman a los que quieren de cualquier edad que sean
Allí se recogen toda clase de ejemplos y avisos contra las mujeres, muchos de ellos de carácter folclórico que estaban presentes en obras como el Espill, de Jaume Roig o el Sendebar. Y, por si no quedaba claro, nuestro Arcipreste, en algún otro punto, lo sentencia:
¿Cuántos enemigos tiene el mezquino del hombre? El mundo, el diablo y la mujer.
Estas burlas y denuestos contra la mujer sabemos que se perpetúan a lo largo de los siglos, con algún repunte en autores como Quevedo, que afila su pluma satírica en esta prolongada tradición.
Había pensado traer a esta sesquidécada otra lectura (de Viktor Sklovski), pero mejor lo dejo para otra ocasión. Prefiero apuntar unas reflexiones al hilo de la misoginia que nos llevarían de la Edad Media hasta nuestros días.
Y, como cierre, comparad los textos del ínclito Arcipreste con este anuncio de hace cuatro días, a ver si notáis la diferencia:

07 marzo 2010

Siempre la mujer

Un día para la mujer parece poca cosa, pero así se vende todo en esta realidad llena de días con nombre propio. Después de tantos siglos de humillación y sometimiento, merecerían las mujeres algo más que veinticuatro horas de reparación que, en el mejor de los casos, se reducen a grandes palabras brindadas al sol. Que nadie se engañe: A las mujeres les queda todavía mucho espacio que conquistar. En las aulas veo que siguen siendo marginadas y ninguneadas, a veces por sus compañeros, otras por las propias familias. Cambiar los patrones sociales requiere mucho esfuerzo, no sólo en la educación de los jóvenes, sino en los modelos que viven en sus casas, en sus barrios o en sus culturas.
Para conmemorar este día, he rescatado un trabajo de mi etapa como doctorando en el que indagaba sobre la condición de las monjas escritoras en los Siglos de Oro. En aquella investigación 1.0, fue una sorpresa descubrir que, paradójicamente, muchas mujeres encontraban la libertad creativa precisamente en la reclusión conventual. Pero, a la vista de lo que ocurre hoy día, después de tantos siglos, no me siento muy optimista, pues me parece mentira que la mujer siga siendo vigilada por una asociación masculina de solteros que se empeña en controlar su 'imperfecta' condición, bajo todo tipo de excusas morales que no se aplican a sí mismos. En fin, que éste es un blog de literatura y, en el fondo, de literatura y otras hierbas se habla en este trabajo:

Literatura, mujeres y conventos

También os dejo un par de enlaces a recursos educativos relacionados con el Día de la Mujer y la Coeducación:
Crédito de la imagen: 'Embroidered Venus Symbol'

02 marzo 2010

Encuentro Buenas PrácTICas 2.0 (entre bambalinas)

Ya he publicado la parte oficial del II Encuentro Buenas PrácTICas 2.0, de modo que paso a comentar las cuestiones más subjetivas de lo que viví allí.
En un encuentro organizado por una institución tan ministerial como la que nos congregó en Madrid este lunes, no cabía esperar un Woodstock de las TIC en el aula. Había que leer entre líneas que lo más jugoso habrían de ser los almuerzos, las cenas y los descansos de diez segundos entre ponente y ponente. De modo que vengo de este encuentro cargado de magníficas relaciones personales tejidas casi a hurtadillas, que son las mejores.
En el evento me reencontré con Víctor Cuevas, a quien conocí en Espiral Edublogs, y con Felipe Zayas, que apareció fugazmente para hablarnos del blog de Leer.es. También pude, por fin, conocer en persona a algunas de las personas que admiro en la red desde hace tiempo, como Domingo Méndez, Fernando Posada, Lourdes Barroso, Néstor Alonso, Carlos Cabanillas, Paco Muñoz de la Peña y, en especial, a mi colega José Luis Gamboa. Asimismo, puse cara a otros compañeros más recientes pero no menos competentes, a quienes sigo en sus blogs o en Twitter, como César Poyatos, Luis Miguel Iglesias, Alberto Cuartero y Eva M. Perdiguero. Del mismo modo, tuve la suerte de conocer las experiencias de algunos docentes a quienes no conocía como Amparo Rueda (genial su Audioblog Suances), Xulio Berros, Florenci Sales, o Joaquín Mesa, entre otros (podéis encontrarlos en el Blog de Buenas PrácTICas 2.0)
La jornada fue intensa, demasiado quizá, y con las prisas no tuvimos ocasión de resolver dudas sobre aspectos concretos de las experiencias presentadas, algo que quedaba relegado a tomar apuntes y devanar promesas de correos electrónicos. A pesar del frenético ritmo de ponentes, se agradece que los organizadores hiciesen lo posible por que nos sintiésemos cómodos, incluso contra las inclemencias de los reproductores de vídeo o de las estrecheces de la sala: sinceramente, el trato fue muy bueno.
A modo de conclusión, me quedo con algunas ideas que surgieron con mayor o menor insistencia:
  • La Escuela 2.0, con sus luces y sus sombras, es ya un fenómeno imparable en el que todos debemos poner voluntad e ilusión.
  • Las deficiencias técnicas o formativas no pueden ser nunca una excusa para esquivar los retos que supone mejorar la educación.
  • Las disputas políticas hacen que la educación se convierta en un escenario de situaciones ridículas e injustificables que pueden marcar el futuro de toda una generación.
  • Los docentes (y el alumnado) que compartimos y aprovechamos recursos culturales y educativos no podemos vivir siempre bajo la amenaza de ser considerados delincuentes por determinadas leyes mercantilistas disfrazadas de protección cultural.
  • A pesar del catastrofismo que tanto se vende en los medios, los jóvenes son más listos, más hábiles y más competentes que nunca y sólo necesitan que todos (docentes, familias, políticos, etc.) estemos a la altura de los tiempos que corren.
Ya veis que casi arreglamos el mundo, aunque la pregunta principal era ésta: ¿De qué hablábamos cuándo no estábamos metidos en esto de la Educación?

Cosas que no os debéis perder:

Encuentro Buenas PrácTICas 2.0

Este blog se puso de tiros largos al empezar este año 2010: desde el Instituto de Tecnologías Educativas reconocieron mi labor docente como una Buena Práctica 2.0. Me consta que somos muchos los que formamos este "club" de docentes comprometidos con nuestro siglo (llevemos o no la etiqueta ministerial) y me consta también que quienes estuvimos el pasado lunes en el II Encuentro Buenas Prácticas 2.0 lo hicimos como punta de un iceberg que no cabía en la sala del ITE. Pero no debemos olvidar que seguimos siendo un iceberg en el océano. A ver si no nos derretimos.
Os dejo el vídeo en el que presenté a mi centro y a mis alumnos, junto con la presentación y el texto que la acompañaba.




10 preguntas que se hacen quienes empiezan con las TIC (Presentación)



10 preguntas que se hacen quienes empiezan con las TIC (Texto)
10 preguntas TIC